Licenciado en Derecho con estudios de postgrado en Derecho Penal por la Universidad Tecnológica de México. Cuenta con una especialidad en Derecho Penal por la Escuela Libre de Derecho. Profesional Certificado en Protección (CPP) por ASIS INTERNATIONAL. Diplomado como Director en Seguridad de Empresas (DSE), por la Universidad Pontificia de Comillas, España.
Ha sido catedrÔtico de Derecho Procesal Penal en la Universidad Tecnológica de México y Miembro de Consejo en Organizaciones de Seguridad tales como la Transported Asset Protection Association (TAPA), Asociación Mexicana de Bancos (AMB), Asociación Internacional de Investigadores de Delitos Financieros (IAFCI), ASIS International, Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), en el Corporate Security Executive Group (GESC), la American Chamber (AMCHAM) y el Overseas Security Advisory Council de los Estados Unidos (OSAC).
Se desempeñó como Ministerio PĆŗblico en Investigaciones para la ProcuradurĆa General de la RepĆŗblica y la ProcuradurĆa General de Justicia del Distrito Federal en MĆ©xico. Desde hace dos dĆ©cadas ha laborado en empresas multinacionales del sector privado en las Ć”reas de seguridad y prevención de pĆ©rdidas, habiendo tenido a su cargo el Ć”rea de Investigaciones en Banamex ā Citigroup. Actualmente, se desempeƱa como Director de Seguridad para LatinoamĆ©rica, de una importante organización lĆder a nivel global en tecnologĆas de la información.
La Cadena de Suministro estĆ” formada por todas aquellas partes involucradas que incluyen no solamente al fabricante y al proveedor, sino tambiĆ©n a los transportistas, almacenistas, vendedores y al propio cliente. Cada una de esas partes requiere de seguridad y los riesgos, analizarse de una manera holĆstica, es decir de forma que se contemple la seguridad en el conjunto del proceso, ya sea que se contraten o subcontraten servicios para desarrollar el mismo, contemplando los mĆŗltiples y variados riesgos que se corren en cada faceta y, este anĆ”lisis ha de conformarse a partir de determinados estĆ”ndares que involucren a cada una de las partes.
Hablar de un anĆ”lisis holĆstico significa aplicar una visión integral, comprensiva, que abarque cada uno de los pasos, factores y elementos que conforman el proceso, cada uno de los eslabones que componen la cadena de distribución de suministros, lo cual, debe hacerse no sólo desde el punto de vista administrativo, sino incluso operativo y de ejecución.
Atender la seguridad no Ćŗnicamente de la forma como se almacena la mercancĆa, sino cómo se carga en los transportes, cuidar la selección del personal y particularmente de quienes conducen los transportes, efectĆŗan la guardia y custodia de los establecimientos, de las rutas, de los puntos de embarque y desembarque, y un muy largo etcĆ©tera.
Esta visión integral u holĆstica supone considerar los aspectos contables, legales, comerciales y logĆsticos.
Existen estĆ”ndares internacionales que dan lineamientos de seguridad en la Cadena del Suministro, como el C-TPAT, mismo que es aplicable a la transportación de mercancĆas. Si bien no todas las empresas estĆ”n obligadas a utilizarlo, constituye una base muy importante para determinar los estĆ”ndares mĆ”s convenientes para cada empresa segĆŗn su giro, capacidad y alcance comerciales.
Lo importante del empleo de estƔndares, es que deben aplicarse al conjunto de la cadena, de lo contrario esta se rompe, posibilitando la ocurrencia de riesgos.
Pongo un ejemplo: un transportista subcontrata a otro transportista para llevar mercancĆa a cierto punto, si el primero no exige al segundo un estĆ”ndar de seguridad equivalente al propio, la cadena de distribución se ve afectada, vulnerada, debilitada.
Para que no se rompa la cadena de distribución se requiere un anÔlisis constante e integral de todos los factores involucrados, es decir:
Lo anterior implica una vinculación directa con los aspectos legales de contratación entre las partes que intervienen en el proceso, por lo que el departamento legal de las empresas es bĆ”sico para el soporte de las medidas preventivas de seguridad y establecer las bases jurĆdicas para la delimitación de responsabilidades.
