Seguridad en el transporte de mercancías

Prevenir para contar con operación continua
José Luis Rojo

“Definir factores, sin excluir el propio personal, que propicien robos y pérdidas, apoya operaciones de los negocios.”

José Luis Rojo

Egresado de la Policía Federal de Caminos, generación XIV, con 24 años de servicio ininterrumpidos (1976-2000), alcanzando el grado de Comandante P.F.C. Acreditado como Director Ejecutivo para México y Latinoamérica de IFPO (International Foundation for Protection Officers).

Como Comandante de la Policía Federal de Caminos, desarrolló dos sistemas para la seguridad de las personas y el patrimonio, derivando, posterior a su retiro del servicio público, como el “Sistema Ópalo” organización privada especializada, entre otras, en custodia de traslado de mercancías en tránsito y pruebas de control y confianza, con utilización de polígrafo.

Conferencista, capacitador, asesor en seguridad y desarrollador del sistema de resolución de problemas en el robo a transporte. 

Cuando nos referimos a Robo a transporte se deben diferenciar algunos aspectos; normalmente utilizamos este término para todo acto delictivo en que se involucra a un transporte, sin embargo, se debe considerar que dentro de este término se encuentran modalidades que se clasifican en forma diferente, como son: robo de vehículo, para apoderamiento del vehículo, en este tipo de ilícito debe predominar en alguna forma la violencia, ya sea que se violentó alguna parte mecánica del vehículo como podría ser el que  se le rompió un cristal, se dañó la cerradura de la puerta para introducirse al vehículo, el que se dañara el sistema de cables del encendido, etc., encontrándose previsto en los Artículos del Código Penal Federal:

Artículo 367.- establece “Comete el delito de robo: el que se apodera de una cosa ajena mueble, sin derecho y sin consentimiento de la persona que puede disponer de ella con arreglo a la ley”; Artículo 368 Bis.- “Se sancionará con pena de tres a diez años de prisión y hasta mil días multa, al que después de la ejecución del robo y sin haber participado en éste, posea, enajene o trafique de cualquier manera, adquiera o reciba, los instrumentos, objetos o productos del robo, a sabiendas de esta circunstancia y el valor intrínseco de éstos sea superior a quinientas veces el salario”;

Artículo 372.- “Si el robo se ejecutare con violencia, a la pena que corresponda por el robo simple se agregarán de seis meses a cinco años de prisión. Si la violencia constituye otro delito, se aplicarán las reglas de la acumulación”.

Por robo a transporte debemos también considerar las diferentes modalidades, como: asalto y robo, robo con violencia, robo parcial de mercancía, autorrobo, robo por vandalismo, robo para apoderamiento de la mercancía, robo para apoderamiento del vehículo y otras similares, para esto la penalidad no es igual, dependiendo de cuál de estas es se aplica la que sanciona el Código Penal.

Dentro del robo a transporte existen casos en que el propio operador manifiesta que le robaron la mercancía de acuerdo al Código Penal Federal, por lo que comete el delito de abuso de confianza, que lo sanciona en el Artículo 382.- “Al que, con perjuicio de alguien, disponga para sí o para otro, de cualquier cosa ajena mueble, de la que se le haya transmitido la tenencia y no el dominio, se le sancionará con prisión …”

En el robo a transporte intervienen diversos factores, que serán valorados por la autoridad competente a presentarse la denuncia, considerando que en muchos de los casos el propio personal de una empresa o cualquier prestador de servicios externos que participan en los traslados de mercancía se pueden ver involucrados.

En el robo a transporte invariablemente se generará un impacto económico a los propietarios de los transportes y de las empresas a las que les roban sus productos, siendo este el motivo principal por lo que se deben crear todo tipo de procesos de prevención para evitar que se presente el siniestro.

La prevención es la inversión más rentable que existe, el contar con un procedimiento rígido y cuidadosamente elaborado, minimizará las posibilidades de asalto y robo a transportes.

Existen una gran cantidad de “Modus Operandi” o medios de operación que utilizan los delincuentes que se dedican al robo a transporte y es importante conocerlos para poder crear programas de prevención, capacitar a operadores de transporte y a custodios de mercancías, aquí mencionamos los más comunes, pero siempre hay que pensar que el delincuente constantemente está desarrollando nuevas modalidades

Asalto en momento de detención en cruceros o paradas momentáneas.
Repartos, topes, semáforos, etc. Se recomienda crear protocolos de seguridad y mantener vigilancia y contacto con el operador del transporte para disparar una alerta oportuna.

Intercepción con otros vehículos.
Normalmente, utilizan uno o más automóviles, también utilizan transportes grandes, camiones o tráiler para obstruir el paso y poder asaltar, el operador deberá oprimir el botón de pánico o avisar vía celular a su central para solicitar en forma oportuna el apoyo de la policía o de la propia empresa.

