Seguridad al conducir

Prevenir asaltos y accidentes
Pablo Ortiz Monasterio

“Se busca evitar accidentes al estar alertas sobre lo que pasa y pasará, derivado de las condiciones de un vehículo en determinado momento.”

Pablo Ortiz Monasterio

Licenciado en Administración de Empresas por la Universidad Iberoamericana, México. Especialidad en Estrategia y Gestión de Negocios por la Universidad de Dallas, en Gestión de Procesos de Negocios por Harvard Manage Mentor, en Técnicas de Entrevista e Interrogación por Wikander-Zulawski & Associates, USA y en Dinámica Avanzada de Vehículos por la Escuela de Manejo de Tony Scotti.

Instructor certificado en materia de protección ejecutiva, autoprotección, manejo de crisis y manejo de la información, dinámica de vehículo y técnicas de entrenamiento.

Expresidente ASIS International Capítulo Puebla-Sureste, México. Representante en México del Law Enforcement Against Child Explotation (LACE), miembro de la International Society for Automotive Engineers (SAE) y de la International Bodyguard & Security Services Association (IBSSA).

Un buen conductor no se define por su capacidad de llegar de un punto a otro sin chocar, un buen conductor, es aquel que tiene la habilidad de sobrellevar un posible accidente exitosamente, y esto se logra a través de saber, en cada momento del proceso, lo que está pasando y lo que pasará conforme se van incrementando las fuerzas que se ejercen sobre el vehículo.

¿Qué quiere decir esto? De acuerdo con la Sociedad de Ingenieros Automotrices, el conductor promedio puede controlar alrededor del 40% de su vehículo, lo interesante es que un conductor precavido podría nunca pasar de ese 40% durante su vida, “el problema no es lo que hagas sino lo que te hagan”, ya que cuando se presenta una situación sorpresiva la mayoría de los conductores comenzarán a reaccionar, ya que todo lo que les sucede es desconocido y ahí es donde suceden los accidentes. 

En pocas palabras que define a un buen conductor, es aquel que tiene la capacidad de adelantar estas situaciones y reaccionar adecuadamente, la receta mágica no existe, ya que manejar es como tocar un instrumento no se puede aprender leyendo un libro, requiere de experimentar estas situaciones para poder anticipar y reaccionar adecuadamente, eliminando el factor sorpresa.

La técnica adecuada consiste en Observar, Detectar Situaciones de Posible Riesgo, Tomar una Decisión y Actuar sobre esa Decisión.

La parte más importante de este proceso es el confiar en la decisión tomada y ejecutarla, el titubeo y la reformulación del plan en el momento de la crisis toma demasiado tiempo y es una de las principales causas de accidentes, la confianza al volante es clave.

En temas de prevención de delitos es diferente. ¿Qué define a un conductor seguro? Muy simple, un conductor seguro, en términos de delincuencia común, es aquel que, por sus hábitos, se define como mal negocio para la delincuencia.

Es aquel que en su día a día incorpora medidas de seguridad a su rutina, aquel que conscientemente creó los hábitos necesarios para que, sin pensarlo, su comportamiento lo hacen un objetivo poco atractivo para el delincuente, partiendo de la base de que los delincuentes son delincuentes porque les gusta la vida fácil y como en la Savannah Africana, el depredador siempre busca al animal mas lento, o al mas herido.

Primero lo primero, hay dos tipos de delitos, los dirigidos y los dispersos, de igual manera hay dos tipos de delincuentes, los ocasionales y los profesionales, para el caso de seguridad en el vehículo, que es lo que nos ocupa hoy, nos tenemos que enfocar en delincuentes profesionales que cometen delitos dispersos, es decir, que eligen a su víctima en el momento de acuerdo con la información inmediata, y de acuerdo a que representa el mejor negocio con el menor riesgo.

Lo primero que necesita el delincuente es un motivo, dicen que la ocasión hace al ladrón, y en este caso aplica perfectamente, lo que va a buscar el delincuente es algo atractivo que robarse, esto puede ser un buen reloj, un buen teléfono celular (Estos se venden como pan caliente en los mercados populares), el vehículo también es un buen distintivo, la lógica es que, aunque no haya objetos a la vista, un automóvil de lujo significa dinero, sin embargo, el coche de lujo no lo consideramos como motivo determinante por sí mismo, ya que muchas cosas juegan un papel importante en este proceso de selección.

