Seguridad canina

Qué considerar con perros para seguridad
Darwin Angúlo

“Adiestrar no intenta imponer tipos de comportamiento ajenos a la naturaleza de un perro”

Darwin Angúlo

Se inició en MASTER K-9 y Narcotic Detection Dog Trainer, School for Police K-9 Teams, en California. Diplomado Internacional en Drogas por el Instituto Nacional de Ciencias Penales de México, especializado en técnicas de adiestramiento canino en apoyo a la criminalística en Estados Unidos (The United States Customs Service Canine Enforcement Training Center Virginia), Alemania (Landespolizeischule Fur Diensthundfuhrer de Nordrhein Westfalia, Alemania), Francia (Le Centre Nacional de Formation des Unites Cynophiles de la Police Nationale Cannes-Ecluse), Inglaterra (Metropolitan Police Dog Training Establishment de Keston) y Holanda, especializándose en detección de drogas, explosivos y cadáveres, rastreo de prófugos e identificación en línea de sospechosos en colaboración con la Rijkspolitie Speurhondenschool de La Haya así como de la Drug Enforcement Agency (DEA/USA).

Director Fundador de la Unidad Canina del Instituto Nacional para el Combate a las Drogas (INCD) y creador del proyecto “Unidades Caninas en Apoyo a la Criminalística” para la Procuraduría General de la República en México, oficialmente selecciona en Holanda a los primeros Pastores Belga Malinois como perros detectores para el gobierno mexicano y, de igual manera, introduce los primeros ejemplares de la raza pastor Holandés (Cora y Boro) a México.

A lo largo de casi 30 años de carrera profesional, ha adiestrado más de 6 mil perros. Introduce a México el “Clicker” como herramienta para adiestrar perros bajo “Refuerzo Positivo” bajo la tutela de Mary Lee Nitchke y Bob Bailey.

Se ha desempeñado como juez certificador de unidades caninas de seguridad pública, instructor canino de obediencia y protección, organizador de seminarios internacionales, conferencista, articulista y guionista para programas de televisión especializados, así como colaborador y adiestrador de perros para firmas internacionales de alimento para mascotas. Actualmente, ha sido socio activo de la Association of Pet Dog Trainers (APDT) desde 1997, fundador de BravoPerro! Fitness, el primer gimnasio para perros en México y es el adiestrador oficial de Kong Company para países de habla hispana.

Podemos irnos cientos de años atrás, sin una fecha precisa de cuando los perros pastores, fueron destinados por su eficacia como perros policía desde un inicio. Aliados del hombre a lo largo de la historia, como ocurrió en los pueblos de Antwerp (1597) y Leuven (1786), Bélgica.

Después de la Revolución Francesa en 1793, el uso de perros policía en Bélgica fue abolida, ya que un manifiesto de Los Derechos Humanos de la época manifestó una prohibición sobre perros atacando gente; fueron considerados demasiado violentos y agresivos para la aceptación pública. Poco más de un siglo después (Marzo de 1899), el gobierno reanudó el empleo de perros al servicio de la policía, en el pueblo de Gent, Bélgica, donde fueron introducidos tres perros policía, para el año de 1910 ya eran más de treinta en activo. Todos estos perros eran Pastor Belga, de la variedad Groenendael y Malinois quienes no únicamente fueron adiestrados para trabajo de protección, sino también para detectar aromas.

El empleo de perros policía tuvo tanto éxito que muchos otros pueblos Belgas así como otros países --Inglaterra, Francia, Alemania, Rusia, Argentina y Estados Unidos-- siguieron el mismo ejemplo, causando una gran demanda importando muchas de estas razas belgas.

Mientras todo esto ocurría en países europeos, en América, sin embargo, el perro comienza a darse a conocer como un aliado en seguridad durante la Primera Guerra Mundial, cuando los alemanes adiestraron canes, preponderantemente Pastores Alemán, para envío de mensajes y ataque, incluso algunos fueron utilizados como "perros bomba", adiestrados para colocarse debajo de tanques portando cargas explosivas y ser detonados en el lugar indicado o al ingresar a sitio enemigo.

Los ingleses, que ya tenían mucha tradición en relacionarse con los perros, al reconocer la importancia del empleo de estos animales para los temas de seguridad y milicia, comenzaron a utilizarlos también con ese objetivo. No obstante, como los alemanes representaban "el enemigo a vencer", el orgullo inglés no permitía aceptar el empleo de un nombre de origen germánico dentro de sus tropas, así pues, cambiaron el nombre de la raza y surgió el perro Alsaciano, que en realidad era el mismo Pastor Alemán que siempre hemos conocido.

A partir de ese momento, el Pastor Alemán se posicionó como el perro de trabajo por excelencia y la figura emblemática del can de seguridad; disuasivo por su imponente figura intimidatoria con orejas siempre alerta, de gran carácter y buena disposición a obedecer órdenes, versátil en su adiestramiento como guardián, guía de ciegos, así como perro policía. Algunos todavía recordamos la serie televisiva que hizo popular mundialmente a esta raza llamada "Rin Tin Tín".

