Seguridad personal integral

Prevenir nos mantiene un paso adelante
Esteban Villegas

“Procesar la información en forma correcta, permitirá gozar de niveles más altos de seguridad”

Esteban Villegas

Capitán Primero de Infantería en retiro, egresado del Heroico Colegio Militar de México. Se desempeñó como Oficial del Ejército Mexicano durante quince años. Dentro del Estado Mayor Presidencial laboró durante una década en áreas de inteligencia, logística, protocolo, protección y custodia de jefes de Estado, diplomáticos y altos funcionarios del gobierno y diversas personalidades. Entrenado por el Buró Federal de Investigación de los Estados Unidos (FBI), en técnicas antisecuestro y negociación de rehenes.

Ha impartido y participado en numerosos cursos, diplomados y seminarios relacionados con la seguridad pública. Se ha desempeñado como Catedrático de la Facultad de Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León, como Coordinador Ejecutivo del Consejo de Coordinación de Seguridad Pública y como Director de la Academia Estatal de Policía de Nuevo León. Es autor de la colección de libros “El arte de ser policía” y “El arte de la seguridad personal”.

Actualmente, se desempeña como consultor y asesor en seguridad.

La seguridad en nuestros días es un tema apasionante, que enmarca la vida y las actividades del todos los seres humanos, de su medio ambiente, de su trabajo, de su diversión, etc. Pero que además, las condiciona en todo momento y en todo lugar, restringiéndolas e incluso, hasta haciéndolas riesgosas o prohibidas en algunos casos. Así pues, la seguridad es una condicionante insustituible en todas las actividades del hombre.

De tal forma, la seguridad es una condición esencial que debe buscar todo ser viviente, así como toda organización o colectividad en el desarrollo de sus múltiples y variadas actividades, para alcanzar los fines u objetivos que se han impuesto como modelo de vida, de desarrollo y prosperidad.

Corresponde al Estado la responsabilidad de proteger y dar seguridad a sus ciudadanos; es su obligación, de acuerdo a lo que se estipula en la Constitución Política y para ello se han creado las corporaciones Policíacas, el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, sin embargo, no ha sido suficiente el esfuerzo del gobierno para atender y satisfacer todas las necesidades de seguridad que demanda la ciudadanía, a pesar de los esfuerzos de inversión, capacitación y modernización de los cuerpos de seguridad del Estado.

Ante esta situación, el fenómeno de inseguridad y el crecimiento poblacional, son cada vez más las personas, asociaciones o grupos que buscan los medios para procurarse su propia seguridad, invirtiendo en ella recursos, tiempo y responsabilidades, dentro de la normatividad jurídica que existe para esta actividad. Todo ello se hace con el fin de proporcionarse un entorno eficiente y confiable que les permita desarrollar sus planes y proyectos en una atmósfera de armonía, tranquilidad y productividad.

Existen una gran cantidad de riesgos que conformarían una larga e interminable lista. Entre los que se encuentra expuesto cualquier individuo podríamos destacar; desde insultos, agresiones, lesiones o robos, violencia familiar o laboral, hasta extorsiones, secuestro, vejaciones, asesinato o en otros niveles a situaciones de sabotaje, actos de terrorismo, actividades de las guerrillas y afectaciones por actividades de la delincuencia organizada.

Ante ello, resulta fundamental el aprender a prevenirse, estar alerta y saber reaccionar de manera adecuada, con el propósito de mantenerse a salvo de cualquier evento que trastoque o trastorne la integridad física, moral, psicológica o material; cada persona tiene en su mente la mejor herramienta, los accesorios y la tecnología que utilice, serán un complemento de apoyo, que le dará la certeza de poder resolver y enfrentar los retos de la seguridad con grandes ventajas y altas probabilidades de éxito.

Desde los tiempos en que el ser humano apareció sobre la tierra, trató de proteger su cuerpo de los daños y heridas que pudieran causarle sus enemigos, los animales o la naturaleza misma. El instinto natural, lo obligo a utilizar diversas clases de materiales tales como pieles, ramas o maderas y con el paso del tiempo utilizó metales, láminas, aceros, telas, cristales, fibras sintéticas etc. con el propósito de reducir a su mínima consecuencia, el probable daño que pudiera recibir en su cuerpo. Es decir, el ser humano siempre ha "necesitado blindarse" de diversas maneras para proteger su integridad física y su patrimonio.