Lo segundo que el pillo busca para escoger a su víctima es la oportunidad adecuada, aún existiendo un motivo contundente, si nunca se presenta la oportunidad la ecuación no sale y el delito no se puede realizar. El arma más grande que tiene el ladrón es el factor sorpresa.

Desafortunadamente con el avance de la tecnología, la mayoría de los seres humanos, dejaron de aburrirse en los semáforos y encontraron el perfecto momento para contestar mensajes de texto, leer sus correos electrónicos, interactuar en redes sociales a través de sus teléfonos celulares, esto ha generado una cantidad de oportunidades impresionante para los delincuentes.

Antes de los teléfonos inteligentes, los delincuentes escogían a sus victimas de acuerdo a cuál estaba distraída, hoy en día todos están distraídos y con la mirada perdida en el celular, esto le regala al ladrón ese factor sorpresa que antes tanto tenía que buscar.

Estos tipos de conductores se caracterizan por ser los mejores candidatos para ser asaltados:

  1. Conductor Distraído.
  2. Conductor Cansado.
  3. Conductor Borracho o Crudo.
  4. Conductor dentro de un vehículo estacionado (La regla de oro de la seguridad).
  5. Conductor junto a su vehículo estacionado.

De acuerdo con la estadística, 17 veces de 20 la causa de un accidente no es el mal manejo del vehículo, es la toma de malas decisiones. Aunque ya mencioné parte de lo que hace que el conductor sea el principal causante de accidentes anteriormente, tenemos que entender los aditamentos con los que cuenta el coche y que, muchas veces, no los usan o no los utilizan correctamente.

De acuerdo con Jose Ángel Cordova Villalobos, ex secretario de salud de la CDMX, los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte de niños menores de catorce años en México (En países como Estados Unidos, el cáncer es la principal causa de esto), y de acuerdo con el Dr. Jose Aguilar Zinser, exdirector de medicina preventiva de la SCT, esto se debe a la falta de medidas de seguridad, como el cinturón o las sillas especiales para infantes.

Es imperdonable que, a estas alturas, con la cantidad de información que hay al respecto, todavía haya gente que permita que sus hijos vayan sueltos en el asiento de atrás del vehículo, de acuerdo con las pruebas, la cantidad de energía generada en un choque a 40 km/h es suficiente para matar un niño, y desgraciadamente para los que deciden no hacer caso, las leyes de física no son flexibles ni están sujetas a interpretación.

El 53% de las personas que murieron en carreteras durante 2016 no traían cinturón de seguridad.

¿Cuáles son las medidas fundamentales de seguridad en el vehículo?

  1. Cinturón de seguridad (Para todos los ocupantes)
  2. Posición adecuada de sentado
  3. Manos colocadas en posición de 9 y 3 de acuerdo con las manecillas del reloj
  4. Sillas de seguridad para niños (Siempre en el asiento de atrás)
  5. Frenos ABS y por lo menos 2 bolsas de aire


¿Cómo elegir un vehículo para mí o para mis hijos en términos de seguridad?

Lo primero que necesitamos saber es para qué lo va a utilizar, si va a salir a carretera, o si únicamente lo va a utilizar en la ciudad, si va a salir a carretera un vehículo sedán es mejor opción, ya que tiene mayor estabilidad y mayor capacidad de control, para la ciudad podríamos preferir una SUV porque tiene mayor estructura y permite mayor visibilidad, sacrificando la maniobrabilidad.

Lo más importante es que de acuerdo con las pruebas de Latin NCAP tenga por lo menos 3 estrellas de seguridad, jamás hay que comprar un vehículo con menos, no es buena inversión.

La primera regla, manténganse alerta. El factor determinante para la elección de la víctima es que esté distraída, esto permite que el factor sorpresa esté siempre de lado del delincuente, y convierte al conductor en una presa perfecta para el atraco.

No siga rutinas. De acuerdo con la estadística que revelaron en conjunto los libros de “Just 2 Seconds” de Gavin DeBecker y “Targueted Violence”, el 88% de los delitos de alto impacto se comenten en trayectos de rutina. Cuando una víctima es predecible, es mucho más sencillo planear un ataque de cualquier índole.

Maneje en buenas condiciones. El tema de la distracción, ya antes mencionado, generalmente se acentúa cuando la persona está cansada o bajo los efectos del alcohol, aún siendo al día siguiente. Una de las consecuencias del cansancio es la pérdida de visión periférica, esto limita mucho al conductor para reaccionar ante un incidente.