Asalto en momento de pernoctas.
Ocurre cuando para pernoctar los operadores utilizan paraderos que no cuentan con seguridad, por lo que los delincuentes los sorprenden fácilmente despojándolos de sus vehículos y la mercancía, se recomienda que los operadores no abran la puerta del transporte y avisen a su empresa, no importa si es falsa alarma, pero con esto puede alertar a la empresa y pedir apoyo.

Asalto con apoyo de autoridades.
Lamentablemente, hay autoridades que se prestan a detener transportes y entregárselos a los delincuentes, para esto cuando una autoridad los detenga avisarán a su empresa para alertarlos, si la autoridad se da cuenta que está usando el teléfono y pasando datos puede declinar a que tenga una conducta antisocial o promueva el asaltado al operador.

Asalto por “pinchadura” de neumático.
En esta modalidad los delincuentes colocan piezas de fierro o madera en las ruedas de los transportes, principalmente en restaurantes sobre el camino o estaciones de combustible, cuando el transporte inicia su marcha se genera la “pinchadura” y al detenerse el operador es asaltado, para esto la recomendación es que retorne, aunque sea en reversa a la estación de gasolina para cambiar el neumático.

Asalto en retén simulado.
Los delincuentes también simulan retenes como si fueran de policía, recomendarle al operador que observe el tipo de calzado de las personas del retén, si observan que no llevan zapatos de uniforme, avisar en lo que se detiene a su empresa y ponerlos alertas, comunicándose constantemente hasta que salgan del retén o se dispare la alerta.

Asalto en la entrega del producto.
Es común que al llegar al lugar de entrega se encuentren los operadores del transporte que la empresa ya cerró y que lo descargan al día siguiente, si se opta por esperar afuera de las instalaciones, darle las llaves y la documentación al vigilante de la empresa y solicitárselos hasta que ya esté abierta y se vaya a descargar.

Sustracción parcial de producto.
Esto ocurre cuando se pernocta en el domicilio del operador y el transporte queda desprotegido en la calle, esto ocurre también en restaurantes o lugares de descanso cuando los delincuentes observan que no hay quien cuide la mercancía que se transporta.

Accidente provocado.
Cuando el operador se encuentra involucrado en un robo, después de bajar la mayor parte de la mercancía, provoca un accidente, por lo regular volcadura para justificar el faltante de la mercancía, por rapiña o destrucción de la misma, esto se registra más en transportes de líquidos.

Utilizar delincuentes utilizando “guías”.
En varias ocasiones los operadores no conocen las ciudades donde entregarán el producto y se apoyan con guías que se encuentran en la entrada de las ciudades, pero en ese momento pueden estar subiendo a su transporte a un delincuente bajo el concepto que los confunden con guías, se deben cerciorar los operadores que a quien los va a guiar, verdaderamente se dediquen a esa función.

Colocando obstáculos en la vía.
Otra modalidad consiste en que los delincuentes bloquean la vía con piedras, árboles o diversos materiales para que cuando se detenga el transporte y lo asalten, en estos casos es preferible no descender del transporte, esperarse hasta que se encuentren en ese lugar varios vehículos para retirar el bloqueo

Bloqueo de GPS y celulares con “jammers”.
Los Jammers o inhibidores de señal los utilizan los asaltantes para evitar que se puedan accionar botones de pánico o realizar llamadas de celular, a la vez impiden el que se pueda ubicar el vehículo, sin embargo, ya existen equipos GPS que ante la presencia de un jammer apaga el motor del transporte evitando que se lo puedan llevar, provocando que los asaltantes consideren que es una descompostura mecánica del vehículo.

Asalto con personas pidiendo ayuda o auxilio vial.
Existen algunas variantes más, como el utilizar a mujeres simulando vehículo descompuesto o pidiendo un “aventón”, o que se encuentra su vehículo fuera del camino como si se hubiera accidentado, esto puede registrarse también con personas del sexo masculino, donde los operadores deben de estar instruidos en el sentido de que no pueden detenerse por ningún motivo y siempre continuar su tránsito de viaje.

Asalto en restaurantes.
En esta modalidad los asaltantes una vez que identificaron el transporte que quieren asaltar, esperan a que entre a un restaurante y cuando están consumiendo alimentos se sientan en la mesa y le muestran discretamente un arma y le comunican al operador que es un asalto, obligándolo a salir para asaltarlo.

Corrupción en choferes.
Probablemente, es la parte más vulnerable de la operación de transporte de mercancías, ya que si este se encuentra involucrado con los asaltantes, les podrá facilitar los asaltos y robos, la forma como se puede controlar esta debilidad es sometiendo a los operadores de procesos de control y confianza, los empresarios deben de acordar con los transportistas y empresas de custodias que para prestar sus servicios deberán de contar con certificaciones de evaluación de honestidad y confianza, las empresas que únicamente certifican recabo de datos no son aconsejables.