Para obtener seguridad, se debe cumplir con ciertos requisitos y condiciones, no existe seguridad que salga de la improvisación, dé la fortuna, o de la suerte. Para que esta se dé, es necesario, realizar un proceso que incluya 5 principios básicos:

A. Planeación.
Definida como un proceso creativo, cuya finalidad es la ejecución de acciones que ofrezcan mayor seguridad. Todas las actividades que desarrolla el ser humano deben de ser planeadas, desde la más sencilla hasta la más compleja, ya sean éstas de trabajo, negocios, diversiones o de cualquier tipo. Realizarlas sin planeación, es exponerse a correr un riesgo considerable, obliga a que se realice un esfuerzo innecesario y con menos probabilidades de éxito. La actividad que se efectúe sin haber sido sometida al más leve ejercicio de planeación, estará irremediablemente encaminada a obtener un resultado desventajoso y de alto riesgo.

Un buen plan debe tener claridad, sencillez, brevedad y adaptabilidad, pero asimismo, observar que cumpla con el objetivo y sea realizable.

B. Inteligencia.
Lo que se conoce como "El ciclo de la inteligencia", consta de cuatro fases, en un proceso para que el ciudadano se abastezca de información que le será de suma utilidad. Es un ejercicio que se puede realizar mentalmente, muy sencillo y fácil de ejecutar, no es necesario contar con un grupo de personas especialistas para realizarlo. Únicamente se debe seguir el orden marcado. El resultado le proporcionará información útil y valiosa, que le ayudara en el desempeño de sus actividades rutinarias.

En otras palabras, la inteligencia, es el conjunto de datos que todo ciudadano debe conocer acerca de la actividad a realizar, sus niveles de riesgo, los recursos humanos y materiales con que se cuenta, así como del escenario y de todo aquello que se considere de relevancia y sea de interés. El conocimiento y manejo preciso, completo y oportuno de la información, le permitirá estar en condiciones de idear, planear y realizar las acciones necesarias en condiciones mejores y más seguras.

Para la obtención, manejo, análisis y utilización de la información, se recomienda que sigan el método que a continuación se menciona, que consiste en ejecutar las cuatro fases o acciones de la gráfica, sin dejar de lado alguna de ellas. Se debe tener presente que entre más intenso y exhaustivo sea el manejo de cada fase, se estará en condiciones de tener más argumentos y datos, que les permitirán decidir con mayor conocimiento, certidumbre y rapidez, cualquier acción a tomar para la implementación del más adecuado y eficiente esquema de seguridad.

¿Qué hacer en cada una de las 4 fases?

En la recopilación, deberán formularse los siguientes cuestionamientos y dar respuesta a cada uno de ellos.
  • ¿Qué necesidades de información tengo?
  • ¿Quién me la proporcionará?
  • ¿Quién la buscará?
  • ¿Qué tipo de información requiero?
  • ¿Con qué bases de datos cuento?
  • ¿De cuánto tiempo dispongo?
Durante el procesamiento, se selecciona toda la información obtenida durante la recopilación, además de la que esté disponible en las bases de datos a fin de determinar cuál es la que es útil o incide de forma importante para la realización de las actividades que se planea efectuar.

Para efectuar el análisis, la información es sometida a un minucioso estudio para evaluar la importancia de los datos obtenidos, así como su verificación y autenticidad. Es, en este momento, cuando se llega a saber si la información es importante o carece de valor, en relación a las necesidades que el ciudadano requiera.

En la fase de la distribución, la información es utilizada y aplicada por el usuario, es aquí cuando se ve el rendimiento del esfuerzo realizado durante todo el proceso. Es preciso considerar y recordar, que la información es un activo muy valioso para quien la posee.

C. Operatividad, de ella se dice que es la manera y la forma como se realizan las actividades diarias en los distintos escenarios y bajo diferentes condiciones de seguridad, de clima y de tiempo.

D. Equipamiento.
La protección que les proporcionan los materiales e implementos juega un papel importantísimo, pues con ellos estarán preparados para minimizar y evitar los daños.

E. Capacitación.
Una persona bien capacitada, resolverá los problemas de seguridad con eficiencia y rapidez, mientras que los improvisados dependerán de la suerte o de la mala actuación de los agresores. Aquí se recomienda que el ciudadano tome muy en serio el tema de la capacitación, no se trata de convertirlo en un atleta de alto rendimiento, ni en un experto en artes marciales, simplemente se recomienda que tenga especial atención en tener buena condición física, conocimientos básicos de defensa personal, conocimiento y uso de equipos y accesorios para la protección personal, así como el adiestrarse en métodos y formas de observación y tomar cursos o programas de seguridad.