El éxito del Pastor Alemán continuó hasta los años ochenta, pero su decadencia en popularidad ocurrió a inicio de los noventa, cuando se comenzó a reconocer y difundir más el empleo del Pastor Belga Malinois como perro de trabajo ideal, debido a su gran disponibilidad para trabajar, su rapidez de respuesta y mayor longevidad. Es un perro similar al Pastor Alemán, pero de pelo color amostazado o marrón carbonado y menos largo, su talla poco más reducida, compacto, con un enorme temple y reconocido por ser una auténtica e incansable máquina de trabajo, por ello, en la actualidad es el perro mayormente utilizado por los cuerpos de policía y ejércitos de todo el mundo.

Existen otras tres variedades de pastores Belga: el Tervuren que es muy similar al Malinois pero de pelo más largo, el Groenendael que es similar al Tervueren pero con el pelaje negro (fue popular en México hace varios años y se le conocía entre la gente como Pastor Belga únicamente) y el Laekenois que es de pelo largo/curvo y duro, es el menos popular de las tres variedades de Pastores Belga, en México es prácticamente desconocido.

Uno de los psicólogos más influyentes dentro de las teorías del aprendizaje, B. F. Skinner, desarrolló el Condicionamiento Operante, conocido como la Teoría de los Refuerzos, en el cual, ante un estímulo, se produce una respuesta voluntaria, misma que puede ser reforzada de manera positiva o negativa, provocando que la conducta operante se fortalezca o debilite.

Skinner llevó a cabo experimentos inicialmente con roedores y aves, colocándolos de manera individual, dentro de una caja en la cual existía una palanca que podía ser bajada aplicando una ligera presión; al accionarse, la palanca permitía la caída de alimento contenido en un pequeño tazón. El animal, al descubrir accidentalmente, y después de algún tiempo, el hecho de que al accionar la palanca obtenía una recompensa, llevaba a cabo dicha acción de manera repetitiva con mayor frecuencia, así funciona el Condicionamiento Operante.

Para adiestrar a un perro, algunos utilizan métodos coercitivos mediante cadenas de castigo, choques eléctricos o castigos físicos, sin embargo existen nuevas y mejores formas, más positivas, que emplean una herramienta denominada "clicker" que es una pequeña caja de plástico con una laminilla dentro, que al presionarla hace un ruido o "click".

Para un aprendizaje adecuado, será importante encontrar los diferentes motivadores con los que cada perro cuente, es decir, saber que desean de manera natural o de manera obsesiva, tal como un juguete (una pelota) o alguna clase de alimento.

Por ejemplo, se enseña al perro a sentar y justo cuando la base de su cola toca el piso, se acciona el clicker para, inmediatamente después, darle un premio, ya sea el alimento o lanzarle la pelota para quedarse con ella. A muchos les parecería impensable creer que hay perros tan obsesivos por ciertos objetos como tubos de acero o cobre, que son capaces de cualquier cosa con tal de poseerlos, cuando les son arrojados unas 50 veces consecutivamente. A pesar de estar exhaustos, dudarían hasta de tomar agua para refrescarse, ya que de hacerlo implicaría tener que soltar el objeto que los apasiona.

Ese, por ejemplo, es el tipo de perros por los que la policía-ejército en Estados Unidos, y otras partes del mundo, pagan desde cinco mil dólares en adelante para adiestrar perros, detectores y/o de protección, llamados de doble propósito, lo harán todo indudablemente a cambio de: un simple objeto.

De esta manera y sin necesidad de tocar a los perros, se les condiciona al estimularles por la recompensa otorgada después de escuchar un 'click'. El clicker es un puente de comunicación donde el perro aprenderá que, después de haber realizado algún comportamiento deseado y escuchar un click, vendrá su recompensa.

No todos los adiestradores utilizan el clicker, muchos continúan empleando el método tradicional de castigo-recompensa, que se ha empleado desde aproximadamente cien años, el cual sí funciona, pero bajo manos expertas.

En lugar de sólo recompensar como método positivo, algunos otros emplean una combinación de ambos: tradicional/positivo; desafortunadamente por desconocimiento del método científico de aprendizaje de los animales, muchos pseudo adiestradores abusan del método tradicional, castigando más de lo que deben premiar, logrando confundir y atemorizar a los perros, ya que el mensaje que se pretende enviar no les queda claro y, además, se sienten amenazados constantemente de quien deben aprender más que confiar en ellos.

El adiestrar no intenta imponer tipos de comportamiento ajenos a la naturaleza de un perro, tampoco se trata de volverlo miedoso con base en amenazas o quebrantar su voluntad propia, sino proveerlo de las herramientas posibles para que conviva de la mejor manera posible en nuestro mundo.

Nadie llevaría a un cachorro a su casa, sin pensar antes en enseñarle cómo y dónde debe ir a su lugar correspondiente de baño. Enseñar a un perro a que venga cuando es llamado o a quedarse echado cuando y donde se le pida, es simplemente fundamental; un perro adiestrado no es únicamente para que se comporte mejor, sino para mantenerlo más protegido.

'Los perros son los únicos familiares que podemos escoger', lo cual implica proveerlos de todos los cuidados necesarios posibles. Al adiestrar, logramos una mejor comprensión, así como una mejor valoración y adaptación de sus cualidades, al mismo tiempo que aumentamos las posibilidades de estar un mayor tiempo con ellos, convirtiéndolos en perros más sociables y con mejores modales, esto facilita el hacerlos mayormente partícipes dentro da cada ámbito familiar.