Los traslados de mercancías con vehículos de carga, deben considerarse como operaciones logísticas y deben de estructurarse como Programas de Seguridad, por lo mismo, las consideraciones más importantes radican en el hecho de que todo tipo de robos de mercancía se repercute en un daño patrimonial, esto debido a que cuando se presenta un siniestro aun cuando la mercancía se encuentre asegurada por una compañía de seguros, existe un deducible que impacta a la empresa, se pierde comercialización del producto, existe un costo de reposición y se enfrenta una competencia dentro de un “mercado negro” o ilegal,  donde se vende ese mismo producto, generando un concepto que se conoce como “lucro cesante” al dejar la empresa de recibir rentabilidad por la comercialización del producto.

Para la elaboración del Programa de Seguridad, se deben considerar las Amenazas, la Vulnerabilidad y el Riesgo, como factores principales y estas radican principalmente en: el atractivo delictivo del producto, la exposición a la que se encuentra sometida durante el viaje, a la confiabilidad de los operadores, a las condiciones mecánicas de los vehículos que transportarán las cargas, a los sistemas de protección con que cuenta el transporte, a los protocolos que existen dentro de la propia empresa, a la capacidad de respuesta en caso de siniestro o asalto.

Todos estos elementos se deben de encontrar razonadas y cubiertos con tácticas y estrategias funcionales dentro del programa que se implantará, asignando funciones y responsabilidades a todo aquel que se encuentre involucrado dentro de la operación.

Los empresarios consideran que un Programa de Seguridad en el Transporte, se debe elaborar cuando han estado sufriendo asaltos, sin embargo, es un error muy común, este tipo de programas se deben de realizar en el momento en que se inician operaciones de traslados de mercancías, no deben de considerarse como una alternativa de solución, son medidas preventivas, predictivas y reactivas que conforman una estructura estratégica.

Las inversiones que se realizan en los programas de prevención no deben considerarse como un gasto, son inversiones de protección que se basan en el Costo-Beneficio, igual que cuando compramos un seguro para el auto, de vida o gastos médicos, no estamos considerando que tenemos que utilizarlos por necesidad, son medidas de protección, principalmente del patrimonio, está comprobado que las empresas que cuentan con este tipo de mecanismos sus incidencias de asaltos y robos son muy bajas.

La base fundamental de la seguridad es la prevención, esto nos permite salvaguardar la vida el patrimonio y la tranquilidad emocional, muchos empresarios y directivos de las empresas viven atemorizados, con alteraciones emocionales cuando han sufrido varios asaltos y robos, por esto hay que considerar que el implantar Programas de Seguridad en el Transporte es bastante más barato que resolver un problema arraigado y aun cuando siempre existen soluciones, los costos son diferentes.

El incremento del robo a transporte se debe principalmente a la falta de atención por parte de los empresarios y transportistas para atender seriamente este problema, por una parte, piensan que el que la mercancía cuente con un seguro ya es suficiente, por otra parte, contratan Directores o Jefes de seguridad que no se encuentran capacitados para resolver situaciones de esta índole y cuando deciden contratar servicios de custodia buscan a las que les ofrecen servicios más baratos, lo mismo ocurre en la contratación de los transportes.

Con lo anterior vamos a encontrar los siguientes efectos: primeramente, es verdad que el asegurar la mercancía con una compañía de seguros es una buena medida de protección del patrimonio, pero no dejemos de considerar que las compañías de seguros manejan también el concepto costo-beneficio, por lo que en el momento que se incrementan los asaltos y se tienen que pagar las mercancías les representa un costo alto, empiezan a tomar acciones de control de daño, en principio incrementan el valor de la póliza y aumenta el porcentaje de deducibilidad, lo que quiere decir que los siguientes siniestros tendrán un mayor costo para las empresas contratantes, inclusive pueden llegar a negarse a seguir asegurando las cargas, comunicando a las otras compañías de seguridad de que es una empresa de riesgo, lo que pone a los empresarios en estado de indefensión total.

El segundo motivo, que consiste en la contratación en un Director o Jefe de seguridad; por lo regular los empresarios buscan al que acepte un sueldo bajo, esto porque se desconoce el valor del conocimiento y la experiencia, pero ante esto se tiene que definir un perfil para ese puesto. Un profesional de la seguridad debe de acreditar sus conocimientos, contar con cuando menos un certificado con reconocimiento nacional y si es internacional mejor, que sea avalado por una institución seria, que tenga conceptos de manejo de Análisis de Riesgo, Análisis de Vulnerabilidad, Identificación de Amenazas, Prevención de Pérdidas, Seguridad Patrimonial, Operaciones Táctico - Estratégicas, Evaluación de Causa – Efecto – Consecuencia.

Cuando un empresario va a contratar a un Director o Jefe de Seguridad, debe cerciorarse que cumpla con estos requerimientos, el puesto que va a ocupar es muy delicado, es un funcionario que va a tener a cargo el salvaguardo del prácticamente gran parte del patrimonio de la empresa, por lo que su desconocimiento en la materia o sus errores, se repercutirán en daño a la economía de la empresa.

