“Se trata de cuidar al personal, instalaciones, transportes y medio ambiente marino.”
Capitán de Corbeta de Infantería de Marina en retiro. Ingeniería en Heroica Escuela Naval Militar, Veracruz, México. Diplomado en Aplicación de Pruebas Poligráficas, Centro de Estudios Superiores Navales. Protección de Instalaciones Estratégicas, Secretaría de Marina. Diplomado en Management, Instituto Tecnológico Autónomo de México, ITAM.
Entrenado en Operaciones Especiales, US Navy Seals, Seal Team Four, Norfolk, VA, EE.UU. Entrevista e Interrogatorio Avanzado, Procuraduría General de la República (PGR), Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE), México. Prevención de Fraudes y Lavado de Dinero, City Bank. Paracaidismo Militar, Secretaría de Marina (SEMAR), México.
Durante dos décadas tuvo a su cargo la ejecución de misiones estratégicas en SEMAR, tendientes a mantener la gobernabilidad y la seguridad de la población y territorio, contra amenazas de alto impacto. Posterior a su retiro voluntario se desempeñó como Gerente de Seguridad Corporativa en empresas multinacionales.
Vicepresidente y Presidente del Comité de Seguridad de la Cámara de Comercio Americana, AMCHAM México (2015-2018). Actualmente, se desempeña como consultor privado en seguridad y protección.
El transporte marítimo, contenerizado o a granel, es el modo predominante de transporte internacional de mercancías objeto de comercio, representa el 80% del volumen del comercio mundial según la Organización Marítima Internacional (OMI). México cuenta con una extensión de 11,122 kms. de litorales, de los cuales 7,828 corresponden al Océano Pacífico y 3,294 al Golfo de México y Caribe (INEGI), lo cual le permite conexión marítima con los principales mercados del mundo.
Los puertos mexicanos mueven cada año más de 8 millones de contenedores de 20 pies (SEMAR), y el comercio marítimo en México equivale al 78% de su PIB, según BANXICO y la Organización Mundial de Comercio (OMC) México ocupa el lugar trece en importaciones y el lugar doce en exportaciones a nivel mundial, lo cual significa un comercio dinámico en LATAM y el resto de los continentes.

Por lo antes expuesto la protección marítimo-portuaria en México es de gran importancia para la seguridad de las instalaciones y actividades en los puertos, así como para prevenir delitos y proteger los recursos naturales, dado que los puertos mexicanos son vitales para el comercio internacional y la economía nacional, es natural que resulten objetivos de alto valor para la comisión de actividades ilegales como el contrabando y el tráfico de drogas.
Estos delitos representan un reto importante en materia de seguridad, así como la piratería y el robo a mano armada, además, la ciberseguridad es un desafío emergente ya que los sistemas portuarios modernos están interconectados y dependen de tecnologías de información, lo que los hace vulnerables a ciberataques y robos de información.
La protección del medio ambiente marino también es un aspecto crucial. Las actividades portuarias pueden tener un impacto negativo en los ecosistemas, si no se implementan medidas adecuadas para prevenir derrames de sustancias contaminantes y la introducción de especies invasoras.
La cooperación internacional es esencial, ya que el comercio y las actividades marítimas trascienden fronteras. Se requiere de acuerdos y colaboración entre países para intercambiar información, coordinar operaciones conjuntas y establecer estándares de seguridad comunes.
La protección marítimo-portuaria en México es vital para la seguridad, la economía y el medio ambiente. Sin embargo, los desafíos actuales, como el crimen organizado, la ciberseguridad y la protección ambiental, requieren atención constante y una respuesta efectiva por parte de las autoridades y la sociedad en general.
La colaboración internacional y la implementación de medidas de seguridad actualizadas son fundamentales para garantizar la protección marítimo-portuaria en México.
En México la Secretaría de Marina (SEMAR) es la autoridad encargada de la seguridad en éste rubro; las amenazas y riesgos en la seguridad portuaria representan desafíos significativos, que requieren medidas preventivas y protocolos de seguridad eficientes para contrarrestarlos. Es esencial comprender las amenazas comunes y las medidas necesarias para prevenirlas.