Seguros abajo, al igual que los teléfonos. Ésta es una área donde la tecnología nos quitó completamente la responsabilidad de cuidarnos, ya que en la mayoría de los coches, al avanzar a más de 20 km/h, los seguros se ponen automáticamente. El problema es que cuando los sistemas fallan ya no nos damos cuenta, hasta que alguien intenta abrirnos la puerta.

Ventanas cerradas. La teoría es muy simple, haciendo referencia a lo antes explicado sobre las oportunidades, es mucho mejor “cliente” (para un asalto) aquel que tenga la ventana abierta que aquel que tenga la ventana cerrada.

No tener objetos a la vista. Dice el dicho que “de la vista nace el amor” esto también aplica para los amantes de lo ajeno; el tema no es no tener cosas buenas, simplemente se trata de no enseñarlas en donde no se deba, y es tan simple como crearse el hábito de echarse el reloj a la bolsa antes de manejar, o guardar el celular en la bolsa para que no esté a la vista.

No permanecer dentro o alrededor de un vehículo estacionado. Por estadística, como mencionamos anteriormente, la mayoría de los atentados y delitos de alto impacto, suceden o se originan en o alrededor de un vehículo que no está en movimiento y, aunque en lugares como el tráfico no lo podemos evitar, hay muchos momentos que si se pudieran evitar y que sin embargo no lo hacemos.

Tanque lleno. Una de las peores situaciones de seguridad es un vehículo detenido sin gasolina, ya que, aunque quisiéramos ponerlo en marcha, esto será imposible.

Si todo falla y se llega al punto de que ya es demasiado tarde, con esto me refiero a que ya tienes un arma apuntándote y una amenaza o una orden, entonces es momento de respirar profundo y tratar de sobrellevar el momento lo más pacíficamente posible. Lo primero es entender que llegado este momento ya no hay marcha atrás y tu comportamiento definirá el nivel de violencia y agresión durante los siguientes segundos, minutos, horas o días.

Este también es el momento de mayor riesgo para el asaltante, una vez iniciado el ataque ya no hay vuelta atrás y corre el riesgo de, además de perder el botín, podrían perder la libertad y hasta la vida, por lo tanto, su nivel de adrenalina siempre es alto y muchas veces recurren a alcohol o drogas para estabilizar sus emociones, lo que los convierte aún en más peligrosos.

El delincuente necesita que la víctima llegue a lo que se conoce como un “estado de sumisión”, en donde, a su percepción, ya no le representa un riesgo y él tiene el control absoluto de la situación. Entre más rápido lleguen a este punto, más pacífico será el desenlace de la situación.

¿Cuáles son los pasos a seguir cuando ya tenemos una amenaza en combinación con un arma?

  1. Manos arriba. Esto es la señal internacional de rendición y le da a entender al delincuente que vamos a cooperar y que no tenemos nada en las manos que pudiéramos utilizar en su contra.


  2. No hacer movimientos bruscos. Cualquier movimiento que la víctima haga de manera abrupta, así sea para quitarse el cinturón de seguridad o para sacar la cartera, provocará una reacción del delincuente, siempre hay que procurar hacer movimientos leves y siempre anunciados para tranquilizar al atacante.


  3. No verlos a los ojos. Además de que obviamente el delincuente no quiere ser reconocido, el ver a los ojos es una señal de reto, y como ya explicamos anteriormente, en este momento, cualquier reto complicaría la situación para la víctima.


  4. No negociar. Este no es un momento de negociar, este momento se trata únicamente de rendición y de demostrar que la víctima está dispuesta a cooperar. Cualquier cosa que se trate de negociar en este momento muy probablemente será fortuita e incluso será un punto de partida para cualquier negociación posterior. Después, cuando hayan tomado control de la situación vendrá el momento para negociar.

¿Qué debo de hacer si tengo hijos chicos en el vehículo?
Por regla general, los delincuentes que roban automóviles no son secuestradores, y lo que buscan es dinero fácil vendiendo el vehículo a algún contacto que lo usará, ya sea para autopartes, o para reventa en el mercado negro. Por lo tanto, para el delincuente que roba automóviles, no es buena idea robárselo con niños adentro. Esto complicaría las cosas y subiría considerablemente el riesgo.

¿Qué hay que hacer? Decírselos, simple y sencillamente, y la probabilidad es que pida que se bajen, o incluso que aborte el robo y busque una víctima menos complicada.