El tercer concepto es la contratación de las custodias, esta es una práctica muy generalizada, normalmente se realiza una licitación para buscar la empresa que cobre más barato por sus servicios, obviamente los participantes se van a valer de toda su infraestructura publicitaria y tratar de apegarse lo máximo a los que la licitación establece, estableciéndose una competencia de oferta y bajando precios para obtener el contrato, pero por lo regular las licitaciones no establecen infraestructura, capacitación del personal, experiencia, estadísticas de siniestralidad y corroboración de que todo lo que se ofrece es verídico. Podemos considerar que una empresa de custodias va a sacrificar sus utilidades en beneficio de un cliente o lo que en realidad va a hacer es deteriorar la calidad de la custodia para obtener la misma utilidad.

Esto ocurre al igual en la contratación de los transportes de carga, donde se busca castigar al máximo el valor del flete con la finalidad de economizar lo más posible, pero la realidad es que le van a poner choferes sin evaluación a niveles de honestidad y confiabilidad, así como camiones viejos y en no buenas condiciones mecánicas, lo que incrementara sustancialmente el riesgo y por lo mismo la seguridad de la mercancía.

Cuando la seguridad se basa en ahorros, el riesgo se potencializa

Para crear un Programa de Prevención de Robo a Transporte, lo primero que hay que considerar todos los elementos que intervienen dentro de esto uno muy importante es el transporte, donde se considere un cuadro de consignas y metodología para la contratación del transporte, donde se establecerán los siguientes criterios:

Que cuente con vehículos que garantice que va a utilizar vehículos en buenas condiciones mecánicas, que todos sus operadores estén evaluados con pruebas de confianza, que cuenten con experiencia mínima de cinco años como choferes, con licencias vigentes, que el vehículo de transporte se encuentre equipado con sistema de GPS, botón de pánico, centro de monitoreo propio o subcontratado, a la vez que el transportista presente sus protocolos y consignas para la realización de los traslados de mercancía, donde se establezcan las paradas autorizadas para tomar alimentos o cargar combustible, el cuadro de rutas seguras y rutas alternas para casos extraordinarios, los lugares autorizados para carga de combustible, así como para pernoctas.

Establecer, con claridad, sus funciones inherentes al servicio, la responsabilidad que implica la prestación del servicio de traslado de mercancías y las repercusiones que habrá en caso de fallas en que se ponga el riesgo la mercancía, que se establecerá como sanciones. Cuando un transportista se encuentra advertido de todo esto, se esmerará por prestar un buen servicio.

Dentro de un Programa de Prevención, la función del Jefe de Seguridad, es una de las más importantes, ya que él es responsable directo de que lo establecido en el programa se cumpla, supervisando que todo aquello que se encuentre integrado en el mismo, sea operado y cumplido con exactitud por todos aquellos integrados en el mismo.

Para esto se debe de seguir con la dinámica de: Evaluación del problema y medios de solución; Repartir adecuadamente todas las funciones de los participantes en el programa; Responsabilizar a todo aquel que tenga funciones dentro del Programa y Repercutir toda negligencia, omisiones o descuidos que se cometan durante las operaciones.

Invariablemente cuando una operación no se llevó a cabo en forma correcta, siepre se van a presentar una serie de excusas, tratando todos los involucrados en disculparse o imputar la responsabilidad a otro, por esto es necesario que el Jefe de Seguridad realice un examen minucioso sobre todo el procedimiento, identificando las fallas y de quien provienen, puede verse como demasiado acucioso o exagerado, pero a la vez se entenderá que no va a perdonar o disculpar los errores que se cometan ya que esos errores pueden terminar en un siniestro.

Hay que considerar que cuando se está implementando un Programa de Prevención, es con la finalidad de evitar que sucedan acontecimientos indeseables, el propio nombre lo explica Programa de Prevención, esto quiere decir que se debe incluir todo aquello que pueda estar en riesgo y principalmente la parte más vulnerable que es el traslado de mercancías.

La mayoría de los empresarios se quejan del crecimiento constante de los asaltos y robos en los traslados de mercancías, pero no se ponen a considerar que el siniestro de daño por asalto o robo que el problema se encuentra en la forma como se opera el protocolo de seguridad o el diseño de la estrategia operativa.

Una parte muy importante del programa, es el concientizar a todos de la importancia de participar en el funcionamiento, incluyendo a la alta dirección de la empresa que debe de apoyar las acciones y las decisiones que se tomen, la mayoría de las fallas se generan por desidia o falta de cuidado del personal encargado de supervisar o realizar las operaciones de traslado de mercancías.

Se debe integrar toda aquella información que es parte del histórico de la empresa, el número de asaltos registrados, el resultado de las investigaciones que se realizaron, la identificación de fallas que se cometieron, las copias de las actas ministeriales que se levantaron, el seguimiento que se le dio a los hechos registrados y en general toda aquella información documentada con que se cuenta en los archivos de la empresa.