Amenazas comunes en la seguridad portuaria:
Esa actividad ha ido evolucionando hasta nuestros tiempos involucrando diversos sistemas legales, por ser llevada a cabo en diferentes latitudes en las que convergen distintos Estados, mercancías, personas de diferentes nacionalidades y embarcaciones.
Por lo anterior, es de suma importancia diferenciar los términos de piratería y robo a mano armada; actividades similares pero diferentes dentro de la esfera jurídica.
La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) establece en su artículo 101, que la piratería es todo acto ilegal de violencia o de detención o todo acto de depredación cometidos con un propósito personal por la tripulación o los pasajeros de un buque privado o de una aeronave privada en alta mar.
A su vez, la alta mar es definida en el artículo 86 de citada Convención, como todas las partes del mar no incluidas en la zona económica exclusiva, en el mar territorial o en las aguas interiores de un Estado, ni en las aguas archipelágicas de un Estado archipelágico (OMI, 1982).
En relación con el robo a mano armada, la Resolución A.1025 (26) de la OMI establece que es toda actividad que no constituyen actos de piratería y que son cometidos con un propósito personal y dirigidos contra un buque o contra personas o bienes a bordo de éste, dentro de las aguas interiores, aguas archipelágicas y mar territorial de un Estado (OMI, 2010).
De acuerdo con el Derecho Internacional, el Estado Mexicano está facultado para ejercer diferentes derechos en sus zonas marinas, inclusive, en la zona económica exclusiva, tal como la define la CONVEMAR.
En ese orden de ideas, se concluye que todo acto de violencia, detención o depredación cometido dentro del espacio marítimo que abarca desde la línea base de la costa hasta el límite exterior de la zona económica exclusiva, debe ser considerado como robo a mano armada (Figura al calce).
Adicionalmente, el Código Penal Federal mexicano tipifica a ambos, piratería y robo, como delitos cuyas penas para los que los cometan, varían desde multas hasta prisión; por lo anterior, reviste singular importancia que las Empresas Navieras, Armadores o Propietarios levanten la denuncia correspondiente ante la autoridad judicial competente, post evento, que afecte a la protección marítima de sus buques (robo a mano armada o piratería). SEMAR

Medidas preventivas y protocolos de seguridad:
Control de acceso: Implementar sistemas de control de acceso, como barreras físicas y tecnológicas, para evitar la entrada no autorizada a las instalaciones portuarias. Esto incluye el uso de tarjetas de identificación, sistemas de reconocimiento biométrico y videovigilancia.
Inspecciones de seguridad: Realizar inspecciones exhaustivas de los contenedores y las cargas que ingresan y salen del puerto para detectar posibles contrabandos y mercancías ilegales. Esto incluye el uso de tecnologías de detección como escáneres de rayos X y perros entrenados.
Colaboración con autoridades y organismos internacionales: Establecer una estrecha colaboración con las autoridades competentes y organismos internacionales para intercambiar información de inteligencia y coordinar acciones conjuntas para prevenir amenazas y delitos.
Programas de concientización y capacitación: Implementar programas de concientización y capacitación dirigidos a los empleados y usuarios de los puertos, con el fin de fomentar una cultura de seguridad, informar sobre las amenazas existentes y promover la adopción de buenas prácticas de seguridad.
La prevención de amenazas y riesgos en la protección marítimo-portuaria es esencial para salvaguardar la seguridad de las instalaciones portuarias, las actividades marítimas y la comunidad en general.
La identificación y comprensión de las amenazas comunes, así como la implementación de medidas preventivas y protocolos de seguridad adecuados, son fundamentales para contrarrestar eficazmente estos riesgos. La colaboración entre las autoridades, las empresas portuarias y los organismos internacionales desempeña un papel clave en la prevención de amenazas y la promoción de la seguridad marítimo-portuaria.