Existen dos causas principales para accidentes de tráfico. Aquellos que son causados por el conductor y aquellos que son causados por el entorno y están fuera del control del conductor. En su mayoría los accidentes son causados por acciones o errores que produce el conductor, y se podrían haber evitado.

Aunque el entorno se involucra en el 28% de los casos, es la falta generalizada de habilidad (94% de los casos) lo que evitó que el conductor tomara acciones para evitar el accidente.

Las principales causas de accidentes:

Distracciones. De acuerdo con varios estudios y estadísticas publicadas por el departamento de tránsito de Estados Unidos y la Universidad de Virginia, la distracción del conductor fue la principal causa de accidentes en este país. En Mexico el CESVI considera que las distracciones también son el principal factor de riesgo de accidente; según ellos, simplemente utilizar un celular mientras maneja incrementa en 54% el riesgo de accidente.

Alcohol. Estadísticas presentadas por la Administración Nacional de Seguridad en Tráfico (NHTSA por sus siglas en inglés) señalan que el alcohol fue un factor en por lo menos 41.5% de todos los accidentes fatales. De acuerdo con el buró de estadística de Estados Unidos en 36% de los accidentes fatales, se encontró alcohol en la sangre por encima de los niveles legales permitidos.

Cansancio. Ana Seguros indica que el 4% de los accidentes son a causa del cansancio, se calcula que en total en Mexico hay 2,500 muertes a causa del cansancio, la mayoría de estas en carreteras. Los accidentes debido al cansancio prevalecen principalmente entre choferes de transporte de mercancía o durante traslados largos. La mayoría de estos accidentes suceden después de la media noche.

La fatiga causa tiempos de reacción más lentos y son más propensos a suceder en carreteras, en donde el conductor conduce a mayores velocidades. Por esta razón los accidentes a causa de cansancio tienden a tener un mayor rango de fatalidad y también es común que sucedan cuando el conductor está solo en el vehículo.

Exceso de Velocidad. Esta es una de las principales casusas de accidentes, particularmente para conductores más jóvenes o sin experiencia. De acuerdo la Secretaría de Salud el 84% de los accidentes suceden en zonas urbanas mientras que solo el 16% sucede en carreteras, sin embargo, el 60% de las muertes suceden en carreteras; por una sencilla razón, la velocidad es mayor.

¿Qué se debe de hacer cuando ha sucedido un accidente?
Lo primero es colocarse en un lugar seguro, y si el vehículo o vehículos están en un lugar que represente un riesgo para otros conductores, buscar la manera de alertarlos con por lo menos 300 mts. de espacio para que puedan reducir la velocidad y evitar un accidente paralelo. Marcar al 088 a la Policía Federal o al 911 a la policía local.

Jamás se deben de quedar en el vehículo, y mucho menos abrir el cofre para señalizar que están descompuestos, esto simplemente elimina completamente la visión hacia el frente y nos deja completamente indefensos para cualquier cosa que se aproxime de frente.

El mal mantenimiento de un vehículo también contribuye al riesgo de accidente y en un momento dado al riesgo de asalto, ya que un vehículo descompuesto es un vehículo detenido, y si esto sucede en carretera, la probabilidad es que sea en un lugar solo y fácil de atacar. Aunque solo represente el 8% de los accidentes de tránsito, es un riesgo fácil de mitigar.

5. Limpiaparabrisas (Y fluido para estos). No solo la lluvia es una amenaza para un vehículo que no tiene buenos limpiaparabrisas, cuando estos se desgastan y ya no limpian bien, más que limpiar, embarran lo que se va pegando al parabrisas. Además, pueden rayar el vidrio, esto ya no tiene solución y cada vez impide más la visión.

4. Luces. Los vehículos más modernos tienen sensores que avisan si una luz falla, pero la mayoría de los vehículos no cuentan con estos y a veces puede pasar mucho tiempo sin que se den cuenta de que alguna luz no funciona correctamente. Esto no solo le quita visibilidad al conductor, también esconde al vehículo de otros conductores durante la noche.

3. Niveles de fluidos. Muchas veces el aceite, aunque el nivel sea el adecuado, este ya se degradó, lo que podría significar una avería grave en el motor del vehículo; los líquidos de frenos o dirección, más que una avería grave, la consecuencia en este caso es contra los ocupantes del vehículo. Los líquidos se degradan, pero nunca deben de desaparecer, si esto desaparecen hay algún problema en el sistema.