Estos cinco principios deben ser conocidos por todos. El llevarlos a la práctica, servirá para familiarizarse con ellos. Les otorgará las ventajas que permitirán resolver de manera eficiente y fácil, las diferentes situaciones que se vivan y, al mismo tiempo, les dará mayor garantía de éxito en el desarrollo de sus actividades.

Los objetivos son los fines para lograr tener éxito y mejorar las condiciones de salud, de vida y de prosperidad. En ese sentido, se deben seguir reglas, que a su vez, son lineamientos específicos y puntuales que se recomienda atender y practicar.

En el caso de la seguridad, los objetivos se convierten en fines de primer orden, con su conocimiento, aplicación y práctica, se obtienen las herramientas adecuadas para evitar aparecer en la estadística, como un número más de cualquier evento indeseable. Estos son los objetivos que se pretenden y los beneficios que aportan cuando son aplicados y seguidos puntualmente:

  • Evitar a toda costa ser sorprendidos.
  • Lograr la sorpresa en contra de los agresores, mediante la aplicación de procedimientos que incluyan la simulación, el disfraz y el engaño en nuestras actividades.
  • Asegurar y garantizar la libertad de actuación y desenvolvimiento, en todo lugar y en todo momento, para que se realicen las actividades con tranquilidad y confianza.
  • Crear un ambiente de comodidad, armonía, responsabilidad, tranquilidad y paz en el entorno.
  • Salvaguardar la integridad física y psicológica, así como de los bienes patrimoniales, de cualquier tipo de agresión o hechos violentos en su contra.
  • Lograr una sensación de seguridad, protección y comodidad, en los escenarios cotidianos.
  • Realizar con éxito las actividades diarias.

De tal forma, se deben considerar 5 reglas generales:

  1. La seguridad es parte indispensable y fundamental en cualquier actividad del quehacer individual o colectivo, por lo que deben de tomarse medidas tendientes a lograrla en todo lugar, en todo momento y en todas direcciones. "Nunca, nadie está seguro todo el tiempo, ni en todos los lugares"

  2. Toda persona, grupo, asociación, destacamento o fuerza de cualquier magnitud, tamaño o especialidad, es responsable de su propia seguridad.

  3. Todo individuo, debe adoptar e implementar las medidas de seguridad que considere necesarias para cumplir con su función.

  4. Todo ciudadano responsable, debe buscar y establecer las medidas en conjunto que garanticen la coordinación y cooperación en las medidas de seguridad colectivas.

  5. La seguridad es una actividad permanente, versátil y creativa, en constante perfeccionamiento y adecuación.

El que se maneja con objetivos y sigue las reglas, tendrá mejores opciones y porcentajes de éxito, en cambio, el que improvisa o las desconoce, estará más cerca de ser víctima de hechos, que le marcarán la vida de manera significativa. Su no aplicación u observancia dará como resultado un desenlace no deseable o fatal.

En el diario acontecer, se presentan acciones inesperadas, algunas de ellas agradables y otras no deseadas o perjudiciales, hablemos de estas últimas, ya que son tema de la seguridad. La sorpresa, en términos de seguridad, se da al momento mismo de ser blanco de algún evento o acción inesperada, que nunca creímos que nos podría suceder, que no consideramos que podría estar pasando, pero que lamentablemente estamos en ella.

Las víctimas de delitos, son el resultado de la aplicación "del factor sorpresa". Es el recurso más utilizado, el más valioso y exitoso con que cuentan los delincuentes, sin sorpresa, no hay ataque, pues actuar sin ella, les acarrearía serias dificultades en el resultado de sus planes. La manera en que victimizan es aplicándola, cuando ocurre así, se está en seria desventaja e indefenso y a merced de los agresores; es por ello que se deben llevar a cabo ciertos pasos para que, de manera eficiente y fácil, se minimicen los riesgos y las sorpresas.

  • ¿Cómo evitar la sorpresa? La respuesta es, aplicando la intuición y manteniéndose alerta todo el tiempo.

  • Siendo reservados y discretos con las actividades que se realicen.

  • Utilizando las medidas de seguridad preventivas.

  • Teniendo movilidad y rapidez.

