Si pidiéramos a nuestros lectores levantar el brazo todos aquellos con conciencia social, seguramente la mayoría lo levantaría, considerando que creen estar conscientes de las condiciones de la sociedad a su alrededor.
Dicha conciencia, no obstante, quizá no contemple, en realidad, todo lo que el concepto de conciencia social lleva implícito.
La conciencia social, más allá de la simple información, considera en su proceso cognitivo el realizar, con particular atención, un estudio y reflexión respecto de lo que pasa en el entorno, conociendo los problemas que afligen a las personas y tratando de remediarlos, en lo posible, con una actitud cooperativa y desinteresada.
Ello implica, para una persona, el tener empatía con los demás, es decir, ponerse “en los zapatos de otros”, considerando que las necesidades de esos otros constituyen su propio problema, lo cual se logra únicamente cuando la persona supera su egoísmo e individualismo.
A partir de ahí, cada quien y de acuerdo con su propia conciencia moral, su capacidad de razonamiento y de reflexión, podrá actuar positivamente respecto de las adversidades a su alrededor, comprendiendo y colaborando creativamente para el mejoramiento social.
Al tener conciencia social no sólo podemos actuar en beneficio de las personas que viven en situaciones de pobreza, marginalidad o exclusión, sino involucrarnos en temas que afectan a la sociedad en su conjunto con lo cual, y al resaltar nuestros valores de solidaridad y compromiso, nos convertimos en importantes agentes de cambio.
La inseguridad, el tema que aquí nos ocupa, es la principal preocupación de los mexicanos, constituye ese gran problema que existe hoy en la sociedad, que victimiza a millones de personas y que atenta gravemente en contra del desarrollo económico y social del país.
A pesar de su gravedad, si hacemos un acto de conciencia social, debemos reconocer que poco hacemos por combatir la problemática, que no estamos siendo empáticos con los demás, que mientras no seamos victimizados nos sentimos ajenos al mismo y, lo peor, que sigamos esperanzados en que el gobierno va a resolver por sí solo el asunto o que, levantando bardas e instalando los mejores sistemas de seguridad, acabaremos con el problema.
¿Sigues con el brazo levantado?, ¿Tienes en realidad conciencia social?, ¿En verdad has intentado estudiar y reflexionar el por qué estamos como estamos?
Quizá estamos como estamos, porque somos como somos: unos inconscientes sociales.
Lo bueno es que podemos cambiar, y para eso estamos trabajando, lo vamos a lograr, no tengas la menor duda, pero si contribuyes lo haremos mucho más rápido y mejor.
Proponte desarrollar tu conciencia social y ponte a trabajar ya
Por un Futuro más Seguro