2. Frenos. Esperar a que los frenos suenen antes de revisarlos o cambiarlos genera dos problemas, el primero es que un día los frenos podrían calentarse y no funcionen cuando se necesiten. El segundo es que cada vez que se cambien los frenos se tengan que rectificar los discos, estos tienen un límite y cuando se llega a este, hay que cambiarlos y es caro. Si no se cambian o se rectifican más allá de lo mínimo, se pueden romper y las consecuencias pueden ser mucho más que dinero.

1. Llantas. La parte más importante del vehículo. Lo único que conecta las fuerzas que este puede producir con el pavimento, son las llantas. Sin ellas, el vehículo no sirve absolutamente de nada y, sin embargo, es muy común que estas sean ignoradas.

Para evitar delitos en la calle no es necesario ser un profesional de seguridad ni contar con un vehículo blindado, simplemente se requiere de formar los hábitos necesarios para colocarnos lejos del alcance de la delincuencia, la seguridad es una forma de vida.

Los 5 Errores Mortales de un conductor son:

Volverse complaciente. Esto quiere decir acostumbrarse al entorno habitual. No es coincidencia que la mayoría de los accidentes suceden a menos de 10 kms de casa u oficina; y es porque se habitúan al entorno y dejan de notar cambios que podrían representar un riesgo, y como nunca ha pasado nada, crean aquí una zona de confort. Cuando algo cambia, generalmente lo notan cuando ya es muy tarde.

No reaccionar. Otro gran error que cometen los conductores es el de asumir que las cosas son buenas por naturaleza. Cuando ven algo que no les gusta, la reacción natural será, en la mayoría de los casos, negarla y continuar con su camino, aunque este los lleve directo a la boca del problema y será, después del hecho, cuando se lamenten de no haber hecho caso a su instinto que gritaba ¡peligro! El mejor regalo que la naturaleza le ha dado al ser humano es el miedo, existe por algo, aunque hayan aprendido a ignorarlo.

No dejar siempre una ruta de salida. Las ciudades han sido diseñadas para acomodar multitudes, hordas de coches o personas que conviven en constante movimiento. Pocos tienen el hábito de pensar en qué van a hacer, si algo sale mal. Así como es importante ubicar las rutas de evacuación cuando se llega a un lugar desconocido, es transcendental tener una alternativa de movimiento cuando se está en la calle. Este ejercicio, además de colocarlos en un nivel de seguridad superior a la demás gente, es una gran práctica de atención. Siempre que lleguen a un lugar o que estén en la calle, hay que hacer el ejercicio mental “¿Hacia dónde voy a correr si algo sucede?”

No conocer el entorno. Otro gran error que cometen los conductores es asumir que los entornos públicos son controlados. En México se ha dado un incremento en los robos dentro de estacionamientos de Centros Comerciales y Hospitales debido a la creencia de que, por ser un estacionamiento de paga, alguien más es responsable de la seguridad, lo cual es un gran paradigma.

Conocer el entorno permite observar cuando algo relevante, que podría afectarles, cambia y percibir estos cambios a tiempo permite tomar decisiones para evitar cualquier tipo de incidente.

Falta de Habilidades (Entrenamiento). Aunque los conductores se aprendan todas las medidas y formas adecuadas de reaccionar ante cualquier situación, sin las habilidades que acompañen al conocimiento, no servirá de nada. Sería como aprender a tocar el piano a través de leer un libro y posteriormente pretender tocar un concierto sin antes haber practicado. La ciencia ha demostrado una y mil veces que los expertos, no nacen, se hacen, pero solo a través de la práctica adecuada.

Un vehículo blindado, aunque parece normal, no lo es. Al momento de blindarlo se modificaron estructuras, y sistemas que fueron diseñados para salvaguardar la integridad de los ocupantes en caso de un accidente; se cambian materiales deformables diseñados para absorber energía en caso de un accidente, por materiales rígidos diseñados para detener una bala. Y esto, aunque disminuye el riesgo de muerte por impacto de bala, incrementa considerablemente el riesgo de muerte por accidente.

Otra cosa que se ve afectada es la maniobrabilidad. En una camioneta blindada el peso y sobre todo la distribución de este, afecta de manera contundente la maniobrabilidad, ya que entre el 60% y el 80% del peso se coloca en los cristales, lo que sube el centro de gravedad y la vuelve mucho más inestable.

Sin embargo, para personas que están en riesgo de secuestro o peor, es una herramienta invaluable porque ayuda a mitigar el riesgo en donde la persona es más vulnerable, la calle.