Por principio contar con servicios de seguridad privada por parte de una empresa que cuente con certificación por parte de SEMAR, ya que la prevención del ingreso de carga contaminada con productos ilícitos es vital en la seguridad marítimo-portuaria. Se emplean diversos métodos y herramientas para detectar y prevenir esta carga, además de protocolos y estándares internacionales para garantizar la seguridad en los puertos.
Métodos y herramientas para detectar y prevenir la entrada de carga contaminada:
Inspecciones físicas: Se utilizan escáneres de rayos X, detectores de radiación y sistemas de detección de sustancias químicas para examinar los contenedores y la carga en busca de productos ilícitos o contaminantes.
Análisis de documentos y registros: Se realizan análisis minuciosos de los documentos y registros relacionados con la carga, verificando la documentación de origen y los registros de transporte para identificar posibles irregularidades.
Uso de tecnología avanzada: Se emplean sistemas de identificación por radiofrecuencia (RFID), seguimiento de la cadena de suministro y análisis de datos para identificar patrones y anomalías que indiquen la presencia de productos ilícitos.
Protocolos y estándares internacionales para garantizar la seguridad:
Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar (SOLAS): Establece medidas de seguridad obligatorias para buques e instalaciones portuarias, incluyendo la protección de la carga y la detección de sustancias peligrosas.
Marco SAFE de la Organización Mundial de Aduanas (OMA): Proporciona directrices para asegurar la cadena de suministro internacional y prevenir el ingreso de mercancías ilícitas.
Estándares ISO: Las normas de la Organización Internacional de Normalización (ISO) relacionadas con la gestión de la seguridad, el riesgo y la cadena de suministro se utilizan como referencia para garantizar la seguridad en la protección marítimo-portuaria.
Estos son algunos ejemplos de los métodos, herramientas, protocolos y estándares utilizados en la prevención del ingreso de carga contaminada. Es fundamental que los empresarios, las autoridades portuarias y los usuarios de los puertos sigan estas pautas para garantizar un entorno seguro y protegido.
El empresario desempeña un papel clave en la protección de su carga y la detección de actividades delictivas en el ámbito marítimo-portuario. Su responsabilidad implica contar con servicios de seguridad privada, por parte de una empresa que cuente con certificación por parte de SEMAR, e implementar medidas de seguridad, colaborar con las autoridades y utilizar mejores prácticas y tecnologías disponibles.
Responsabilidades del empresario:
Medidas de seguridad: Implementar medidas adecuadas en todas las etapas de la cadena de suministro, como sistemas de control de acceso, cámaras de vigilancia y protocolos de seguridad, para garantizar la integridad de la carga.
Colaboración con autoridades: Establecer una estrecha colaboración con las autoridades portuarias, aduaneras y de seguridad, compartiendo información relevante y siguiendo los protocolos establecidos para fortalecer la detección y prevención de actividades delictivas.
Capacitación y concientización: Asegurarse de que el personal esté capacitado en seguridad y consciente de su rol en la protección de la carga, proporcionando entrenamiento sobre la identificación de actividades sospechosas, manejo de emergencias y uso de tecnologías de seguridad.
Mejores prácticas y tecnologías disponibles:
Verificación y trazabilidad de la carga: Utilizar tecnologías como códigos de barras, identificación por radiofrecuencia (RFID) y sistemas de seguimiento de la carga para mejorar la trazabilidad y el control, facilitando la detección de actividades delictivas.
Sistemas de monitoreo avanzados: Implementar sistemas de monitoreo en tiempo real, como cámaras de vigilancia con análisis de video y sensores de movimiento, para detectar y responder rápidamente a situaciones sospechosas.
Colaboración con empresas de seguridad especializadas: Recurrir a empresas especializadas que ofrecen servicios de protección y vigilancia, incluyendo personal capacitado y sistemas de seguridad avanzados.
Al seguir las mejores prácticas y utilizar las tecnologías disponibles, el empresario puede fortalecer la protección de su carga y detectar actividades delictivas en el entorno marítimo-portuario.