Los perros siempre están dispuestos a aprender, ya que sus cerebros necesitan una constante estimulación, justo como ocurre con nosotros. Si se invierte tiempo para educar a un perro, lo aprendido permanecerá en su vida para siempre, esto requerirá tiempo y paciencia, aunque la idea no es que se convierta sólo en una mera rutina cotidiana.

Adiestrar debe ser una experiencia positiva continua, una oportunidad para el perro y su dueño de pasarla bien.

Cuando llegue el momento de acudir con algún adiestrador, habrá que tener la precaución de no caer en manos de alguno con técnicas e ideas tradicionalistas, que pretenda que un dueño deba mantener a su perro bajo control absoluto en todo momento, como si se tratara de un perro pseudo militar. Algunas personas que no saben mucho del tema aconsejan, por ejemplo, sacar a pasear perros con correa corta, llevarlos siempre del lado izquierdo (esta es una práctica militar de desfile "animal del lado izquierdo fusil del derecho" iniciada en los caballos y heredada posteriormente a los perros, de ahí la tradición) y sin permitirles distracciones como el olfatear árboles, postes, perros, etc.

La falta de convivencia con perros-gente, tensión de correa constante durante paseos, e igualmente el amarrarlos y la falta de libertad, más allá de disfrutar un paseo, traerán como consecuencias: frustración, ansiedad, agresión por inseguridad, miedo, entre otras, es decir, todo lo opuesto a lo que uno debe hacer para desarrollar un perro seguro, sociable y bien equilibrado.

Cabe aclarar que el término adecuado que debería aplicarse para educar perros es "adiestrar" y no "entrenar" como comúnmente se le menciona, ya que este último término se refiere, por ejemplo, a un director técnico que entrena a sus jugadores de un equipo, quien les enseña las tácticas a seguir. A un ser humano se le instruye, a un animal, se le adiestra.

Otro caso de confusión y empleo fonético se ha dado en el empleo del juego de letra y número K-9 donde mucha gente, tiene la creencia que se refiere a cierto grado de adiestramiento canino, pero no lo es. En el campo de la seguridad, en los Estados Unidos, ha sido utilizado precisamente para identificar a un perro que ha sido adiestrado para asistir a un policía o a personal de seguridad en su trabajo.

En lo particular, considero que el empleo de este término, en México, así como en otros países de habla hispana, no viene al caso.

Los perros siempre han sido una medida de disuasión, simple y sencillamente por ser una especie diferente a la nuestra, con un lenguaje y reacciones desconocidos para la gente en general. Gracias a su apego hacia los seres en quien confían, su instinto protector territorial, así como sus antecedentes demostrados a través de la historia como animales leales y combatientes incondicionales, se han ganado el respeto y admiración de muchos.

Cuando una persona piensa confrontar a otra en un combate cuerpo a cuerpo, existen muchos factores de alguna manera calculados para cuidarse del ataque de un contrario, tales como velocidad, distancia, confianza en los reflejos para esquivar golpes, etc., además de ser conscientes del daño que un oponente pudiera causarnos con sólo verlo; sin embargo, cuando se trata de enfrentar a un perro, todo cambia.

Psicológicamente animales y seres humanos mostramos miedo a lo desconocido, los reflejos de los perros son 10 veces más rápidos que los nuestros; nunca será lo mismo intentar esquivar un golpe de otra persona que esquivar la mordida de un perro, ni 'conectar' a una persona, o tratar de golpear a un perro molesto.

En todos aspectos, ellos son mucho más rápidos e impredecibles en sus intenciones, cuando de hacer daño y defenderse se trata.

Desde hace mucho tiempo a los perros se les respeta, a un buen perro nunca le importará el tamaño de un oponente cuando se sienta agredido y ha sido bien adiestrado, si tiene 2 metros de altura o casi 100 kilos de peso corporal, él simplemente buscará el mejor lugar para morder defendiendo su causa.

Para dar una idea de lo que representa la mordida de un perro, podemos comparar la presión de mordida promedio de un ser humano, que corresponde a unos 70 kgs. de peso, mientras que la de perros tipo Pastor Alemán o Pastor Belga, circundan los 130 a 140 kgs. de presión, estos datos varían según constitución física de cada individuo. Mientras más amplia sea la mandíbula de un perro, mayor será su fuerza de mordida.

Algunos estudios realizados con convictos en prisiones de Estados Unidos, acusados de crimen por asalto a residencias, encontraron que la mayoría de estos sentían miedo por perros de tamaño mediano y apariencia amenazante, otro alto porcentaje declaró que la presencia de cualquier tipo de perro los alejaba en su intento de irrumpir dentro de una casa habitación u oficinas.

Muchos criminales han declarado que son tres los factores que más los incomoda y ponen a pensar antes de decidir irrumpir en una propiedad: tiempo, luz y ruido.