Esto último representa uno de los factores mÔs delicados, porque si no se tiene cuidado en este aspecto, la pérdida puede ser mayor que la calculada.
Pongamos por ejemplo el caso de una empresa que subcontrata los servicios de almacenamiento para su mercancĆa con otra empresa, pero esta segunda no aplica los estĆ”ndares exigidos por la primera y la primera no tiene el cuidado de asentarlos debidamente en los documentos y tĆ©rminos legales necesarios.
Sucede el atraco del almacĆ©n y se pierde la mercancĆa. La reacción consecuente debe ser en la idea de deslindar las responsabilidades, pero si estas no se establecieron de manera adecuada o suficientemente clara, alguna de las partes puede deslindarse o 'zafarse' dejando a la otra en una posición mucho mĆ”s vulnerable y con un incremento en los costos derivados de la negligencia, la omisión y el descuido.
En MĆ©xico, y en general LatinoamĆ©rica, el robo al transporte se ha incrementado notablemente, siendo de los primeros paĆses afectados, dependiendo del producto o materia. Por lo general, son robos con violencia que impactan de manera preocupante a los negocios en lo económico, lo laboral, lo administrativo, lo social y lo moral.
La inversión que hacen las empresas multinacionales en materia de seguridad se ha incrementado igualmente hasta en un 10%. Este tipo de robo, desafortunadamente, por no ser suficientemente visible para los objetivos polĆticos, no presenta el mismo interĆ©s por parte de las autoridades federales y estatales para tratar de frenarlo.
La recuperación de mercancĆa es del orden de un 5% y eso obliga a trabajar sobre medidas mayormente preventivas que reactivas.
El robo a almacenes o en ellos constituye otra de las amenazas, que aunque con menor incidencia, los montos pueden ser mÔs elevados, por lo cual la protección a un almacén debe ser 50% mayor frente al transporte de suministros.
Estos robos por lo comĆŗn implican fuga de información, algunas veces por hallarse personal de la misma empresa involucrado. La mayorĆa de estos robos no son de ocasión, sino cuidadosamente planeados, al punto de contar con un comprador de la mercancĆa robada.
Es un negocio muy lucrativo para los delincuentes, con un mercado muy grande y el daño colateral que implica, para la empresa afectada, puede ser del doble o un poco mÔs de la inversión original, por los costos involucrados para la reposición de productos, reaseguramiento y reforzamiento de medidas de seguridad.
Para estimar los daños, existen estÔndares, fórmulas matemÔticas aplicables para cada tipo de producto robado o el tipo de robo que haya sucedido; estÔndares que incluso ayudan a calcular las tendencias de cuÔn permisible puede ser cierto grado de pérdida.
Existen muchos y muy diversos tipos de recursos que puede adquirir o contratar una empresa para resolver el tema relativo a la seguridad de la cadena de distribución. Pueden emplearse personas especialmente capacitadas y/o combinar este recurso con tecnologĆa como instrumentos de posición global o GPS, armas, barreras, etcĆ©tera.
No obstante, siempre debe tomarse en cuenta, al momento de decidir quĆ© tipo de recursos son los apropiados, el hecho que la mayorĆa de los recursos deban ser preferentemente disuasivos, preventivos.
Recurso humano capacitado y certificado. Esta constituye la parte mĆ”s crĆtica y la contratación debe ser muy cuidada, conforme a requerimientos claros y especĆficos que definan el perfil del personal contratado segĆŗn la función que habrĆ” de desempeƱar, sea como estibador en almacĆ©n o como guardia en trĆ”nsito.
Recursos tecnológicos, cuya sofisticación ha de ser seleccionada en función del nivel de riesgo que se tenga en relación al producto, la ruta o el medio de transporte y los procedimientos de distribución, asà como de la capacidad de inversión.
Recursos de terceros, como es el caso de la policĆa, la contratación de asesores en seguridad o para medir tiempos de reacción. La mayorĆa de los asesores somos generalistas, es decir, con un conocimiento general acerca de los temas de seguridad, pero para temas muy puntuales es necesario y muy importante recurrir mejor a especialista concretos.