Es importante mantenerse actualizado sobre los avances tecnológicos y las regulaciones para garantizar la seguridad y el cumplimiento de los estándares internacionales.
La participación del ciudadano común es esencial para la seguridad marítimo-portuaria. Aunque su rol pueda parecer limitado, existen acciones que puede tomar como usuario, proveedor o visitante de los puertos para contribuir a la seguridad en este ámbito.
Formas en que el ciudadano puede contribuir a la seguridad marítimo-portuaria:
Reportar actividades sospechosas: Estar atento a cualquier actividad inusual o sospechosa en los puertos y reportarla de inmediato a las autoridades o personal de seguridad.
Seguir indicaciones y regulaciones: Respetar las áreas restringidas, cumplir con los procedimientos de control de acceso y seguir las instrucciones del personal de seguridad.
Ser consciente de la seguridad personal: Tomar medidas para proteger la propia seguridad, como mantener vigiladas las pertenencias y estar atento al entorno.
Educación y concientización: Participar en programas de educación sobre seguridad marítimo-portuaria para estar informado sobre los riesgos y las medidas de prevención.
Colaboración con las autoridades: Proporcionar información útil o testimoniar en caso de presenciar algún incidente para ayudar en las investigaciones y contribuir a la detección y prevención de delitos.
La participación del ciudadano común en la protección marítimo-portuaria no solo contribuye a su propia seguridad, sino también a la seguridad de la comunidad y al éxito de los esfuerzos de prevención y detección de delitos.
La seguridad en el transporte marítimo y la inspección de contenedores son aspectos cruciales en la protección marítimo-portuaria. Existen prácticas y tecnologías efectivas para garantizar la seguridad en estos ámbitos, pero también presentan ventajas y desafíos asociados a su implementación.
Prácticas efectivas para asegurar el transporte marítimo y la inspección de contenedores:
Verificación de la carga y documentación: Realizar una verificación exhaustiva de la carga y su documentación antes del embarque, utilizando sistemas de gestión de la cadena de suministro para facilitar esta tarea.
Inspecciones físicas y tecnológicas: Realizar inspecciones visuales y utilizar tecnologías como escáneres de rayos X y sensores de radiación, para detectar riesgos y actividades sospechosas en los contenedores.
Colaboración y compartir información: Promover la colaboración entre autoridades portuarias, aduaneras y navieras para intercambiar información relevante sobre riesgos y amenazas.
Tecnologías para mejorar la seguridad en el transporte marítimo y la inspección de contenedores:
Escáneres de contenedores: Utilizar dispositivos de rayos X y gamma para examinar el contenido de los contenedores sin abrirlos físicamente, identificando elementos sospechosos o no declarados.
Sistemas de identificación por radiofrecuencia (RFID): Implementar etiquetas y lectores RFID para realizar un seguimiento preciso de la ubicación y estado de los contenedores, facilitando la detección de anomalías.
Análisis de datos y aprendizaje automático: Aplicar técnicas avanzadas de análisis de datos y aprendizaje automático para identificar patrones y anomalías que ayuden a mejorar los procesos de inspección y seguridad.
Ventajas y desafíos asociados a la implementación de prácticas y tecnologías:
La implementación de estas prácticas y tecnologías ofrece ventajas como mayor eficiencia, detección temprana de riesgos y mejora de la seguridad en el transporte marítimo. Sin embargo, también enfrenta desafíos como costos, necesidad de capacitación especializada, interoperabilidad entre sistemas y adaptación a normativas internacionales.
Es fundamental evaluar cuidadosamente las ventajas y desafíos antes de implementar prácticas y tecnologías de seguridad en el transporte marítimo y la inspección de contenedores. La planificación adecuada, asignación de recursos y colaboración entre todas las partes interesadas son clave para lograr una implementación exitosa.
Cuando un empresario se enfrenta a la situación de tener un contenedor con carga contaminada, debe tener en cuenta las importantes implicaciones legales y comerciales. Para proteger los intereses de la empresa, es fundamental comprender estas implicaciones y tomar medidas adecuadas.