La mayoría de ladrones busca ingresar a una casa en el menor tiempo posible, si necesitaran más del tiempo requerido, seguramente lo pensarán dos veces o buscarán otra propiedad más fácil de robar. En relación con la luz, si se mantienen alumbradas las diferentes áreas alrededor de la casa, con luces de sensor, por ejemplo, sería una excelente medida preventiva. Respecto del ruido, tal como los ladridos de un perro, que por pequeño que sea realmente molestan e inquietan a cualquier asaltante, un ladrón, lo que menos quiere es ruido que anuncie su llegada.

En definitiva, tener un perro, es mejor que no tener ninguno.

Todos nos preocupamos por la seguridad de nuestra familia y, a la vez, pretendemos tener un perro hermoso como compañero, afortunadamente sí podemos contar con lo mejor de ambas necesidades. Sin embargo, mucho dependerá también del tipo de protección que busquemos: ¿personal o familiar?, ¿Que sólo imponga?, ¿Que dé alarma cuando alguien se aproxima a nuestra propiedad?, ¿Perro chico o grande?

Hace algunos años, en México, era muy común ver a esos perros en traspatios o azoteas para cuidar casas o negocios, sin importar mucho lo que les ocurriera, sin embargo, en estos días de mayor conciencia y humanización, los perros se han convertido en una parte muy importante de la familia, toda precaución es considerada para cuidar su integridad.

Vamos a comentar algunos términos que normalmente se han empleado durante años por profesionales para distinguir la preparación de perros para resguardo:

  • Perros alarma.
    Son como alarmas móviles en cuatro patas contra ladrones, ladran con insistencia y de manera mantenida cuando alguien intenta entrar a una propiedad, van a "señalarlo" mientras siguen ladrando, algunos ejemplos: Rottweiler, Pastor Alemán, Terrier Escocés, West Highland White Terrier, Schnauzer miniatura, Yorkshire Terrier, Chihuahuas, Pinscher Miniatura, Poodles, Boston Terrier, Shi Tzu, Salchicha y Fox Terrier, entre otros.

  • Perros de protección.
    Son aquellos que denotan un adiestramiento avanzado en obediencia, ya que bajo una orden deben lanzarse ladrando al agresor, aventando mordidas sin realmente alcanzar a morder, al mismo tiempo deben ser capaces de sentarse o echarse en silencio inmediatamente al recibir la orden.

    Su estricto adiestramiento está destinado a detener cualquier intento del uso de la fuerza, aunque si el atacante persiste, el perro puede recurrir a sus instintos naturales de protección y morder.

    Estos perros podrían también desarrollar las funciones de un perro alarma. Algunos de estos perros de guardia considerados favoritos de la gente son: Pastores Belga (Malinois, Tervuren), Pastor Alemán, Rottweiler, Schnauzer Gigante, Doberman, Staffordshire Terrier y Bullmastiff entre otros.

  • Perros de ataque.
    Son adiestrados para morder a una persona bajo la orden de su manejador, o mientras se dé cuenta de una situación de asalto inminente hacia su amo. En cuanto la resistencia del sospechoso se suspenda, un verdadero perro de ataque debe soltar la mordida; un perro de ataque debe contar con un nivel máximo de obediencia.

  • Perros de guardia.
    Representaban el nivel tope del adiestramiento canino, estos perros fueron preparados para caminar con un vigilante o patrullar solos en un entorno cerrado, su función era la de aprehender y neutralizar a cualquier persona intrusa, se supone que estos perros no deben detenerse de morder cuando el sospechoso para de resistirse sino cuando deja de moverse, antiguamente eran adiestrados para ir directo a garganta o genitales.

    Los perros de guardia fueron preparados para matar o mutilar, algunos de estos animales son tan viciosos que normalmente obedecen a un solo manejador.

    El único uso legítimo de perros de guardia se dio durante tiempos de guerra, o cuando alguna intromisión humana representaba ser lo suficientemente delicada que pudiera poner en riesgo la seguridad pública, como instalaciones para seguridad nacional o resguardo de armas nucleares.

Ahora bien, lo que la mayoría de la gente busca en la mayoría de los casos, es un Perro protector de familia, que cuente con las siguientes características:

  1. No agresivo, adiestrado para amedrentar gente con malas intensiones dirigidas a nuestra persona o nuestra propiedad, que sea un querido y confiable miembro adicional de la familia.

  2. Que sospeche de extraños, pero sea capaz de aceptar a quien se le indique.

  3. Suficientemente confiable en su manera de decidir, cuando un extraño pudiera representar una amenaza, respondiendo con gruñidos o llegando a morder si fuera necesario.

  4. Deseoso de hacer cualquier cosa para proteger a su familia.

Este tipo de perros se pueden obtener a través de una combinación de buena crianza y adiestramiento, aunque existen sus excepciones en cada raza.

Algunos perros para este propósito podrían ser: Pastores Belga (Malinois, Tervuren), Pastor Alemán, Rottweiler, Doberman. Para proteger los alrededores de una casa, perros tipo Rottweiler o Doberman podrían actuar como disuasivos eficientes, aunque un labrador negro también lo podría lograr (sin ser un perro de protección), ya que como diría un ladrón: "Para qué intentar en una casa con perro mientras hay otras sin ellos".