Se debe incluir en el recabo de información para el desarrollo del programa, el seguimiento que se le dio a cada uno de los siniestros registrados, en el caso de que fuera uno solo se tomará como base de información, esto con la finalidad de considerar las acciones tomadas y evaluar las acciones que no se realizaron y que se deberían de haber llevado a cabo.

Otra información que se debe incluir, es el asentar por siniestro registrado los nombres de todas y cada una de las personas que participaron en ese evento, como pueden ser los nombres de: Receptores del pedido de la mercancía robada, de quien realizó el trámite para el envío del producto, de la persona de almacén que se encargó del despacho de la mercancía, nombre de la persona que contrató el transporte y como fue la designación de esa empresa o transportista, quien realizó la logística de carga y designación de ruta, quien o quienes contaban con la información relativa a toda la operación del envío de la mercancía y en general los nombres de todo aquel que en alguna forma estuvo involucrado y que pudo tener acceso al envío de la mercancía, valor de la mercancía y datos del operador que la transportaría.

En la elaboración de un programa de seguridad se deben integrar a todas las personas que de una forma directa o indirecta participan en cualquier parte del movimiento de la mercancía, incluyendo a las que sean subcontratadas para operaciones eventuales o extraordinarias, como pueden ser los servicios de custodia de la mercancía.

Los clientes de alguna forma se deben de integrar también en el programa, en este caso es importante contar con una acción especial para cada uno de ellos, donde se revisa periódicamente la cantidad de producto que compra a la empresa, verificando si alguno de ellos en algún momento dejó de comprar o disminuyeron notoriamente sus compras, sugiriéndose que en alguno de estos casos, se realice una visita para verificar si cuenta con producto y si pudiera ser el que fue robado, verificando esto principalmente en fechas posteriores a los asaltos pero no dejando pasar espacios de tiempo largos para realizar las revisiones.

Es importante considerar que todas las empresas son diferentes, no importa si producen o comercializan el mismo tipo de producto, como ejemplo dos marcas de refresco o dos marcas de electrónicos, que fabrican los mismos productos, pero con diferente marca, se podría pensar que al ser iguales el Programa de Seguridad les serviría a las dos empresas que producen lo mismo; sin embargo, esto no es así, ya que tienen muchas diferencias, como son: diferentes clientes, diferente sistema de distribución, diferentes personas de trabajadores, diferentes rutas, diferentes protocolos y en general hay muchas actividades que son diferentes, por el mismo el Programa de Seguridad será diferente.

Una vez elaborado el Programa de Seguridad, se deberá difundir entre todos los participantes, recabando firma de cada uno de ellos de enterados, con la finalidad de crear conciencia de que no podrá omitir sus responsabilidades ni excusar sus errores con el “yo no sabía”.

Se deben considerar tres tipos de protocolos como mínimo, uno que es el que se debe desarrollar derivado del análisis de la operación interna de cada empresa, donde se identifiquen claramente las funciones de cada uno de los participantes, creando un protocolo donde se establezcan las consignas, obligaciones y responsabilidades que tendrá cada uno los integrados, concientizándolos de que el éxito de la operación de seguridad se deriva del exacto cumplimiento de las consignas, a la vez se le debe hacer saber de la discrecionalidad de la información y principalmente de las operaciones la cual debe ser absoluta.

Para esto es conveniente que se elabore un documento que contenga cada una de las obligaciones y disposiciones emitidas, inclusive un convenio de confidencialidad para generar mayor compromiso.

Un segundo protocolo para las operaciones dentro de los recorridos, donde se establecen el tipo de rutas que se deberán utilizar, los horarios de recorrido, identificación de lugares de paradas para abastecer combustible, consumo de alimentos, pernoctas y en general todo lo que pueda ser permitido durante el viaje, este tipo de protocolo se denomina Protocolo de traslado de mercancía sin incidentes, exponiendo en el presente un ejemplo de lo que debe contener un protocolo cuando es custodiado:

