“La tecnología que hoy se produce en México, así como su utilización, está al nivel de las mejores del mundo. Capitalicémoslo como país e industria”
Ingeniero en Computación por el Instituto Tecnológico Autónomo de México, obtuvo una maestría en Comunicación de Datos, Redes y Sistemas Distribuidos en la Universidad de Londres, gracias a una beca otorgada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. Diplomado en Alta Dirección por el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa.
Se ha desempeñado como profesor en la maestría en la división de estudios de posgrado de la Facultad de Ingeniería en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Ha trabajado en la dirección y desarrollo de importantes proyectos a nivel internacional dentro del ámbito de la informática en el sector público y privado, lo que le ha valido importantes distinciones, entre las que destacan el Premio INTEL por un México competitivo, Mérito Tecnológico CONACYT y Premio al Mérito Profesional ITAM.
Actualmente, se desempeña como director general de una empresa de tecnología y como Presidente de la Asociación Mexicana de Biometría e Identidad A.C.
Durante años, hemos estado acostumbrados a validar nuestra identidad a través de credenciales o tarjetas, cuando lo único que nos hace únicos no es lo que tenemos o sabemos, sino lo que somos: como lo son nuestro rostro, la huella digital y el iris. Biometría viene de Bio-Vida y Metría-Medida, y consiste en "mapear" una característica física de una persona, a un número o "código de barras" que nos hace únicos en el mundo y que permite generar una credencial única que nos puede identificar, sin ningún elemento adicional, con seguridad.
Por cientos de años, las huellas digitales o rasgos físicos se han utilizado para identificar a una persona, y las razones principales han sido el comercio y la impartición de justicia.
Estudios formales de las huellas digitales inician en el siglo XVII, pero hasta el siglo XIX los ingleses inician su utilización para elaboración de contratos y a finales del mismo se crea el primer departamento de identificación judicial utilizado para identificación criminal.
A inicios del siglo XX, en prisiones de Nueva York y Kansas City se hace ya un uso extensivo (todavía manual con tarjetas físicas), pero no es hasta la segunda mitad de ese mismo siglo donde la creación de sistemas de cómputo realmente permite su automatización y escalabilidad.
Existen numerosas formas de identificación, desde las más comerciales como la huella digital, el rostro, el iris o las venas, hasta reconocimiento de firma, de voz, dinámica del mouse, uñas, olor, crestas de articulaciones, reflexión de ondas acústicas en la cabeza, y muchos más. Sin embargo, los primeros son los más utilizados comercialmente en el mercado.
El potencial de la tecnología es enorme, sin importar el tamaño de la organización. Naturalmente, puede escalar y ser más impactante en organizaciones medianas y grandes, pero, aun así, una pequeña empresa puede fácilmente tener acceso a esta tecnología y verse ampliamente beneficiada en un par de áreas que son cruciales: seguridad y eficiencia, control e información con oportunidad.
En términos de seguridad, podemos proteger el acceso a almacén, archivo, bodegas, áreas de cómputo, oficinas de directivos y, naturalmente, a instalaciones, entre otras cosas, teniendo un registro de quién y a qué hora/fecha ingresaron para tener un registro en caso de algún hecho desafortunado.
En términos de eficiencia sabemos que, para el director general o de administración, la puntualidad y conocimiento del comportamiento del personal son claves, y el tener un mecanismo objetivo, seguro y sin el riesgo de que sea falsificado ayudará en mucho a mejorar la información para toma de decisiones, conocer áreas de oportunidad de la organización e incluso poder comprobar que hay malos manejos o personas que no están cumpliendo con los estándares y que deberán salir.
Por otra parte, este tipo de mecanismos permiten que la gente sea medida igual, y que no se dependa de la subjetividad de un guardia de seguridad, de amiguismos con el dueño/administrador, que reduzcamos la probabilidad de errores y que la organización al final sea más eficiente.
Aunque en gran medida se utiliza esta tecnología en organizaciones (gobierno y empresas), poco a poco se empiezan a generar dispositivos cuyo precio y funcionalidad pueden ser masivamente adquiridas por desarrolladores inmobiliarios o particulares.
Empiezan a utilizarse, sobre todo, chapas con huella digital o incluso reconocimiento facial que pueden ser instaladas en puertas principales o de habitaciones/bodegas especiales, por ejemplo, o a la entrada de fraccionamientos para el acceso vehicular o personal administrativo, de limpieza, mantenimiento, visitantes, etc.
El uso de la tecnología biométrica en el día a día de los usuarios de un desarrollo (habitacional, oficinas corporativas, gubernamentales, recreativas, etc.) requiere de un análisis ligado al proyecto que debe concretarse desde su definición inicial, que tome en cuenta la visión del diseño, del contexto, tipo de poblaciones o personas que tendrán interacción con el mismo (habitantes/empleados, proveedores, visitantes frecuentes, de confianza y eventuales, clientes, etc.) y de las líneas futuras y crecimiento que el desarrollo mismo pueda tener en el tiempo. Esto permitirá inicialmente resolver los problemas naturalmente asociados al acceso al desarrollo y al control de las poblaciones antes mencionadas.