Considero que el paso número uno, será la toma de decisión por parte de toda la familia respecto a qué tipo de perro requieren, de poderle proveer sus necesidades básicas como ejercicio y compañía, así como el compromiso de todos para involucrarse en el adiestramiento del futuro nuevo miembro de la familia.

Al seleccionar un cachorro como protector familiar o personal, se deben buscar cualidades que resulten en un perro con buen temperamento, seguro, sociable con otros perros y personas, así como de gran apego a la familia, con el temple suficiente para que pueda defender cuando madure.

Generalmente, cuando la gente busca un cachorro, lo primero que hace es pensar en uno con buen "Pedigree", sin embargo, la mayoría de los perros que lo tienen (no todos) están más enfocados en sus características de movimiento y forma física, más que de sus cualidades que lo pueden hacer un buen perro protector; el árbol genealógico de un perro nos garantiza básicamente que ese perro es legítimo de raza, más no el carácter o temperamento que necesitamos obtener de él, el cual será incierto hasta que el cachorro vaya madurando de los 12 a los 18 meses de edad, dependiendo de cada individuo independientemente de su raza.

Lo que se busca obtener es un cachorro de líneas de trabajo con profesionales confiables que se dediquen a la crianza de perros por gusto y responsabilidad, más que por necesidad económica, que alojen a sus animales dignamente y les den un trato amable. Una buena socialización y afecto son necesarios para formar a un perro equilibrado para protección familiar, "Si no te importa proteger a tu perro, ¿por qué a él sí le va a importar cuidarlos a ti y a tu familia?"

Todas las razas están sujetas a ser víctimas de defectos genéticos en cuanto a salud y temperamento, tratar con un buen criador minimiza, más no elimina, la oportunidad de que alguno de estos problemas se den en algún perro "defectuoso". Será importante investigar respecto a la existencia de algún problema de salud o genético, como por ejemplo la displasia de cadera. Una gran cantidad de razas ya han sido afectadas severamente por malas prácticas de crianza.

Aunque saber escoger a un cachorro no garantiza su buen carácter, por lo menos es preciso minimizar el riesgo de que nos salga tímido o muy agresivo; la idea será realizar tres simples pruebas:

De sonido:
Arrojando un juego de llaves al piso y observando su actitud, ya que lo ideal es que no se asuste o salga huyendo por ruidos fuertes o repentinos.

De tacto:
Tocando al cachorro y observando cómo responde; si gruñe o llora de miedo al hacerlo, si gruñe al acercar la mano a su juguete tampoco, ya que la familia no podrá lidiar con un perro así en un futuro.

De observación:
Para darnos cuenta cómo han sido manejados los cachorros, si por ejemplo han sido sacudidos o levantados del cuello, ya que eso causa temor a las manos de la gente, observen con que seguridad reaccionan a las diferentes superficies por donde pisan, etc.

Importante será evitar escoger a un cachorro que se aleje en cuanto uno se acerca, con sus orejas hacia atrás y la cola metida entre las patas, por el contrario, lo que se busca es ver un perro alegre al socializar con extraños. Mucha gente hace alarde del buen carácter de su cachorro, ya que cada vez que ven a un extraño este les gruñe y ladra incesantemente, eso es miedo, no bravura; sin embargo, el miedo los hace buenos perros alarma, pues de todos sospechan, de todo avisan, pero también de todo ladran.

Entre macho o hembra, ambos pueden ser buenos candidatos como protectores: el macho siempre será más grande, fuerte e imponente, pero a partir de los ocho meses, aproximadamente, comienzan a levantar la pata marcándolo todo, mientras más pequeño sea el perro, más será la necesidad de levantar la pata dentro o fuera de casa.

El mayor problema podría ocurrir cuando al no haber sido correctamente socializados, desarrollen incontrolables niveles de agresión, buscando "quién se las pague en lugar de quién se las hizo" ya sea con extraños en casa u otros perros en la calle.

Por muchos años, las hembras fueron rechazadas por su etapa de sangrado o "celo" que dura de quince a veinte días y que ocurre cada seis a ocho meses, sin embargo, esta etapa no es tan complicada como se piensa, además, la histerectomía puede dar una solución inmediata al respecto. Las hembras son más cariñosas y apegadas a sus dueños, en comparación con los machos, su inteligencia y capacidad de proteger es la misma, pueden ser la mejor opción para personas que quieran batallar menos y no tengan experiencia previa con perros.

Respecto de adquirir un perro previamente adiestrado para protección, algunas personas prefieren evitarse las molestias normales que conlleva educar a un cachorro y no quieren o pueden esperar hasta que este llegue a su maduración para que los pueda proteger, para ello prefieren comprar un perro de protección personal o familiar, lo cual es otra opción que por supuesto podría funcionar siempre y cuando se tomen las siguientes precauciones:

  1. Acudir con un profesional en adiestramiento bien establecido, reconocido y de buenas referencias, evitar a los aficionados negociantes de perros.

  2. Asegurarse que el perro solicitado sea sociable con niños, adultos y otros perros; que no sea un perro rechazado de otros propietarios por vicioso.

  3. Observar el comportamiento del perro, fuera del lugar donde se realice una demostración; llevarlo a un lugar público: que no intente agredir, sin mostrar cola entre las patas u orejas hacia atrás, que obedezca, que se vea alegre, alerta y normal.