  • Siendo creativos y atrevidos en la implementación de las medidas de seguridad, o utilizando recursos novedosos e inesperados, como el cambio de hábitos y costumbres.

  • Conociendo a plenitud el escenario donde se desenvuelve cotidianamente.

  • Empleando y controlando el escenario donde se desarrolla la actividad y creando zonas seguras.

  • Aplicando el principio de optimización de recursos.

  • Utilizando el engaño la simulación y el disfraz.

  • Evitando ser rutinarios.

Se debe recordar que "El antídoto para la sorpresa es la anticipación." Si se logran calcular y prever los riesgos, se podrá anticipar a los hechos y, por lo tanto, se tendrá la posibilidad de evitar cualquier evento o acción riesgosa que pueda ponerlo a uno en peligro. Se pretende que la sorpresa sea utilizada por el ciudadano y no que éste, sea una víctima de ella.

Existen dos métodos para llevar a efecto la planeación. El primero de ellos es el que se elabora y desarrolla mediante el uso de procedimientos metódicos, utilizando la lógica y el razonamiento. El segundo es aquel en el que se emplea la agudeza y el instinto, agregándole audacia y astucia. Los que toman este camino, son aquellos que asumen riesgos y los superan basándose en su intuición, su creatividad y sus conocimientos en el tema.

La planeación es un proceso creativo cuya finalidad, es la ejecución de acciones que ofrezcan mayor seguridad. Todas las actividades que desarrolla el ser humano deben de ser planeadas, desde la más sencilla hasta la más compleja, ya sean estas de trabajo, negocios, diversiones o de cualquier tipo. Realizarlas sin planeación, es exponerse a correr un riesgo considerable, obliga a que se realice un esfuerzo innecesario y menos probabilidades de éxito. La actividad que se efectúe sin haber sido sometida al más leve ejercicio de planeación, estará irremediablemente encaminada a obtener un resultado desventajoso y de alto riesgo.

Este proceso de planear puede ser desde un simple y breve análisis mental, hasta la creación de una serie de documentos, mapas y croquis especializados, de distintos temas relacionados con la actividad a desarrollar.

Un método simple para la planeación, contempla 4 preguntas básicas:

  • ¿Qué voy a hacer?
  • ¿En dónde?
  • ¿Qué tan peligroso o riesgoso es?
  • ¿Con qué recursos cuento?

Siempre se debe saber ¿Qué voy a hacer? Asistencia a actos o eventos públicos o privados, reuniones, conferencias, foros, juntas, espectáculos, exposiciones, paseos, cine, compras, etc. ¿En dónde? El lugar donde se realizarán las actividades es de vital importancia, ya que será el que imponga las medidas de seguridad que se implementarán para cada actividad.

¿Qué tan peligroso o riesgoso es? Los niveles de riesgo de las incidencias delictivas del área y de la ciudad. ¿Con qué recursos cuento? Deberá efectuarse un análisis realista y profundo de los recursos humanos y materiales con que cuenta, para poder llevar a cabo la actividad que piense realizar.

Se le llama así, a la serie de actividades que se deben realizar, a fin de que la planeación sea eficiente y confiable, que ofrezca resultados satisfactorios y permita tener los elementos de juicio adecuados para tomar la decisión más confiable y segura, para la realización de cualquier actividad.

Definitivamente que sí. Es el que se lleva a cabo con la finalidad de poder tener los argumentos necesarios y suficientes, para desarrollar algún tipo determinado de actividad, sabiendo que con la realización de este proceso, estaremos mejor protegidos y contaremos con un nivel de seguridad más adecuado. Se inicia preguntándose: quién, qué, cuándo, dónde, por qué o para qué y el cómo.

¿Quién soy?
Un presidente, un secretario de estado, un político, el director de un grupo empresarial, una celebridad, un artista, un millonario, un industrial, un ganadero, un líder religioso, un ciudadano normal, un trabajador etc.

¿De qué me debo proteger?
Asalto, secuestro, extorsión, exposición pública, violencia familiar, de actos terroristas, etc.

¿Cuándo debo protegerme?
Todo el tiempo, en horario de trabajo, en vacaciones, etc.

¿Dónde debo protegerme?
En el trabajo, en la casa, la colonia, mientras viajo.

¿Por qué o para qué debo protegerme?
Para salvaguardar la vida, para que desempeñe mis actividades sin tener que preocuparse de los riesgos o atentados que pudiera recibir, por lo que represento ante la sociedad.

