Cómo responder ante maltrato infantil

Newsletter - Cómo responder ante maltrato infantil

Respecto de la violencia que sufren los menores de edad, se sabe que se sabe poco, y que mucho de lo que no se sabe se oculta a sabiendas; muchas veces porque en los adultos no existe la preparación ni la disposición a enfrentar el problema.

Esa falta de preparación ocasiona que, con mucha frecuencia, ya sea que de forma voluntaria o involuntaria, el menor revele indicios de abuso o maltrato infantil, los adultos no son capaces de comprender que los infantes podrían sentirse incomodados por la manera en que los adultos reaccionan a sus revelaciones.

Ante la revelación de maltrato infantil o abuso, el adulto debe reaccionar controladamente, ofreciendo su absoluta atención y apoyo al menor.

Si un menor te revela que está siendo o ha sido víctima de maltrato infantil o abuso:

      1. Trata al niño con dignidad y respeto.

      2. Mantén la calma, no demuestres repulsión o indignación.

      3. Evita expresar calificativos sobre el supuesto perpetrador; podría ser alguien a quien el infante ama realmente, independientemente del maltrato o los abusos recibidos.

      4. Escúchalo atentamente, evitando intervenir o interpretar los silencios.

      5. Deja que el infante se exprese con sus propias palabras.

      6. Procura no hacer correcciones ni inducir dudas preguntando, por ejemplo, “¿Estás seguro de que era fulano?”.

      7. Permite que el niño exprese y comunique por si mismo sus emociones, sin hacer suposiciones, posiblemente inexactas, acerca de sus sentimientos.

      8. No obligues al niño a mostrar sus lesiones físicas, ni insistas en pedir que revele emociones que no está dispuesto a expresar.

      9. Evita el uso de palabras que puedan ser perturbadoras para el niño, como, por ejemplo “violación”, “incesto” o “agresión”.

      10. Tranquiliza al niño, ofreciéndole apoyo con expresiones tales como: “Has sido muy valiente al hablar de esto”, “Me alegro de que me cuentes todo esto”, “Me duele que te haya sucedido esto”, “No te sientas solo: a otros niños les ha sucedido también”, “Haré todo lo posible por ayudarte”.


Es importante que evites expresiones que puedan romper la comunicación, culpabilizando a la víctima, tales como: “¿Por qué no me lo dijiste antes?”, “Cómo pudiste dejar que te hiciera esas cosas”, “Ese hombre abominable ha echado a perder tu vida”, “Cómo puedes decir cosas así de…”.

Responde las preguntas del niño en términos simples y con franqueza. No prometas guardar el secreto. Si el niño lo pide, explícale que algunos secretos deben ser divulgados para obtener ayuda o para evitar que alguien sufra. Dile que únicamente conocerán su historia personas que tratan de ayudarle y protegerle.

Busca ayuda profesional.

 

Agregar comentario