  4. Que tenga de dos a tres años de edad. La edad operativa de estos perros dependerá dependiendo de la raza y actividades de cada individuo, por ejemplo, un Rottweiler se retira en promedio a los 8 años o menos, un Malinois se retira alrededor de los 10 años de edad.

  5. Solicitar placa libre de displasia, para evitar sorpresas a futuro, ya que su vida operativa podría reducirse drásticamente.

  6. El 'paso de mando' no se logra en tres sesiones, son mínimo unas 10 bajo diferentes circunstancias y entornos, practicando adiestramiento de mantenimiento y, muy importante, que se involucren los dueños del perro, no los empleados.

  7. No creer todo lo que se vea por video o en una simple demostración de mordida, ya que existen rutinas establecidas con perros deportivos; lo que cuenta son las situaciones reales donde los perros deben actuar por iniciativa propia, si cuentan con el carácter y el adiestramiento adecuado.

  8. Asegurarse que lo obtenido corresponda a lo que se va a pagar; desde $4,000 dólares, en México, hasta $40,000 dólares, en Estados Unidos. Un perro seguro de sí mismo, sociable, con carácter, bajo control cuando se le ordene y obediente.

  9. "El perro está excelente en todos aspectos, pero no tiene papeles", no hay problema ¡Adquiéranlo!

Un perro deportivo no es siempre un buen perro de protección personal, no dejarse asombrar por los diferentes títulos de Schutzhund o Ring Francés entre otros, que un perro pueda poseer. En muchos lugares intentan revenderlos sin un adiestramiento mezclado de protección personal, bajo situaciones reales de asalto fuera de su campo de adiestramiento, ¡Cuidado!, muchas veces es sólo un juego y una rutina ya establecida lo que se muestra en una demostración de ataque, cuando un perro no ve la "manga" o un "traje" de adiestramiento, no sabe lo que se supone debería hacer.

En la mayoría de estos deportes, el perro trabaja para morder el equipo con que se adiestra y es desensibilizado para pensar que el golpe de un palo no duele. Ser "golpeado" por un palo de competencias no tendrá nada que ver cuando en vida real sea agredido con un tubo o machete.

El adiestramiento deportivo es divertido para los perros y es más como un juego glorificador de "te doy y me das" comparado con lo que requiere un perro de protección personal; estos deportes son muy buenos para los perros y sirven para seleccionar candidatos para una buena crianza, así como para buenos prospectos a ser adiestrados en tareas especializadas, pero como decíamos, si no se ha mezclado su adiestramiento, no habrá garantía de que respondan correctamente ante una situación real e inesperada de peligro.

Estos perros, ya adultos, se pueden adaptar perfectamente a una familia, sin representar un riesgo, siempre y cuando se tomen en cuenta las recomendaciones anteriores, una especial consideración de mi parte sería la de asegurarnos que el perro que se nos ofrezca haya tenido trato e interacción con diferentes niños, ya sea que se tengan o no en casa, ya que se debe tener la conciencia tranquila, sabiendo que el perro nunca será capaz de morder y dañar gravemente a uno.

En el momento que un cachorro llegue a su nuevo hogar, entre las ocho y diez semanas de vida será el momento de iniciar su primera etapa de adiestramiento para que aprenda su lugar correspondiente de ir al baño. Al mismo tiempo, puede comenzar a aprender diferentes comportamientos básicos como son: sentado, echado, parado y su duración, entre otros, de igual manera puede comenzar a aprender infinidad de trucos, todo esto mediante técnicas de refuerzo positivo, es decir, la ausencia de agresión o compulsión, incluido el empleo innecesario del collar de castigo, la creencia que existe de este collar como el "ideal" para los perros, es completamente errónea.

Si se practican de manera rutinaria los diferentes comportamientos de obediencia aprendidos en diferentes lugares, y ante diversas distracciones, para la edad de los cinco o seis meses, dependiendo de cada perro, un cachorro será capaz de responder sin correa, dentro y fuera de casa, ejercicios tales como: echado quieto, no salir de casa con puerta abierta, pasear sin jalar y sin bajar a la banqueta, así como esperar mientras nos acompaña a un restaurante o esperar dentro del auto con puertas abiertas, entre otros. Esto puede ocurrir ya, a los seis meses, que es cuando inicia su adolescencia.

Es de suma importancia la socialización de todo cachorro de los dos a los cuatro meses de edad, por lo que debe ser expuesto a todo tipo de convivencia con perros, niños, adultos, ruidos, lugares, etc., de lo contrario, sufrirán las consecuencias de lidiar con un perro con diferentes problemas de frustración, así como agresión por miedo. Mucha gente tiene la falsa creencia de que el aislamiento genera "bravura", o sea, un "mejor" perro protector, contrario a esto, lo único que genera en ellos es sospecha y miedo, así como futuros y diversos problemas.

Cuando un cachorro ha sido bien seleccionado como futuro perro protector con buen carácter y temperamento, es decir, que cuenta con el instinto protector innato necesario para cuidar nuestra persona y/o pertenencias, no nos queda más que dedicarnos a desarrollarle una excelente obediencia, ya que esta conforma los cimientos de cualquier tipo de adiestramiento especializado.