  • Le comunican al oficial de seguridad de la empresa o a quien se va a encargar de darle salida al transporte.
  • Se registran, se llena un formato con datos de custodios, vehículo y celular.
  • Se identifica el transporte que se va a custodiar y se cumple con el procedimiento.
  • Se le notifica al operador que tiene la obligación de iniciar el viaje conjuntamente con la custodia.
  • Se le entrega al operador del transporte las “Reglas de Seguridad” (que se establecerán más adelante) y se recaba firma de enterado e intercambian los números de teléfono celular para contacto durante el viaje.
  • Se le entrega un documento donde queda advertido de la restricción de que no puede detenerse antes de 500 kilómetros por ningún motivo y solo por causas de fuerza mayor plenamente justificadas, recabando firma de enterado.
  • Antes de dar inicio el servicio de custodia, el encargado de la salida del transporte revisará “pánico” que debe estar instalado en el sistema GPS y al alcance del operador para casos de emergencia.
  • Se da inicio a la custodia con la consigna de reportes cada 15 minutos, con la prohibición de detenerse sin motivo alguno más que el que sea estrictamente necesario y comprobado, reportando a monitoreo cualquier detención y se envía evidencia de la detención.
  • En caso de una detención por motivos justificados, el custodio permanecerá en la unidad de custodia para accionar el botón de pánico en el caso de que denote cualquier situación anormal, donde tienen la indicación que es preferible equivocarse que sufrir un siniestro.
  • Se utilizarán, de preferencia, todas las carreteras tipo autopista y de cuota, salvo cuando no exista esta opción,
  • Se inicia el servicio con obligación de reportes cada 15 minutos en viajes largos, cada 5 minutos en viajes locales, estor reportes los realiza la custodia, independientemente de los reportes que se tengan establecidos como “reporte automático” emitidos por el sistema GPS.
  • Se realizarán a la vez reportes de cualquier situación que se presente en el camino, retenes, accidentes, reparación del camino, etc. enviando fotografía automática.
  • En caso de que el conductor realice maniobras no autorizadas, como disminución de velocidad sin motivo, detenciones no justificadas, alto para cargar combustible, revisión de alguna falla mecánica, etc., la instrucción es que el custodio debe comunicar a su empresa, principalmente al Jefe de Seguridad de la empresa para que se genere una prealerta.

El tercer protocolo se enfoca a un estado de alerta, cuando se está registrando un ataque al transporte por parte de delincuentes o cuando se detecta un posible riesgo para la mercancía, presentando como ejemplo el siguiente:

Al detectarse el estado de alerta, se procederá de la siguiente forma:

  • Se activa el estado de emergencia al recibirse un botón de pánico, desvío de ruta, pérdida de comunicación con el operador o el custodio, se posiciona el vehículo en mapa y se traslada la imagen a un monitor dedicado, estableciendo los motivos por la pérdida de la comunicación GPS, pérdida de comunicación celular del custodio, pérdida de comunicación con el operador del transporte, falta de respuestas del custodio, separación del GPS celular y el GPS del vehículo, aviso directo de los custodios y cualquier otro medio del que se dispone.

  • Verificar que la empresa que presta el servicio de monitoreo del transporte cuente con un medio para saber si existe señal en determinada zona (pérdida de conectividad) y si se encuentra el vehículo de la custodia pasando por esa zona, se estima el tiempo y en caso de que sea mayor al determinado establecido y no se recupera la señal se activará un medio de prealerta y si transcurridos 10 minutos no se recupera la comunicación se establece como alerta por posible siniestro.

  • Al confirmarse la emergencia, el centro de monitoreo notificará de inmediato a la empresa contratante o a la empresa transportista, para que se contacte de inmediato con la persona de nivel directivo del transportista y posicione su unidad y si cuenta con un sistema de “paro de motor” del transporte, donde será preferible equivocarse que perder la mercancía, el paro de motor deberá de ser autorizado por el Jefe o una persona con capacidad suficiente para emitir esta disposición, a la vez se le mantendrá informado durante todo el proceso de atención de la emergencia.

  • Se procede a notificar al 088 proporcionando toda la información que se requiera, hay que considerar que el trámite de este reporte puede durar más de 35 minutos, por lo que esta acción la realizará una persona ajena a quien está atendiendo la emergencia.

  • Si se dispone de la utilización de otros vehículos de la custodia, mandarlos para que se dirijan al lugar del siniestro y apoyen en las acciones de búsqueda de la unidad robada y del chofer y custodios.

  • En todo el tiempo se debe mantener comunicación con el centro de monitoreo de la empresa, si cuenta con este sistema, o con el que se tenga contratado como externo, la finalidad de intercambiar información, evaluando toda aquella que resulte relevante.

  • Se mantiene en alerta en todo el tiempo los dispositivos y sistemas con que están dotados custodios y/o el transporte con la finalidad de obtener mayor información del estado de emergencia.

  • Se realizan análisis de zona a través del sistema GPS de auto de la custodia y se obtienen imágenes de la zona para tratar de identificar el lugar donde se cometió el robo, esto se puede realizar a través de la aplicación de Google Earth.

  • El éxito de esta operación de emergencia, está basado en la oportuna identificación de la emergencia y la rapidez con que se realice el paro de motor por parte del transportista, la oportuna reacción y el apoyo que brinden las autoridades competentes, debiéndose considerar que solo la autoridad es la que puede intervenir legalmente en el aseguramiento de personas en caso de siniestros.

  • La correcta coordinación entre el personal de monitoreo, el personal con capacidad de decisión de las empresas que se monitorean y el Jefe de Seguridad de la empresa será determinante en el éxito de la recuperación del vehículo y la mercancía.

 

Los malos resultados provienen de diversos motivos, el más común es por la falta de aceptación por parte de la alta autoridad de la propia empresa de que el robo de mercancías se puede planear o apoyar a los delincuentes desde dentro de la empresa.