El siguiente paso a seguir, es tener respuestas adecuadas a estas preguntas:

  • ¿Quién podría dañarme o atentar contra mí?
  • ¿De qué manera los agresores están obteniendo información mía?
  • ¿Qué tan probable es que se realice la amenaza?
  • ¿Qué actividad estoy realizando para que reciba la amenaza?

Este simple ejercicio de análisis aportará mayor seguridad; como resultado se tendrá la información precisa del grado de riesgo que se tiene y las medidas de seguridad que serán necesarias para mantenerse seguro.

Muchos de los actos delictivos que se cometen se realizan en los trayectos o arribos del automóvil. Por lo anterior debemos tomar precauciones en los siguientes aspectos: Al abordar el automóvil, al conducirlo y al arribar a un lugar (público o privado).

En el domicilio particular y en la oficina, al momento de evaluar las amenazas, es preciso poner especial énfasis, en la importancia de calcular el riesgo al que podría enfrentarse. Se debe determinar si las amenazas consisten principalmente en: robo, vandalismo y robo de auto, -problemas a los que se enfrenta la mayoría de los vecinos-, o si estas son identificadas con un alto índice de riesgo, como atentado por bomba, secuestro, acto terrorista, chantaje o vigilancia sofisticada. En este caso, deben implementar las medidas adecuadas para hacer del domicilio particular y la oficina, lugares seguros.

A través de un programa de seguridad y vigilancia vecinal, se levantará un censo de todos los vecinos en un área mínima de 4 manzanas alrededor del domicilio; esta información se actualizará permanentemente, anotando los datos más relevantes y completos, tanto de las personas como de los automóviles y de los visitantes frecuentes.

Principales accesorios y equipos:

  • Cercas de madera, de eslabones, de hierro forjado que terminan en picos, alambre de púas o concertina.

  • Sensores en las casas: Alambre tenso, conductor flexible, sistema electrificado de fibra óptica, de campo electroestático, rayos infrarrojos, movimiento de microondas, infrarrojo pasivo, sellos especiales para detectar la irrupción.

  • Rejas: Para permitir el paso de vehículos y de personas, pudiendo ser automáticas o manuales y de alta resistencia.

  • Barreras para vehículos: Postes, trampas para neumáticos, dispositivos neumáticos o hidráulicos.

  • Alumbrado: Luz visible o infrarroja que se activa con el movimiento.

  • Sistemas de circuito cerrado: Controles para seguir y amplificar objetos y personas en movimiento y obtener una vista panorámica del lugar, con poca luz o de luz infrarroja; instalados en exteriores, interiores, domos, etc.

  • Acceso de alta seguridad: Puertas de metal o de madera sólida; ventanas de cristal de seguridad, de plástico o de alambre y cristal, o cubiertas de una capa protectora (tal vez a prueba de balas o explosiones); rejas; visores en las puertas; bisagras con pernos no removibles; seguros para las puertas.

  • Seguros (manuales, de impulso eléctrico, neumáticos, electromagnéticos), tarjetas, llaves regulares o no duplicables, teclados digitales; sistemas de identificación por medio de la voz, el iris o huellas digitales; lectores de GPS, detectores de metales, bandas de rayos X. Esto es para puertas, ventanas, rejas, cocheras, registros.

  • Cajas fuertes y bóvedas: Para objetos valiosos y armas.

Las medidas de seguridad físicas específicas que se requieren para una casa o una oficina son amplias y variadas; la selección y la ubicación del equipo es un trabajo que depende de las características del lugar a proteger y del nivel de seguridad requerido.

Todo ser viviente está en constante movimiento, necesita realizar desplazamientos a pie, en vehículos o en cualquier medio de transporte, mucho de su tiempo lo pasa en esta actividad, es aquí cuando los riesgos de ser agredido son altos. En los manuales de táctica militar, se menciona que las tropas; siempre se encuentra en tres situaciones: estacionamiento, desplazamiento y combate. Es un ciclo que se repite ininterrumpidamente.

Si analizamos la situación de cualquier persona, podremos observar que es la misma; está fija o estacionada en algún lugar, casa, oficina, escuela, etc. Siempre tiene necesidad de ir a otros sitios, se desplaza y trabaja. Ejerce algún oficio o profesión, por lo cual, se puede decir que está en combate también; en su lucha.

En estas tres situaciones se requiere tener seguridad, particularmente en los desplazamientos.