El adiestramiento de protección se puede iniciar a manera de juego con mordida y soltados de objetos suaves como trapos, dummies de yute, etc. bajo refuerzo positivo sin generar agresión en el perro, sino como un simple juego suave controlado, esto a partir de los seis meses de edad, ya que la dentadura de leche cambia a partir de las 16 semanas por dientes permanentes.

Sin embargo, recomiendo practicar durante su primer año de vida, una buena obediencia y, alrededor de los doce meses, cuando los perros han madurado y se han fortalecido físicamente, iniciar el trabajo de mordida, incrementando gradualmente la presión que requiere este tipo de adiestramiento, para preparar perros ante cualquier situación de peligro.

Este tipo de trabajo se debe realizar bajo la asesoría de profesionales que conozcan los comportamientos, reacciones e instintos de los perros, más nunca por dueños aficionados.

La duración del adiestramiento dependerá de la complejidad de ejercicios que se pretenda enseñar y se recomiendan sesiones de mantenimiento una vez por semana o, al menos, una vez cada quince días, para un óptimo desempeño de lo aprendido, recordemos que el éxito en el adiestramiento, dependerá un 50% de las cualidades del perro y el otro 50% del apropiado manejo de su dueño.

"Mi perro no obedece y es muy difícil, pues es un alfa o dominante"; el concepto del lobo Alfa como un "perro líder" se ha manejado de manera engañosa. En estado salvaje, los lobos viven como en familia, compartiendo recursos en paz y sin abusos, cuando los lobos jóvenes maduran, estos se alejan formando otras manadas. En contraste, al estar en cautiverio, los lobos de diferentes familias, son forzados a vivir juntos por muchos años, creando tensión entre los adultos maduros, lo cual, nunca ocurre entre manadas que conviven en estado natural o salvaje.

Las jerarquías sociales sí existen en grupos de perros domésticos, así como en muchas otras especies, incluyendo al ser humano, estas fluyen sin problema. Si un perro repite malos comportamientos como robar alimento de la cocina y comérsela en el sillón de la sala, esto no quiere decir que pretenda "dominarnos", es simplemente que se le ha reforzado a encontrar comida en la cocina y sentirse a gusto en el sofá, recordemos que los perros son buscadores de alimento y oportunistas.

El concepto de "dominancia" se ha empleado erróneamente por dueños y hasta algunos adiestradores, para dar una explicación a la mayoría de cada comportamiento inapropiado de los perros, el término dominancia describe a una relación sociable entre dos o más individuos, no los rasgos del carácter de cada uno de ellos. Contrario a lo que mucha gente piensa, los perros no gastan su tiempo pretendiendo establecer el control sobre la gente con quien conviven.

"Existen razas que 'desconocen' a sus dueños"; todos los sentidos de los perros son tan desarrollados y sensibles, que me es difícil aceptar esa frase. Se dice que la sobre crianza podría causar que un perro muerda a su dueño, debido a que la conexión dentro de su cerebro no está del todo bien. Algunas veces atacan instintivamente cuando alguien los maltrata o cuando un niño los ha molestado durante mucho tiempo hasta que deciden poner un alto, no sin antes mandar avisos preventivos, que la mayoría de la gente no toma en cuenta por desconocimiento.

"Los perros huelen el miedo"; cuando una persona siente miedo se produce cierta sudoración, que el perro puede fácilmente identificar, también se acciona el bombeo de adrenalina con ciertas hormonas asociadas al hecho de que alguien se sienta nervioso, aunque los perros cuentan con todo el potencial para identificar cualquier tipo de aroma por mínima que sea la cantidad, esto no significa que un perro pueda, literalmente, oler la emoción de miedo en sí.

Un perro siente nuestro miedo y sabe que estamos asustados con sólo vernos. Los perros son muy astutos adivinando nuestras emociones y no se las podemos ocultar. La gente que siente miedo por un perro, tiende a observarlo expectante de cada movimiento que hace, el perro puede tomar esta mirada como algo sospechoso y, por lo tanto, se torne agresivo.

Digamos que el sentido del olfato podría ser un factor que detone a un perro en contra de una persona, pero en definitiva no es el único que lo acciona.

Al ser poseedor de un perro, uno se hace automáticamente responsable por las acciones del mismo, estas acciones pueden incluir: ladridos, aullidos, defecar en la calle, caminar libremente sin correa, daños en propiedad ajena, lastimar a una persona o morder, etc., tenemos otras muy evidentes como son: mantenerlos vacunados, desparasitados y permanentemente identificados, cuidar su salud, mantenerlos bajo control, ser animales sociables dentro de la comunidad, así como estar adecuadamente educados.

Algunas de estas regulaciones o legislaciones relacionadas a animales o perros de compañía, se pueden encontrar principalmente en publicaciones oficiales como: la Nom-SCFI-148-2008, el Código Civil de cada entidad federativa y la Ley de Protección Civil; próximamente se oficializará en México la Ley de Bienestar Animal la cual, como su nombre lo indica, buscará que todos los animales en nuestro país gocen del derecho a su bienestar como ya lo existe en otros países del primer mundo.

