Seguridad para Jóvenes

Recomendaciones y consejos
Midori Llanes Gaytán

“Predicar con el ejemplo y establecer un diálogo franco y abierto, es la manera más sencilla para formar jóvenes seguros”

Midori Llanes Gaytán

Licenciada en Derecho con Mención Honorífica. Medalla Gabino Barreda. Premio Los Mejores Estudiantes de México por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Diplomada en Antropología de la Violencia en Menores de Edad, por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Certificada por la American Society for Industrial Security (ASIS) como profesional de protección CPP y por la Fundación Internacional de Oficiales de Protección (IFPO) como oficial de protección CPO. Es instructor independiente de la Secretaría de Seguridad Publica del Gobierno del Distrito Federal y capacitador externo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Cursa actualmente la Maestría en Ciencias de la Administración de Negocios en el Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Se ha desempeñado en el sector público y privado con importantes cargos dentro del ámbito jurídico-legal, así como de seguridad, destacando en este último a través del diseño y desarrollo de programas de seguridad corporativa, investigaciones, auditorías, prevención de pérdidas y manejo de crisis. En la actualidad se desempeña como gerente de seguridad patrimonial de una compañía multinacional.

Resulta fundamental que un niño crezca y se desarrolle en un ambiente de comunicación y respeto, donde de manera libre pueda admitir sus errores y sabe que el castigo o sanción, cuando hace una travesura, será menor si la admite y dice la verdad, en comparación con tratar de esconderla y mentir sobre la misma.

Si los padres predican con el ejemplo, respetan las normas cívicas, las reglas de tránsito, tienen hábitos sanos y dirimen sus controversias de manera pacífica, será más sencillo y natural que, en cuanto el niño empiece a crecer, se le explique que el consumo de sustancias que causen hábito tiene pésimas consecuencias en su salud.

Una manera de prevenir las adicciones es fomentar en los niños la práctica de un deporte, fomentar una actividad artística o el desarrollo de potenciales académicos de manera ordenada, sistemática y regular donde existan estímulos y recompensas.

Si desde pequeños los menores se dan cuenta de que la sociedad y los padres premian el esfuerzo individual o de equipo, tendrán una buena autoestima y será más difícil que caigan en problemas de adicciones.

En prevención de delitos, concientizarles de peligros a que están expuestos, informarles cómo se cometen y enseñarles la forma de disminuir su vulnerabilidad a ser victimados.

En la actualidad el número de hogares disfuncionales supera al número de hogares tradicionales, ello implica que probablemente los padres tengan una jornada de por lo menos 8 horas fuera del hogar, los padres estén divorciados, no exista figura paterna o materna.

Entonces se deben establecer alianzas con otros padres, turnarse para estar al cuidado de los hijos, buscar ayuda de un familiar o, como último recurso, contratar a una tercera persona para que cuide a los menores.

Considerando esta problemática, existen escuelas públicas y privadas con horario extendido hasta las 5 de la tarde, donde los niños tienen actividades deportivas y artísticas, otra opción son los clubes de tareas.

El tema de la comunicación es básico. Tratar de conocer a sus amigos y a los padres de los mismos, estar en comunicación con los maestros, estar al pendiente del cumplimiento de las tareas y de las calificaciones

Las calificaciones pueden ser un indicador clave. Cuando los menores empiezan a tener problemas, las calificaciones lo muestran de manera inmediata. Ante cualquier baja de calificaciones se debe solicitar la intervención de un psicólogo y trazar un plan de acción para atacar los problemas que se detecten.

Estadísticamente, los lugares más riesgosos son los baños públicos, entendiéndose como baños públicos, todos aquellos que no son el baño del hogar. Por lo tanto, se debe procurar ir acompañado a los mismos y, de no ser posible, portar un teléfono celular.

Las personas también constituyen factores de riesgo, aceptar invitaciones de desconocidos para ir a lugares, subir a vehículos o participar en actividades extraescolares sin una supervisión adecuada, son situaciones que pueden facilitar una violación.

En fiestas, reuniones o tardeadas es importante no comer, beber o fumar nada que no venga en un empaque cerrado o bien y que uno mismo se cerciore como se expende.