Ese es un punto crĆtico muy importante. La contratación del personal dedicado a la seguridad va a depender de los estĆ”ndares establecidos por la empresa y los criterios de selección han de considerar el perfil mĆ”s acorde a los requerimientos del plan de seguridad y la experiencia de la persona a ser contratada.
Pueden contratarse ex militares, ex policĆas, delegarse la tarea a empresas que subcontraten personal especializado o relativamente capacitado, ya sea para carga, almacĆ©n, choferes o guardias.
El problema aquĆ viene justo cuando se emplea personal subcontratado, porque es necesario exigir la coincidencia o empate de las normas estandarizadas del nuevo personal, respecto de los criterios definidos originalmente por la empresa que contrata el servicio.
De nuevo, aquĆ, los aspectos legales contractuales son el fundamento para precisar lo mĆ”s posible que la seguridad implicada en la cadena de distribución no se rompa y queden perfectamente bien delimitadas las responsabilidades y compromisos de las partes involucradas.
Esto hace necesario realizar constantes y frecuentes auditorĆas de las mismas, para asegurar el control de la calidad del servicio en consonancia con los estĆ”ndares convenidos.
Son muy importantes las mƩtricas. Se tiene que estar midiendo cuidadosamente cada etapa del proceso.
Existen, en la actualidad, formatos que ayudan en esta tarea para hacer calificaciones, evaluaciones cuidadas y organizar y clasificar el estado y la prioridad, incluso por colores de las etapas y fases del proceso.
Es una tarea compleja, porque la persona dedicada a la seguridad, debe estar concentrada en la prevención.
No existe una fórmula mĆ”gica. En general, este seguimiento es hĆbrido, una combinación de recursos, estrategias sobre la base de los lineamientos generales para determinar quiĆ©n hace quĆ©, quĆ© funciones se delegan y cuĆ”les no y por quĆ© razones, sean costos o logĆstica. Al final, los elementos de seguridad son los mismos.
Depende, asimismo, de las prĆ”cticas mĆ”s comunes o convenidas segĆŗn la empresa o incluso el paĆs en cuestión. En MĆ©xico existen empresas que optan por hacer parte del seguimiento por su cuenta, de manera independiente. En Brasil lo mĆ”s frecuente es que las empresas se apoyen en terceros para el monitoreo, las escoltas y otras medidas.
¿Qué método es mejor? El que dé los mejores resultados. Al final de cuentas, el encargado de seguridad en una empresa, debe preguntarse si cuenta o no con tales o cuÔles recursos y hasta qué punto él, con su equipo y junto con la empresa toda, estÔn dispuestos a asumir determinados riesgos.
Pero una cosa muy importante, si se va a recurrir a terceros, han de definirse e implementarse controles muy estrictos para el manejo y flujo de la información, tanto interna como externamente, en especial la catalogada como confidencial. En este punto, una solución, es seguir el ejemplo de los bancos, definiendo quĆ© información puede ser provista o intercambiada con quĆ© especĆfica persona, Ć”rea o departamento y, de esa manera, evitar desviaciones, corrupción o malversación de los datos.
El personal a contratar ha de ser justo el que vaya a estar involucrado en el proceso de la cadena y una vez contratado, capacitarlo respecto de los requerimientos, criterios y estÔndares precisos relacionados con el plan de seguridad y prevención.
SĆ, claro. Pueden y muchas veces es recomendable hacer sinergias entre empresarios, con asociaciones para hacerse mĆ”s fuertes y menos vulnerables en materia de seguridad.
La complicación puede darse en los aspectos propios de cada negocio y sus diferencias en la identificación de riesgos respecto de los otros involucrados, es decir, hay empresas que tienen polĆticas de seguridad mĆ”s robustas que otras, por lo que habrĆa que buscar algĆŗn punto intermedio entre ellas.
No hay que perder de vista que la seguridad se puede "compartir" bajo ciertas circunstancias, pero no en todos los casos, porque en lo particular habrĆa riesgos especĆficos por empresa que no necesariamente son riesgos de las demĆ”s y esto tiene mucho que ver por el giro de la misma, por ejemplo, un comercio que vende paletas heladas va a tener riesgos muy distintos que la farmacia de enfrente o el taller de la esquina.