Las principales preguntas que debe de hacerse quien tiene a su cargo la investigación del robo de una mercancía son:

¿Cómo supieron los delincuentes que producto llevaba el transporte que iban a asaltar?

¿Cómo supieron el valor de la mercancía que se iban a robar?, dentro de este concepto es importante revisar los siniestros registrados a fin de determinar si los robos son siempre de los productos más valiosos o de mayor facilidad de pulverización en el mercado.

¿Cómo supieron los asaltantes en que vehículo se iba a transportar la mercancía que se robarían?, datos muy valiosos para que se cometa el asalto como son: marca, color, tipo, placas, sistema de seguridad de que está dotado, consignas de viaje, tecnología de seguimiento GPS, restricciones dentro del viaje, claves de amago al usar el teléfono celular.

¿Cómo supieron los asaltantes el día y la hora en que iba a enviarse esa mercancía?

¿Cómo supieron los asaltantes la ruta que iba a seguir el transporte en su recorrido de origen a destino?, al revisar los siniestros vamos a encontrar una situación que genera muchas dudas, que consiste en que los asaltos y robos se realizan en determinadas zonas o tramos de una carretera, pero por más dispositivos que pone la autoridad, no pueden detener a ningún asaltante, pero a la vez estadísticamente se concentran una gran cantidad de asaltos en esas zonas, lo que le sirve a los asaltos programados a justificar que por ser una zona de alto riesgo, por eso los asaltaron en ese lugar.

El considerar que la mercancía robada al estar asegurada ya no requiere de mayor indagatoria, cuando es todo lo contrario, todo tipo de asalto y robo de mercancías obliga a una investigación exhaustiva, sin importar el valor de lo robado, siempre que hay un daño patrimonial y no se busca a los responsables, se puede convertir en un incentivo para otro siniestro u otras personas para participar en hechos similares.

La presentación de la denuncia es básica, se debe de aportar el mayor número de datos sobre lo registrado, pero además y muy importante se debe describir a detalle los productos robados, con números de serie, fotografías o señas particulares que permita señalar con exactitud si en una recuperación es el producto robado.

El departamento Jurídico o el Apoderado Legal de la empresa debe mantener un  seguimiento a todas las denuncias, esto con la finalidad de que la autoridad esté consciente de que tiene que trabajar la Carpeta de Investigación y no dejarla en el olvido, si la autoridad se percata de que hay poco interés en la denuncia lo más probable es que deje de investigar sobre el robo.

Cuando se identifica a un partícipe en el asalto o robo, no se debe otorgar el perdón, por el contrario, difundir entre todo el personal la identificación de la mala conducta de un empleado y la consecuencia, esto servirá como inhibidor para todo el personal.

Para poder esclarecer un siniestro se debe de seguir una metodología minuciosa que comprende varios pasos:

Se inicia con el recabo de información, donde se solicita al operador que manejaba el transporte de carga de que rinda su declaración ante el Agente del Ministerio Público, cuidando que sea la autoridad correspondiente, por lo regular en este proceso se cometen múltiples errores, donde para darle mayor claridad se presenta un ejemplo; Un siniestro que se registró en la Autopista México – Puebla, lugar donde se registró el asalto y robo, pero resulta que al operador lo liberaron los delincuentes en el estado de Tlaxcala y el vehículo quedó abandonado en el Estado de Veracruz, aquí encontramos que hay tres estados de la República diferentes donde los Agentes del Ministerio Público son competentes cada uno en su entidad, pero a dos de ellos no les corresponde por jurisdicción.

En este ejemplo se debe denunciar en donde fue el asalto, es decir en Puebla, de otra forma, si se denuncia en un lugar diferente, le van a tomar declaración al operador, pero el trámite se va a quedar estancado.

Después de que se presentó las denuncia por parte del operador, se le solicita que en una hoja de papel haga una declaración de su puño y letra, posteriormente el encargado de la investigación, le deberá hacer una entrevista y le pedirá al chofer que le narre todo lo ocurrido, quien deberá de hacer una anotación narrativa de lo que expresó el chofer.

Una vez que ya tiene las tres narrativas, deberá de realizar un análisis minucioso para ver si encuentra contradicciones entre unos y otros, esto le permitirá tener una idea clara de si fue un asalto real, o puede ser que encuentre información que involucre al chofer.

Solicitar a la empresa que presta el servicio de monitoreo GPS, que proporcione la ruta que siguió el chofer y verificar si coincide el recorrido con las declaraciones del operador del transporte.

Si se lleva custodia realizar esta misma operación con cada uno de los custodios, recabando sus opiniones y las situaciones que se les hicieron anormales durante el recorrido, en este punto la importancia de las narrativas debe ser de mismo valor para el chofer como para los custodios, nunca podemos dar por descontado ni crearnos expectativas si no se cuenta con los elementos que pruebe fehacientemente un dicho o un hecho.

Para realizar las indagatorias se deben considerar tres elementos muy importantes dentro de las narrativas: Lógica – Secuencia – Cronología, estos tres conceptos deben de encontrarse claramente establecidos dentro de las narrativas.