Implicaciones legales:
Violación de leyes y regulaciones: La presencia de carga contaminada puede infringir leyes y regulaciones locales e internacionales, lo que conlleva sanciones, multas y posibles acciones legales por parte de las autoridades competentes.
Responsabilidad civil y penal: Dependiendo de las circunstancias, el empresario puede ser considerado responsable civil y penalmente por los daños causados por la carga contaminada. Esto implica indemnizar a terceros afectados y enfrentar acciones legales.
Daño a la reputación y pérdida de confianza: Una situación de carga contaminada puede dañar la reputación e imagen de la empresa en el mercado, lo que resulta en una pérdida de confianza por parte de los clientes y socios comerciales, con consecuencias negativas a largo plazo.
Medidas de protección:
Cumplimiento normativo: Es fundamental cumplir con todas las leyes y regulaciones relacionadas con la protección marítimo-portuaria. Esto implica mantenerse actualizado, implementar prácticas y protocolos de seguridad adecuados, y contar con personal capacitado.
Verificación rigurosa de proveedores y socios comerciales: Antes de contratar proveedores y socios comerciales, es importante realizar una verificación exhaustiva de su reputación y cumplimiento normativo. Establecer contratos claros y detallados que incluyan cláusulas de responsabilidad y medidas de protección.
Implementación de sistemas de control y monitoreo: Utilizar sistemas de control y monitoreo en todas las etapas de la cadena de suministro ayuda a detectar y prevenir la presencia de carga contaminada. Estos sistemas pueden incluir tecnologías de seguimiento, inspecciones físicas y controles documentales.
Contratación de seguros especializados: Considerar la contratación de seguros especializados que cubran los riesgos asociados a la carga contaminada. Estos seguros brindan protección financiera en caso de situaciones legales y compensación por daños.
Asesoramiento legal especializado: Contar con el apoyo de asesores legales especializados en derecho marítimo y comercio internacional es de gran ayuda para comprender y enfrentar las implicaciones legales. Estos profesionales brindan recomendaciones específicas según la situación y la jurisdicción aplicable.
Es importante tener en cuenta que estas medidas de protección son generales y cada situación puede requerir enfoques personalizados. Se recomienda buscar asesoramiento profesional y adaptar las acciones según las necesidades y circunstancias de cada empresario.
Las autoridades portuarias, las fuerzas de seguridad y los organismos internacionales son fundamentales en la protección marítimo-portuaria. Su papel y responsabilidades incluyen:
Autoridades portuarias:
Fuerzas de seguridad:
Organismos internacionales:
Ejemplo de colaboración:
Estas entidades trabajan de manera colaborativa para garantizar la seguridad marítimo-portuaria, mediante la implementación de normas, inspecciones y acciones conjuntas. Su coordinación es esencial para prevenir y combatir actividades ilegales y proteger los puertos, embarcaciones y carga.
En México y a nivel internacional se han implementado estrategias para fortalecer la seguridad marítimo-portuaria y mejorar la detección de delitos. Estas estrategias incluyen:
Estrategias nacionales:
Plan de Protección del Puerto y Plan de Protección de Instalaciones Portuarias: Estos planes establecen directrices y medidas de seguridad específicas para cada puerto e instalación portuaria, con el objetivo de prevenir y responder a situaciones de emergencia o incidentes.
Cooperación interinstitucional: Se busca mejorar la coordinación entre autoridades portuarias, fuerzas de seguridad y otras instituciones involucradas en la protección marítimo-portuaria, mediante el intercambio de información y la planificación conjunta.
Implementación de tecnología avanzada: Se han introducido sistemas y tecnologías de vanguardia en los puertos, como escaneo de contenedores, sistemas de vigilancia y herramientas de inteligencia artificial.
Estrategias internacionales:
Marco SAFE de la OMA: Promueve la seguridad y facilitación del comercio internacional, mejorando la detección de cargas ilícitas y la cooperación entre países en el intercambio de información.