Entonces, las estrategias aquĆ han de apuntar no tanto a la seguridad de cada cual, sino del conjunto; analizar las amenazas que son comunes, por ejemplo, las que pueden ocurrir afuera de los establecimientos y para los que podrĆan planificarse medidas preventivas que sirvan tanto a unos como a otros conforme a los niveles de riesgo, los porcentajes de inversión y, cada cual, por su parte, hacer lo propio hacia el interior de su negocio.
Un ejemplo prÔctico es Brasil, en donde la siniestralidad de robo de carga es muy alto y en ciertas zonas, en donde el riesgo es alto, las empresas afectadas en dichas zonas hacen "convenios de colaboración" en donde implementan medidas de seguridad comunes y compartidas.
Es decir, ofrecen el servicio a varias y lo pagan entre ellas. ¿Qué beneficios se tienen? Son varios: menor costo, implementación de una seguridad integral y no segmentada y con la misma visión.
Un ejemplo adicional y fĆ”cil de entender, pero a menor escala, es la seguridad en un inmueble compartido, en donde se pagan servicios compartidos: mantenimiento, seguridad, etc., o bien en conjuntos habitacionales en donde existe la polĆtica de "vecino vigilante" y pagan entre ellos la seguridad, en estos casos al existir pocos recursos la "creatividad" y buena voluntad son ejemplo de que dichos programas sĆ funcionan.
Los servicios que se pueden dar bajo este tenor pueden ser varios, como los guardias, patrullaje, cĆ”maras de circuito cerrado y monitoreo y, obviamente, las Ć”reas serĆan las que compartan o bien en donde cuenten con la misma vulnerabilidad, como perĆmetro, autopistas, etc.
Para ello es recomendable, por supuesto, que ademƔs se apoyen y asesoren en expertos, porque no toda pequeƱa o mediana empresa va a poder costear ciertos recursos por muy deseables que puedan parecer para asegurar al negocio.
AdemĆ”s, un tercero puede ayudar a no ser juez y parte del plan de seguridad integral y evitarĆa futuros conflictos en caso de haber alguna discrepancia entre las empresas que sean socias en sus planes de seguridad y por tener como giro principal la seguridad, es asesor "natural" de sus clientes.
Un tercer aliado puede ser la autoridad misma, que colaborarĆa en la seguridad y protección de los demĆ”s, sin embargo, es importante tener esta estrecha comunicación para compartir información que sea de utilidad para todos.
Es variable, dependiendo de la cantidad y la calidad. Primero se debe tener una idea basada en la realidad del negocio y en segundo lugar la capacidad de inversión.
Por ejemplo, lo que sucede con respecto de la piraterĆa. Existen empresas que invierten mucho en el desarrollo y la protección de la marca y su imagen y, la piraterĆa, si bien no es propiamente un robo como tal, afecta a la empresa en esos costos porque daƱa su imagen.
Dichas empresas pueden invertir igualmente mucho dinero en medidas preventivas para la protección de la mercancĆa o del transporte, para que el producto robado no termine desplazĆ”ndose en la cadena de distribución del mercado negro y puede ser que sus medidas sean muy funcionales, no obstante, la piraterĆa incide de igual manera en la afectación relacionada con esos costos, porque significa la pĆ©rdida de ventas potenciales.
Entonces, toda medida, criterio y plan, insisto, debe estar sustentado en la realidad de la empresa y en su capacidad de inversión, es decir, ser adecuados a los riesgos detectados y detectables y a la capacidad de reacción en caso de suceder el riesgo, ni mÔs ni menos.
Todos los negocios son susceptibles y vulnerables. De ahà la importancia de tener claridad sobre la vulnerabilidad de los productos o servicios, unos serÔn mÔs vulnerables que otros, mÔs atractivos que otros.
Los que se almacenan serÔn mÔs vulnerables al robo, digamos, que los perecederos, pero estos lo serÔn mÔs que aquellos en otros aspectos, como su caducidad. El interés de la delincuencia se va a concentrar en aquellos productos que le signifiquen mayores ganancias en función del mercado negro al cual puede estar enfocada.
