Prevención de riñas y peleas

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Muchas de las cruentas escenas de violencia que observamos en la vida cotidiana, donde personas, sin distingo de edad y género, son víctimas de agresiones y lesiones que les ocasionan graves afectaciones físicas, psicológicas e incluso la muerte, son provocadas por incidentes menores que, por alguna desafortunada razón, pasaron a mayores.

Si bien es penoso observar una serie de acciones y comportamientos antisociales en que incurren algunos, resulta igual o más penoso el ver las reacciones de otros que, por una falta de previsión o control, detonan riñas y peleas con consecuencias desagradables y, algunas, fatales.

Considera las siguientes recomendaciones para evitar este tipo de situaciones violentas:

      1. En tu comunidad, escuela y trabajo.
        Establece relaciones sanas con las personas, evita discusiones, aprende a resolver conflictos de forma pacífica, trata de encontrar soluciones antes que buscar culpables ante los problemas comunes. No fomentes rumores o chismes. Fomenta la cultura de la legalidad y promueve con tu ejemplo, el respeto, la solidaridad y tolerancia hacia los demás.

        Conviértete en un buen amigo de tu familia, en un buen vecino, amigo, compañero de escuela o colega de trabajo.

      2. En lugares públicos.
        Condúcete con amabilidad, respeto y cuidado. Sonríe a las personas, respeta las reglas, se paciente, espera tu turno, si hay fila fórmate. Si tienes alguna queja hazla de forma adecuada ante la persona indicada, sé tolerante, evita gritar y actuar de manera compulsiva. Aprende a decir “no”. Respeta a las autoridades, atiende sus instrucciones y conmina a otros amablemente a obedecerlas.

        No lances miradas despectivas a persona alguna. Procura no observar insistentemente a las personas, de manera que las incomode o se sientan acosadas. Evita lanzar piropos a las mujeres, pues más que halagadas, las puedes hacer sentir amenazadas.

        Ayuda a la gente si es posible, pero no te metas en las discusiones de otros, ni intentes ser su redentor.

      3. En tu vehículo.
        No andes a las prisas, sal con antelación. Respeta el reglamento y conduce en forma amable y a la defensiva. No toques el claxon a menos que sea para prevenir un accidente. Evita enfrascarte en discusiones ante algún incidente de tránsito. Respeta a la policía y sus instrucciones, no discutas ni la ofendas.

        No reacciones con ademanes, gritos o toquidos de claxon ofensivos ante un conductor imprudente o un congestionamiento vehicular. Estaciona correctamente tu vehículo sin bloquear el paso de otros vehículos o personas.

        No te molestes, ni discutas si el valet parking demora con tu vehículo o trajo antes el de otra persona, muy probablemente el tuyo le resultó más complicado traerlo primero.

      4. En bares y restaurantes.
        Se amable y cortés con las personas a tu servicio. Evita adoptar poses y actitudes ruines, déspotas o machistas. No bebas más de la cuenta. No hagas burlas de los demás a tu alrededor. No acoses a alguien con la mirada ni seas impertinente o insolente con las personas. Evita tomar fotografías y videos a los demás sin su consentimiento.

      5. En eventos deportivos.
        Evita aglomeraciones, acude con antelación al inicio del evento. Camina, no corras. Evita fanatismos exagerados y provocaciones; no grites ni ofendas a los rivales, no lances objetos a las personas o a la cancha de juego. Al salir, conserva la calma y espera que el grueso de las personas salga.

      6. En el ciberespacio.
        Abstente de publicar o retransmitir fotografías y videos que atenten contra la privacidad de otros. No te conviertas en un acosador; evita hacer comentarios hirientes o sarcásticos y no difundas rumores o chismes. No participes en juegos perversos cuyo fin es denigrar o descalificar a los demás. Sé tolerante y antes que emplear la violencia, utiliza tu inteligencia.

Debemos ser sensatos y entender que no podemos pretender agilizar, resolver o exigir cosas de manera inapropiada. Vivimos en un mundo saturado y complejo, donde si perdemos el control y reaccionamos de manera violenta, generaremos mayor violencia con consecuencias, en muchos casos, irreparables.

Tanto en el mundo real como en el virtual, resulta muy fácil incomodar u ofender a otros, incluso de manera involuntaria, provocando su enojo, ira, odio y rencor que se pueden traducir en riñas y peleas que pueden escalar a cualquier nivel de violencia en nuestra contra.

¿Tienes alguna otra recomendación para evitar riñas o peleas?

 

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