Convención SOLAS: Establece estándares internacionales de seguridad para buques y puertos, incluyendo medidas para la protección contra actos de interferencia ilícita.
Colaboración entre agencias internacionales: Organismos como la OMI, Interpol y la Guardia Costera de Estados Unidos colaboran en iniciativas para mejorar la seguridad marítima a nivel global.
Avances y desafíos:
Se han logrado avances en la mejora de la detección de cargas ilícitas, la adopción de tecnologías avanzadas y la creación de marcos regulatorios más robustos.
Los desafíos incluyen la necesidad de mayor inversión en infraestructura y tecnología, la coordinación efectiva entre actores involucrados y la adaptación continua a nuevas amenazas.
Es fundamental seguir fortaleciendo la cooperación a nivel nacional e internacional, compartir buenas prácticas y promover estándares comunes. Además, es importante concienciar sobre la seguridad marítimo-portuaria entre todas las partes involucradas para garantizar un entorno seguro en los puertos y el transporte marítimo.
Para fortalecer la protección marítimo-portuaria y fomentar la participación de los actores involucrados, se propone una acción integral que se base en la colaboración y la concientización. Esta propuesta busca promover una cultura de seguridad y resiliencia en el ámbito marítimo-portuario, involucrando tanto a los organismos gubernamentales como a la comunidad en general. A continuación, se detallan las principales líneas de acción:
Seguridad privada. Contar con servicios de seguridad privada por parte de una empresa que cuente con certificación por parte de SEMAR, de esa forma se gesta coordinación y colaboración entre las autoridades portuarias, las fuerzas de seguridad, los organismos internacionales y los actores del sector privado. Esto incluye la creación de comités de seguridad portuaria, la implementación de sistemas de intercambio de información y el desarrollo de protocolos de actuación conjunta.
Capacitación y entrenamiento. Se propone la realización de programas de capacitación y entrenamiento dirigidos a los actores del sector, como personal de las instalaciones portuarias, operadores de buques, agentes aduanales y empresas de transporte. Estos programas deben abordar temas de detección de riesgos, protocolos de seguridad, manejo de tecnologías y buenas prácticas en la protección marítimo-portuaria.
Sensibilización y participación ciudadana. Se destaca la importancia de involucrar a la comunidad en general en la seguridad marítimo-portuaria. Se pueden desarrollar campañas de sensibilización para informar a la población sobre la importancia de reportar actividades sospechosas, respetar las normas de seguridad y contribuir a la prevención de delitos en los puertos.
Además, se pueden establecer canales de comunicación para recibir denuncias ciudadanas y promover la participación de la comunidad en la vigilancia y protección de las instalaciones portuarias.
Implementación de tecnologías y mejores prácticas. Se sugiere la adopción de tecnologías y mejores prácticas reconocidas internacionalmente para fortalecer la seguridad marítimo-portuaria. Esto incluye el uso de sistemas de monitoreo avanzados, escáneres de contenedores, sistemas de identificación y seguimiento de embarcaciones, y otras herramientas tecnológicas que permitan una detección más efectiva de riesgos y actividades delictivas.
Evaluación y mejora continua. Se propone realizar evaluaciones periódicas de los sistemas de seguridad y protección implementados, con el fin de identificar áreas de mejora y adaptarse a las nuevas amenazas y desafíos. Estas evaluaciones deben incluir la participación de expertos en seguridad marítimo-portuaria y contar con mecanismos de retroalimentación que permitan realizar ajustes y mejoras en los planes y protocolos existentes.
Esta propuesta de acción integral busca fortalecer la protección marítimo-portuaria a través de la colaboración, la capacitación, la participación ciudadana y la implementación de tecnologías y mejores prácticas.
La seguridad marítimo-portuaria es un esfuerzo conjunto que requiere del compromiso de todos los actores involucrados, y mediante estas acciones se busca garantizar un entorno seguro y protegido en los puertos, beneficiando tanto al sector como a la comunidad en general.
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