Por ejemplo, hablando de tecnologĆa, el robo de un camión con equipo computacional en muchas ocasiones no sólo afecta a una empresa, sino a la cadena entera: quien fabrica las partes, quien arma el equipo, quien lo distribuye y comercia.
Por eso la seguridad sobre una cadena de distribución de suministros es tan importante y delicada, porque no es simplemente el apostar un guardia con perro a la entrada para disuadir a los criminales, sino supone adelantarse a las probables planeaciones de los mismos en cada una de las etapas de manufactura, almacenamiento, carga y descarga, transporte y comercialización.
La afectación llega mĆ”s allĆ” de las empresas, hasta los compradores, pues, por ejemplo, una computadora comprada en el mercado negro no tendrĆ” la garantĆa del fabricante en caso de fallas o defectos, o la garantĆa o certificado de procedencia.
Por mucho que alegue haber adquirido un producto sobre la idea de tratarse de una oferta tentadora, ningĆŗn comprador de mercancĆa del mercado negro puede llamarse comprador de buena fe.
En caso de alguna clase de litigio, deberĆ” comprobar dicha "buena fe".
La geografĆa no es un asunto que preocupe a los delincuentes. Por eso, esa idea de la que hablĆ”bamos, de hacer sinergias entre varios, es aplicable tambiĆ©n a los paĆses, en el afĆ”n de contrarrestar los riesgos a la cadena de suministros de exportación e importación.
Las empresas pueden estar muy enfocadas en asegurar su cadena interna, local, regional, pero es necesaria la cooperación con las autoridades de gobierno, a quien le interesa y conviene por razones de recaudación de impuestos, para establecer las medidas correspondientes para proteger y asegurar las fronteras.
Sin embargo, no siempre se tienen las medidas mĆ”s pertinentes, porque no se puede tener total control, por ejemplo, de lo que ocurre fuera del paĆs.
Sabemos, por poner un ejemplo, que existen paĆses cuyos aranceles permiten la importación a gran escala de productos originados en China, por mencionar un paĆs y, de ahĆ se diseminan y distribuyen a otros paĆses en menor escala, para evadir impuestos o ingresar en calidad de contrabando, sin ser legalmente considerado como tal en esos otros paĆses.
Mucha de la mercancĆa china que llega a MĆ©xico, y que podemos ver y comprar en la Merced, la Lagunilla, Tepito, etcĆ©tera, no entran al paĆs directamente, sino que llega a puntos y puertos como San Diego o Los Ćngeles, en Estados Unidos, y desde ahĆ los medianos y pequeƱos comerciantes o minoristas los ingresan en cantidades tales que nuestras leyes permiten, haciendo asĆ una introducción "hormiga" de contrabando legalmente permitido, lo que pone a las fĆ”bricas, distribuidoras y comercios nacionales en una competencia desleal con productos internados en el paĆs a un bajĆsimo costo y de calidad dudosa.
Existen iniciativas a nivel gobierno e iniciativa privada en diferentes paĆses para proteger y asegurar la cadena de distribución de suministros. En mi experiencia, desde mi punto de vista, no son suficientes. Sin embargo, cada empresa, cada especialista en seguridad, debe estudiarlas con cuidado y utilizar aquellas que se apliquen de forma adecuada y conveniente al producto, mercancĆa o servicio de que se trate.
Observando el futuro de la seguridad de la cadena de distribución de suministros, hoy no puede pasarse por alto la realidad de la globalización y la manera como esta incide en la cadena de suministros por el estrechamiento de las barreras y la multiplicación de riesgos, al agrandarse esa misma cadena desde el momento que abarca y trasciende fronteras.
Los estĆ”ndares internacionales, hoy, tienen una gran importancia al momento de determinar las medidas de seguridad, especialmente para empresas trasnacionales o aquellas que exportan o importan mercancĆa.
La tarea de planificar la seguridad implica mĆ”s responsabilidades y ello obliga a las empresas relacionadas con ponerse al dĆa si quieren continuar en el mercado, formando parte de la cadena. De ahĆ que la seguridad sea considerada hoy cada vez mĆ”s como un negocio en sĆ misma.
La función de la seguridad no es una función altruista, debe ser rentable para quien la ejerce tanto como para quien se ve beneficiado por sus medidas de protección.
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