En el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos se puede leer: “Todo individuo tiene el derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.
En los periódicos de México, sin embargo, encontramos: “Protestan en 27 estados contra asesinatos de periodistas”, “Cuestionar al poder. Acoso y asesinato de periodistas”, “Matan a periodistas en Chiapas, Guerrero, Sinaloa y Jalisco; atentados a balazos”.
No cabe la menor duda que, ante el fenómeno de la inseguridad, nos enfrentamos a un monstruo de mil cabezas, con rostros distintos, algunos abiertamente espeluznantes como miembros del CO y otros, muchos de ellos, con las caras de prominentes políticos que, al verse amenazados, optan por aniquilar a todo aquél que atente contra sus perversos intereses.
Bien lo señalaba Javier Valdez Cárdenas, al recibir el Premio Internacional de Libertad de Expresión en 2011, otorgado por el Comité para la Protección de los Periodistas: “Hacer periodismo, es caminar por una invisible línea marcada por los malos que están en el narcotráfico y el gobierno. Uno debe cuidarse de todo y de todos”.
Javier Valdez Cárdenas, mexicano de 50 años, casado, padre de una hija y uno de los periodistas más respetados para hablar del crimen organizado en México, fue asesinado, a plena luz del día, en su tierra natal, Culiacán, Sinaloa.
Javier fue el sexto periodista asesinado en México en 2017, (Filiberto Álvarez, Maximino Rodríguez, Miroslava Breach, Ricardo Monlui y Cecilio Pineda). Más reciente, durante 2022 -el año mas letal para los periodistas- fueron asesinados 13, según documenta Reporteros Sin Fronteras en su Balance 2022.
Desde el año 2000, de acuerdo con la organización Artículo 19, 162 periodistas han sido asesinados. El 99.7% de los casos siguen impunes.
Debemos entender que esta terrible situación de violencia, corrupción e impunidad contra la libertad de prensa que se vive en México, atenta no sólo contra los periodistas, sino contra todos los ciudadanos.
La libertad de expresión es indispensable para la formación de la opinión pública, ya que sienta las bases de una ciudadanía informada y, por ende, es piedra angular para una sociedad democrática.
Los periodistas son actores claves e, incluso, forjadores de la democracia, ya que al desahogar información en la arena pública, además de informarnos, contribuyen a la deliberación política.
Súmate a la protesta en contra de estos asesinatos y contra la impunidad que prevalece, pues “Cuando un país tiene ganas de gritar… hay personas que no pueden callar”. Juan Valdez. QEPD.
Adéntrate en el tema con la lectura del estudio El “mal uso” del sistema judicial para atacar la libertad de expresión: tendencias, retos y respuestas – 2022 desarrollado por la UNESCO.