En la actualidad, vivimos en una realidad donde la seguridad personal representa una preocupación constante. El incremento de la criminalidad nos hace cuestionarnos cómo protegernos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos.
Ante ello, resulta fundamental conocer los modus operandi delincuenciales y las recomendaciones de los expertos. Es precio, no obstante, adquirir habilidades para salir, en lo posible, bien librados de un episodio de violencia y/o delincuencia.
En ese sentido, los cursos de defensa personal, además de adiestrarnos para tener aptitudes técnicas y enfrentar físicamente una agresión, nos capacitan mentalmente para desarrollar actitudes y reaccionar correctamente en situaciones complicadas o de vida o muerte.
Si observamos que en los 15.6 millones de delitos cometidos en México, donde la víctima estuvo presente y los delincuentes portaban algún arma en el 38.1% de los casos (ENVIPE 2022), lo recomendable es ser una buena víctima y entregar todas las pertenencias sin resistencia, ¿qué haríamos si el delincuente no se conforma con ello y la situación se violenta desproporcionadamente?
En otro contexto, si consideramos que las agresiones sexuales que se sufren son cometidas en un 75% por conocidos y familiares de las víctimas, donde lejos de las armas, se utiliza la fuerza física y el amedrentamiento verbal, ¿no sería muy valioso el saber cómo enfrentar la situación y neutralizar al atacante con un golpe certero?
Considera estas recomendaciones para tomar cursos de defensa personal:
1. Investiga la reputación del instructor y la escuela:
Antes de inscribirte en un curso de defensa personal, investiga la reputación del instructor y la escuela. Busca reseñas en línea, pregunta a personas que hayan tomado clases allí y verifica su experiencia y credenciales.
2. Elige un enfoque adecuado:
Existen diferentes estilos y enfoques en la defensa personal, como el krav magá, jiu-jitsu, taekwondo, entre otros. Elige uno que se adapte a tus necesidades y objetivos, ya sea para la autodefensa personal o el acondicionamiento físico.
3. Verifica la ubicación y horarios:
Asegúrate de que la ubicación del curso sea conveniente para ti y que los horarios de las clases se ajusten a tu agenda. Esto te ayudará a ser más constante en tu entrenamiento.
4. Consulta sobre el nivel de intensidad:
Pregunta al instructor sobre el nivel de intensidad del curso y si se adapta a tu nivel de habilidad y condición física. Algunos cursos son más adecuados para principiantes, mientras que otros son más avanzados.
5. Comprueba el costo y las instalaciones:
Investiga el costo del curso y asegúrate de que esté dentro de tu presupuesto. Además, visita las instalaciones para verificar que estén limpias y seguras.
En tiempos de incertidumbre y creciente inseguridad, tomar un curso de defensa personal es, más que una opción, una inversión en tu seguridad y bienestar. Recuerda: la mejor defensa es la preparación. No esperes a ser una víctima, prepárate para ser un sobreviviente.
Para complementar esta lectura te recomendamos la entrevista realizada a Josafath Magaña Herrera, experto en Defensa Personal.