Sin embargo, donde el mayor potencial viene es al momento de ligar la plataforma de identificación al acceso a bienes, derechos y servicios adicionales y disponibles en el desarrollo: áreas comunes pero de acceso restringido para usuarios (salones de eventos, de juegos, albercas, gimnasios, centros de negocios). Compra con descuento preferente en establecimientos diversos y sin tarjeta/efectivo cargado vía la identificación biométrica a cuenta personal asociada al usuario del condominio o empleado de oficina corporativa. Áreas de acceso con membresía o cuotas adicionales. Bodegas especiales por departamento. Otros servicios: guardería, lavandería, tintorería, etc.
Desde luego que sí. Existen soluciones que permiten consolidar la información de numerosos puntos remotos vía enlaces de internet para que en línea podamos, prácticamente, estar teniendo conocimiento de cómo el personal está comportándose en una organización. Existen algunos requerimientos que deben darse, pero es posible y es muy útil y poderoso el poder hacerlo. El software que administra y que permite al usuario obtener el beneficio de aplicar las reglas de negocio y obtener reportes será estratégico.
Resulta fundamental que cualquier proyecto de biometría que inicia, se vea no únicamente como una inversión de un equipo para acceso o asistencia, sino que realmente se haga una revisión y análisis de los procesos de negocio en los que la identidad juega un rol fundamental y estratégico para el negocio, y al mismo tiempo cómo evolucionarán en el tiempo para tener, con esto, los elementos suficientes para elegir la o las tecnologías que mejor se adaptan al negocio hoy y a futuro.
Los precios de los dispositivos varían, partiendo de un rango de los $140.00 a $600.00 dólares americanos hasta los $800.00 a $1,200.00 dólares en las modalidades más comerciales de huella digital, sin considerar software en particular, que realmente es el que ofrece el valor agregado de la información que genera el dispositivo.
No existe biométrico universal ni perfecto. Cada contexto es especial y para cada uno existe un dispositivo o dispositivos que cumplen mejor con dicha necesidad. Algunos factores deben evaluarse debido a que pueden afectar el rendimiento de ciertos equipos (para tales condiciones, existen otros que si pueden operar) como los siguientes: temperatura, humedad, polvo, luz, calidad de las huellas, industria, raza, tipo de trabajo del personal -construcción, laboratorios, maquiladoras-, así como causas médicas particulares.
La tecnología biométrica continuamente, como muchas otras, se complementa para incrementar el beneficio, la seguridad y funcionalidad que cada solución requiere. El perfil biométrico de presos, permite al gobierno garantizar no solo mayor seguridad por mejorar la información que se tiene de ellos, sino también la infraestructura de acceso a áreas restringidas para los reclusos y tener información y políticas de acceso para guardias. Algunas prisiones utilizan ya el iris para control y no sólo las huellas digitales (dado que se han encontrado presos que se las han quitado o manipulado), y porque su velocidad y seguridad son superiores a las de la huella digital.
El uso de brazaletes es complementario a la tecnología biométrica. Seguramente, en algún momento, el brazalete permitirá incorporar un dispositivo biométrico que asegure que el portador tenga que "checar", en tiempo real, que está ligado al dispositivo como medida adicional y para saber que está vivo.
La tecnología biométrica, en la actualidad, es una realidad y está masificándose rápidamente después de un período de maduración y crecimiento de varios años. Ha sido adoptada tanto por el sector público, para propósitos de identificación nacional, fronteras, aeropuertos, y el área judicial, como por el sector privado para la más amplia gama de usos, incluyendo iniciativas de bancarización, de padrón de usuarios de teléfonos celulares, de educación a distancia, identificación de pacientes y visitantes en el sector salud, habitacional masivo y muchos más.
Cada tipo de reconocimiento biométrico no sólo va operando en nichos donde mejor se desempeña, sino que la tendencia es que para incrementar los niveles de conveniencia y seguridad operen al menos dos tipos de biométricos al mismo tiempo y, en algunos casos, ligados a una tarjeta de radiofrecuencia. Por ejemplo, el utilizar reconocimiento de huella digital ligado a reconocimiento facial para autorizar una transacción.
México, como una de las ciudades más grandes del mundo, ofrece un ambiente heterogéneo, masivo y abierto al uso y adquisición de tecnologías, como la biométrica, para ser exportados al resto del mundo, habiendo sido ya probado y utilizado por años en uno de los laboratorios más grandes del mundo.
Las soluciones de este tipo que existen en nuestro país, son una muestra de que algunas empresas que invirtieron hace varios años en el manejo de esta tecnología, cuentan ya con aplicaciones maduras que incrementan el nivel de confiabilidad en operaciones de verificación de identidad con montos de inversión muy accesibles para prácticamente cualquier tipo/tamaño de empresa: desde control de asistencia o acceso, hasta autorización de pagos/transacciones, programas de lealtad/autoservicio, soluciones web, entre muchas otras más.
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