Cualquier incidente relacionado con perros, es generalmente manejado por autoridades locales. Ante la existencia de una falta a cualquiera de los códigos que marca la ley por parte de un propietario o persona que maneje un perro, será consignado a la autoridad correspondiente, haciéndose acreedor a una multa económica y, en el peor de los casos, ser consignado a la cárcel.

Nuestras leyes, desafortunadamente, son todavía muy ambiguas respecto a la gran cantidad de casos existentes, donde se encuentran perros involucrados, es por ello que para poder llegar a una determinación correcta de cada caso, los abogados con la ayuda de expertos del comportamiento canino, marcarán las diferencias ante un juzgado.

A continuación mencionaré algunos tips que pueden ayudar a la prevención de problemas legales para que tomen en cuenta, aunque su perro no haya sido adiestrado para morder:

  • Tener al corriente vacunas de rabia (una anual) y desparasitaciones (dos veces al año). Contar siempre con cartilla de vacunación expedida por un veterinario con cédula profesional (ley de salud de la federación).

  • Por ley, los perros deben salir a pasear con correa puesta (código civil de cada estado).

  • Cuando un perro es agresivo, deberá salir a pasear con bozal puesto, (preferentemente de "canasta").

  • Tomar precauciones, evitando que uno o más perros puedan sacar la cabeza y morder a una persona a través de una puerta o reja que rodeen una propiedad.

  • Todo negocio o industria que cuente con perros de guardia, deberá colocar letreros visibles que adviertan la existencia de perros peligrosos.

  • Al adquirir un perro adiestrado para protección, este deberá proceder de un especialista certificado, que entregue un manual explicando la manera de cómo manejarlo y cómo seguir trabajando con él.

  • Si un perro muerde a un asaltante en una casa habitación o contigo en la calle, ante una situación peligrosa no habrá problema, mientras no arrojen al perro a morder sin correa y el agresor se encuentre en huida (en la calle), pues se considera un abuso ante las autoridades.

Los niños se encuentran particularmente en riesgo de ser mordidos por las siguientes razones: sus movimientos corporales son más rápidos e impredecibles comparados con los de los adultos, cuando corren, su velocidad y movimiento provocan el instinto de persecución (o presa) de los perros. El tono de voz de los niños es más alto, por eso altera a los perros y en algunas ocasiones los asusta. Además, por su tamaño se encuentran a la misma altura de los ojos de los perros, así como del piso que es el nivel donde los perros comen.

Es muy común ver niños "toreando" perros con comida en las manos o jalándolos de la cola u orejas, esto los incomoda, cuando el perro expresa sus mensajes de advertencia, estos no se toman en cuenta. Al no haber otra alternativa podría lanzar una mordida (de ahí viene el inexistente: "desconoció").

Nunca dejarse convencer por un niño que ruegue por un perro, a menos que estén preparados para tenerlo, los padres siempre serán los principales responsables de los cuidados de un perro, sin importar que sea de los niños.

Después de los seis años de edad, los niños serán suficientemente "maduros" para ofrecer un poco de responsabilidad, obtener un perro les enseñará muchas cosas (con ayuda de los padres), incluyendo el cómo cuidar a un animal y tratarlo con respeto, de la misma manera que a ellos les gustaría ser tratados.

Será importante seleccionar un perro o raza que sea apropiada para la familia, si son primerizos con perros y pretenden ayudarse un poco mi recomendación será una hembra.

Nunca dejar a un niño solo con un perro, hay que enseñarles la manera correcta de acariciarlos. ¿Lo saben Uds. como adultos?

De igual manera, hay que enseñarles cómo identificar las señales que indiquen que un perro podría morder, por ejemplo: orejas atrás y planas, ojos fijos con pupilas muy grandes, labios temblorosos con dientes expuestos, pelos de la espalda parados, cuerpo muy tenso, cola sin moverse o con movimiento muy lento.

Lo que se debe enseñar a los niños:

  • Nunca tocar a un perro que no se conoce. Antes que nada, pedir permiso del dueño para hacerlo y, aún cuando les den permiso de tocarlo, que no invadan el espacio del perro. Permitir que el perro se acerque por sí mismo y huela, pero si no le interesa venir a saludar, ¡dejarlo en paz!

  • No acercarse a un perro por detrás, ni acariciarlo directamente en la cabeza, pues podría considerarlo como una amenaza, será mejor acariciarle el pecho.

  • Procurar no ver a un perro directo a los ojos cuando no lo conocen y, tampoco coloquen la cara cerca de la de él. Al saludar a un perro, observarlo brevemente y voltear a otro lado, hacerlo intermitentemente, ya que estas son "señales de calma", que indicarán al perro que no representan una amenaza para él.

  • No molestar a un perro con su comida o sus juguetes, ni acercarse cuando esté amarrado. No tocar a un perro mientras está comiendo, tampoco mientras se encuentra dormido, ya que se puede asustar reaccionando con una mordida sin mala intención.

  • No gritar ni correr frente a un perro, si un perro se acerca y están asustados, quedarse quietos, no mirarlo y alejarse despacio con los brazos cruzados.

  • Recordar que un perro es un animal y no un juguete simpático, a algunos perros no les gusta ser acariciados y, menos, ser abrazados por extraños.
Manual de Seguridad - Emblema

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