En el ciberespacio existen diversas aplicaciones que facilitan la búsqueda de nuevos amigos o pareja, cualquiera que sea nuestra preferencia u orientación. No obstante, esas mismas aplicaciones son empleadas por delincuentes y personas malintencionadas para encontrar, en personas ingenuas, incautas o simplemente ávidas de amistades o romance, a sus víctimas perfectas.
No podemos negar que esta nueva dinámica social llegó para quedarse, que muchas personas la utilizan y que, para bien o para mal, continuará su evolución.
Es preciso, no obstante, reconocer que tenemos en las manos un arma de dos filos y que podemos y debemos evitar, en lo posible, la victimización a través de la prevención. Si utilizas este tipo de aplicaciones para encontrar amigos o pareja, considera lo siguiente:
1. En tu perfil.
No pongas tu nombre completo. Coloca una fotografía sencilla que no sea provocativa y en baja resolución. Evita denotar tu nivel social con tus accesorios personales o en los ambientes en los que aparezcas. Limítate a compartir información que no sea confidencial o sensitiva de tu persona. Configura adecuadamente tu privacidad en Facebook, pues algunas de estas aplicaciones pueden vincularse a tu cuenta.
2. Detecta y evita perfiles falsos.
Amén que la información e imágenes en un perfil pueden no ser verdaderas, la “persona” puede ser en realidad un bot (robot), que podrá “chatear” contigo y ofrecerte verla a través de una sesión de video chat para adultos, pidiéndote para ello, que hagas clic en un enlace donde solicitan tus datos personales y números de tarjeta de crédito para “verificar” tu mayoría de edad y permitirte el acceso.
Un modus operandi similar se presenta cuando te invitan a jugar un videojuego para conseguir el teléfono de la persona que aparece en el perfil que te gustó y solicitan tus datos.
No proporciones información personal ni de tus instrumentos de pago pues corres el riesgo de ser víctima de robo de identidad o de tu dinero. Evita perfiles que muestren imágenes provocativas o nombres sugestivos. Haz preguntas que te permitan determinar que no estás conversando con un robot. Si sospechas que un perfil es falso, repórtalo en la misma aplicación.
3. Al chatear.
No proporciones tu nombre completo, tu dirección, teléfono, correo o nombre de tu escuela o trabajo, ni envíes fotografías adicionales. Mantente siempre en la plataforma de la aplicación, no aceptes trasladar la conversación a mensajes de texto, correo electrónico o para hablar por teléfono. Considera que tu nuevo “amigo”, puede tener malas intenciones.
4. Peticiones.
Desconfía de peticiones para recibir regalos de tu nueva amistad o enamorado, pues puede tratarse de estafas en las cuales surgen “imprevistos” que requerirán tu apoyo económico para liberar el envío de alguna aduana o empresa de mensajería. No aceptes enviar dinero para apoyar a la persona en sus gastos de viaje para acudir a conocerte, ni envíes donativos para su “causa” o para ayudarle con algún problema de salud o enfermedad.
Rechaza amablemente cualquier propuesta de envío o manifiesta tu imposibilidad económica de ayudarle. Ante la insistencia, corta la comunicación.
5. Encuentro personal.
Si decides conocer a la persona, sé muy prudente y hazlo hasta tener una mejor perspectiva de la persona y sus intenciones. Antes de pactar el encuentro, intercambia al menos un correo electrónico y una llamada, a fin de que exista un registro telefónico y una dirección IP de la persona.
No aceptes que pase a recogerte, pacten la cita de día y en un lugar público concurrido, avisa a tus familiares y/o amigos y hazte acompañar. Revisa las recomendaciones puntuales de seguridad para tener una cita a ciegas.
A pesar de que, gracias a este tipo de aplicaciones, muchas personas han encontrado el amor, muchas otras han experimentado frustración, miedo, angustia y horror, al haber sido estafadas, robadas, extorsionadas, secuestradas o incluso tener conocimiento de personas asesinadas.
Debemos estar conscientes de que existen delincuentes al acecho de personas solitarias, divorciadas o viudas, a sabiendas que su soledad y anhelo de encontrar pareja las hace vulnerables al buscar y aceptar este tipo de relaciones que, aunque para muchos han resultado prodigiosas, son peligrosas.
Difunde estas recomendaciones para concientizar al mayor número de personas y evitar su victimización.