Normalmente en los asaltos, es común que los asaltantes le roben los celulares al chofer y a los custodios, pero con la tecnología actual se puede comprar un celular y solicitar el mismo número, pero este proceso tarda 48 horas, por lo que, si se está marcando a los teléfonos robados y llegan a contestar, se presenta un estado de alerta donde se debe establecer si no hubo una simulación del robo de los celulares.

Existen metodologías de investigación mucho más precisas, que se realizan a través de redes de vínculos, pero esas las tiene que hacer un experto en esa materia, la confiabilidad para detectar el origen de un robo y a los participantes es del 90%, pero solo debe recurrirse a esa metodología cuando el número de siniestros es superior a cuatro o cinco eventos por año.

Existe la creencia que esclarecer un  robo a transporte, es recuperar la mercancía y detener a los delincuentes, la mayoría de los Jefes de Seguridad de las empresas, cuando se les pregunta sobre sus éxitos en su trabajo, siempre presumen del número de siniestros donde recuperaron la mercancía y el número de delincuentes que se detuvieron, esto hace que por lo regular protagónicamente exageran los resultados, pero, por otra parte, la verdad es que quienes recuperan las mercancías o detienen a los delincuentes son las autoridades, pero como es un siniestro que en alguna forma fue con resultados favorables, a la vez no se puede considerar que estuvo esclarecido.

En un siniestro de robo de mercancías intervienen tres factores para poder considerar que se cumplió con un trabajo eficiente:

Primero, hay que analizar todos los factores que intervinieron que permitieron paras que llegara a consumarse el asalto y robo, revisar concienzudamente si se tenían consideradas la amenazas y si se valoraron antes de que se registrara el siniestro, además revisar cuáles fueron las oportunidades que se le presentaron a los delincuentes, que permitieran que se pudiera realizar con éxito el asalto y robo, además de analizar el tiempo que transcurrió desde el momento del asalto hasta que se percató la empresa o el centro de monitoreo del asalto, este es un factor muy importante, ya que mientras más tiempo pasa, más difícil es reaccionar oportunamente para contener el ataque y evitar el siniestro.

En segundo término, revisar y analizar minuciosamente todas las acciones que se realizaron y que pudieron favorecer a los asaltantes, en este punto has que revisar el comportamiento del conductor, si cumplió con el protocolo de viaje, si respeto las consignas que se tenían establecidas, como tipo de carretera que debería de utilizar (autopista, carretera federal, carretera estatal), si se cumplió con el horario en que debía de transitar, si las detenciones durante el viaje fueron en los lugares asignados (alimentos, carga de combustible, pernoctas), si hubo coordinación entre la custodia y el vehículo de transporte, si la custodias cumplió con sus reglas de seguridad y protección, si permitió que el operador del transporte tomara por ruta diferente o realizara paradas en lugares no autorizados, si se mantuvieron los reportes de seguimiento del viaje con el centro de monitoreo, si se mantuvo durante el recorrido de la custodia de una observación analítica por parte de los custodios, que permitieran haber detectado el ataque oportunamente y en general todo lo relativo a la seguridad de la mercancía durante el viaje.

Como tercer punto, el análisis de las declaraciones del operador y de los custodios, el comportamiento del centro de monitoreo, el sistema de reacción que se tuvo y la forma como operaron, en este caso hay que evaluar si se realizaron reportes de solicitud de ayuda y apoyo a través de las comunicaciones con diversas policías, federales y estatales.

Una vez que se analizaron estos tres puntos, tenemos que identificar todas las fallas que se cometieron y que permitieron que se produjera el asalto y robo, para poder crear el Programa de Prevención de Robo a Transporte, donde se considerarán los protocolos existentes de viaje, el de reacción en caso de siniestro, que servirá para poder contener y evitar futuros asaltos.

Un siniestro no se puede considerar esclarecido si no se encuentran identificados los factores que intervinieron, el resultado de una indagatoria profunda e identificación de las vulnerabilidades existentes, además el esclarecimiento debe servir para determinar un método de corrección para operar con seguridad.

Además de que nos permitirá verificar si el equipamiento con que se encuentra dotado el transporte y el vehículo de la custodia cumple con los requerimientos necesarios para la protección de las mercancías.

El evaluar la calidad y eficiencia de la empresa transportista cuando es subcontratada, solicitando que invariablemente los operadores de los transportes, se encuentren evaluados a nivel de honestidad y confiabilidad.

El asalto a transporte no debe ser una desgracia por el crecimiento del número de siniestros registrados, debe ser un estado de alerta, para estructurar la seguridad y operar en forma eficiente en la protección de las mercancías.

Por otra parte, también deberá de servir para realizar un análisis de la o las rutas que se utilizan, identificando los puntos de riesgo, los horarios de mayor siniestralidad y los tramos donde se tienen que incrementar los niveles de seguridad.

Manual de Seguridad - Emblema

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