Los Principios básicos de seguridad para los traslados y rutas, son los siguientes:

  • Se evitará la rutina.
  • No se establecerán horarios fijos.
  • Los desplazamientos se realizarán preferentemente de día.
  • La velocidad empleada será la máxima permitida.
  • Sólo se utilizarán vehículos apropiados y en óptimo estado de funcionamiento.
  • Se utilizará la ruta más segura, no la más rápida o la más corta.
  • Se establecerán rutas alternas o de emergencia.
  • Se mantendrá en secreto toda la información que se genere.

Se tomará muy en cuenta los llamados Puntos críticos de la ruta. Se considera punto crítico a aquel lugar característico del área que representa un riesgo o peligro, por ejemplo:

  • Calles con tráfico intenso.
  • Semáforos.
  • Desviaciones por reparación de calles o carreteras.
  • Calles con poca iluminación.
  • Pasos a desnivel.
  • Matorrales espesos o zonas arboladas.
  • Orillas altas y curvas cerradas.
  • Pendientes pronunciadas.
  • Reducción de carriles.
  • Áreas identificadas como zonas conflictivas por actividades de pandillas o bandas del crimen organizado.
  • El horario.
  • Las condiciones meteorológicas imperantes.
  • Zona de embarque o salida.
  • Lugar de arribo.
  • Zonas peatonales.
  • Áreas o zonas de comercios.
  • Cruceros de ferrocarril.
  • Zonas escolares.
  • Pasos de vados o puentes.

En la preparación para efectuar el recorrido resulta fundamental:

  • Evitar la rutina.
  • Repasar la información de último momento, tal como hora de salida, ruta seleccionada, cantidad de personal; si estará solo o acompañado, cobertura policial, lugar de arribo. A partir de este punto elegir la ruta a seguir.
  • Revisar el nivel de combustible del vehículo, estado en que se encuentra, calentar el motor, probar el sistema de frenos, de aceleración y de suspensión y evitar sobrecargar la unidad.
  • Contar con un Teléfono, radio y accesorios, cargadores de energía, bolsas, maletas, portafolios, etc.
  • Observe el exterior del domicilio u oficina para detectar posibles observadores o sospechosos

Atendiendo estas recomendaciones, podemos considerar que la ruta que seleccionamos para el desplazamiento es segura o representa riesgos mínimos.

Sabemos que la situación actual de la seguridad es álgida y representa un riesgo constante para las personas; si pudiéramos enlistar las características y atributos necesarios e indispensables para el ciudadano común, con el fin de que esté más seguro y minimice los riesgos a los que se expone cotidianamente, deberíamos mencionar los siguientes:

  • Ser discreto con todas las actividades que se realiza.
  • Saber tomar decisiones.
  • Ser respetuoso con amigos y familiares.
  • Tener presentación y vestirse según la ocasión.
  • Saber pasar desapercibido.
  • Conocer a la perfección la zona donde desarrolla sus actividades.
  • Tener iniciativa y sentido común.
  • Nunca menospreciar los indicios por pequeños e insignificantes que parezcan.
  • Desarrollar la observación.
  • Actuar con rapidez y eficacia.
  • Evitar la psicosis y el pánico.
  • No perder la objetividad.
  • Ser asertivo y actuar con serenidad.
  • Saber manejar su automóvil de manera defensiva y evasiva.
  • Conocer lo básico del uso de armas y equipos de protección.
  • Saber emplear claves y códigos de seguridad con su círculo familiar, comunitario, laboral y social.
  • Tener buena condición física.
  • Desconfiar de todas las personas que se acerquen, sin caer en conductas exageradas.
  • Recordar siempre que la rutina mata.
  1. Pensar que nunca le pasará nada.
  2. Exceso de confianza.
  3. Ser rutinario.
  4. No reconocer las señales de peligro.
  5. Correr riesgos innecesarios.
  6. Preparación física, deficiente o nula.
  7. No poner atención a los indicadores de inseguridad.
  8. Ser impaciente hacer las cosas impulsivamente.
  9. Buscar ser protagónico.
  10. Ser ostentoso.

Todo ciudadano tiene los siguientes deberes y obligaciones:

  • Cumplir con la misión de estar seguro y a salvo diariamente.
  • Conservarse en buena salud y preparación física.
  • Mantener sus recursos materiales en las mejores condiciones posibles.
  • Mantener la disciplina, la moral y los valores presentes en su desempeño.
Manual de Seguridad - Emblema

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