Lo que hay que considerar al momento de comprar una camioneta blindada es lo siguiente:

De acuerdo con el CIESP en Mexico durante 2016 hubo 17,000 homicidios dolosos, y 1,054 denuncias por secuestro, de acuerdo con Jose Antonio Ortega presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal esta cifra es muy baja y él expone que los secuestros ascendieron a 3,289 de los cuales 120 resultaron en la muerte de la víctima. Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud reporta, durante el mismo periodo, 17,000 muertes a causas de accidentes viales.

Bajo esta premisa, al momento de diseñar un plan de mitigación de riesgos, no se puede implementar una solución para un tipo de incidente, dejando completamente desprotegido uno que por sus características genera menos miedo, pero mucho mayor probabilidad de incidencia.

Considerando que un blindaje es una de las mejores herramientas para la seguridad de una persona, las consideraciones que hay que tener son las siguientes:

Frenos y técnicas de frenado. La función de los frenos (Calipers o pinzas) es convertir la energía de movimiento, en calor y disiparla en el aire. Una vez que el disco del vehículo ya no puede absorber más calor, los frenos han llegado a su límite y dejaran de funcionar. Por más que aprieten ya no habrá fricción por lo tanto el vehículo ya no se detendrá. Para un vehículo blindado es importante considerar que el peso añadido generará más calor que el de costumbre y los frenos llegarán a su límite más rápido.

Llantas. Las llantas que vienen de serie con una camioneta están diseñadas para soportar un peso en específico. Cuando ese peso se modifica, las llantas, en la mayoría de los casos, ya no sirven. Una llanta con más peso del que está diseñada para soportar desarrollará calor, lo que afectara la estructura de la llanta y podría explotar, tal y como explotan las llantas de los tráileres en las carreteras.

Y finalmente, entrenamiento. Un vehículo blindado por el peso añadido tiene más adherencia al pavimento, lo que hace que las llantas no rechinen en situaciones extremas, esto es peligroso porque ese rechinido es el que nos alerta de que el vehículo está llegando a su límite y, a falta de este, es necesario conocer de lleno el vehículo para evitar que pudiera volcarse.

NO PERMANEZCA EN UN VEHÍCULO ESTACIONADO. (La regla de oro de la seguridad)

Haciendo un análisis de incidentes, nos percatamos que todos tenían un factor en común:

7 de junio de 1999 Paco Stanley es asesinado. El conductor de televisión es asesinado afuera de una taquería de la Ciudad de México, a bordo de su camioneta, mientras esperaba a un miembro de su equipo, quien había ido al baño. Otra persona resultó muerta y tres más heridas en el atentado.

24 de mayo de 1993 disparan y matan al Cardenal Posadas Ocampo. El Cardenal es asesinado, junto con 6 otras personas, en el estacionamiento del aeropuerto de la ciudad de Guadalajara. Él se encontraba dentro de su vehículo y recibe 14 balazos en el cuerpo, mientras el vehículo recibe un total de 38. Se manejó la versión de que él no era el blanco del atentado.

28 de junio de 2010 el candidato Rodolfo Torre Cantú es asesinado. El candidato favorito a la gubernatura de Nuevo León es emboscado y asesinado mientras se trasladaba al aeropuerto para un viaje de campaña.

14 de mayo de 2010 secuestran a Diego Fernández de Cevallos. El prominente abogado es secuestrado en su rancho La Cabaña, en Querétaro. Horas después, personal de servicio en el rancho encuentran la camioneta en la que viajaba; tenía la puerta abierta y rastros de violencia.

16 de febrero de 2011 dos agentes del ICE son emboscados en San Luis Potosí. Dos agentes especiales de la oficina de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), adscritos a la embajada estadounidense en México, fueron atacados por sujetos armados mientras se desplazaban a Monterrey.

¿Cuál es el común denominador en estos ataques? Absolutamente, todos sucedieron en un vehículo detenido.

El lugar más peligroso del mundo, por estadística para estar, es dentro de un vehículo que no se está moviendo, sin embargo, el lugar más seguro del mundo para estar, es un vehículo que sí se está moviendo.

Un gran ejemplo de un ataque que no resulto exitoso fue el caso donde agentes de la embajada norteamericana fueron emboscados en Tres Marías, en el estado de Morelos. La única diferencia fue que el conductor supo cómo reaccionar a tiempo y nunca permitió que lo detuvieran.

Manual de Seguridad - Emblema

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