En violaciones, es común el uso de narcóticos en bebidas, por lo tanto, si no tienen bebidas enlatadas o embotelladas que la misma persona pueda abrir o verificar su apertura, es preferible no consumir nada. En barras libres, evitar el consumo de alcohol, pues generalmente es de baja calidad.

Si algún familiar, maestro, amigo de la familia o persona de confianza le propone o dice cosas que les hagan sentir incómodos, es preciso dar aviso inmediato a los padres y/o a las autoridades escolares.

Evitar dar información sobre las actividades de los padres, hacer alarde de las propiedades o pertenencias de la familia, así como los lugares donde se vacaciona, resulta fundamental. Entre menor información tengan sobre uno, mejor.

Tomar en cuenta que, en muchos casos, el engaño y la ingeniería social son utilizados por los secuestradores, por lo que los jóvenes deben considerar que tanto para la obtención de información como para entrar en contacto con ellos, los delincuentes recurren a tácticas tales como falsas promociones para recibir discos, pases para conciertos o eventos y "ligues fáciles" en centros nocturnos.

Si la escuela donde se asiste cuenta con transporte es preferible el uso del mismo. No subirse a taxis que no sean de sitio.

En la calle acostumbrarse a observar el entorno, familiarizarse con lo que se ve, lo que se oye, utilizar los cinco sentidos. Desde antes de salir de tu casa, de la escuela, del deportivo, "primero detente en la puerta y observa: ¿percibes algo diferente? Durante el trayecto, ¿notas algo diferente? ¿Alguien te sigue? ¿Ves a alguien observando afuera de donde tú estás?"

"Si ves algo diferente, avísale a tus padres, probablemente ellos no se han dado cuenta, y avisen a las autoridades de cualquier desconocido a pie o en vehículo que les parezca extraño. Siempre avisa a tus padres dónde vas a estar. Irse de pinta es muy divertido, pero en la actualidad es muy peligroso, evita hacerlo".

Asimismo, permanecer en los vehículos, fuera de las fiestas o al llegar a casa para seguir platicando, constituye un factor de alto riesgo.

Actualmente, la violencia y el acoso entre los jóvenes parecen estar de moda. El famoso "Bullying", o incluso a través de internet "Ciberbullying", es algo que está ocurriendo de manera común.

La adolescencia es un periodo de dudas donde los jóvenes tratan de encontrar su rol social, de aquí que una forma de encontrarlo es atacando a los diferentes, no porque sean mejores o peores, sino simplemente porque son diferentes.

Un ambiente familiar sano, donde los jóvenes se sientan seguros, que tengan confianza en sí mismos, ayuda mucho a prevenir la violencia por parte de otros jóvenes, ya que casi siempre el objeto de la violencia psicológica, verbal e incluso física, por regla general, son aquellos que tienen una apariencia más vulnerable.

En caso de que alguien o un grupo hagan uso de la violencia, en cualquiera de sus formas, contra tu persona, debes reportarlo a tus padres y a las autoridades escolares. "Ante la primera manifestación debes alzar la mano, si no irá en aumento. El que te quedes callado en lugar de denunciar, por miedo, o el que intentes responder con otra agresión, solo generará más violencia. Debes reportar el incidente".

En la búsqueda de su rol social, los adolescentes, a veces involuntariamente, otras de manera voluntaria, pertenecen a grupos. De muy variadas clases, a equipos deportivos, al grupo de los populares, de los "estudiosos", de los "fresas", de los "reventados", etc. Sin mencionar los grupos más organizados como bandas con una orientación filosófica o pseudo filosófica.

Si para pertenecer te piden:

  • Que hagas algo que es contrario a tu manera de pensar o ser.
  • Que hagas algo deshonesto por muy pequeño que sea.
  • Que hagas algún cambio en tu persona que deje huellas permanentes.
  • Que estés seguro de que tus padres no lo aprobarán.
  • Que promuevan formas negativas o autodestructivas de pensamiento.
  • O bien, si te amenazan con tomar represalias en contra tuya, en caso de negarte a unirte a ellos.

¡Ese grupo no es para ti! Habla con tus padres, con el psicólogo de la escuela, con alguna persona en la que tengas confianza y visualiza tu futuro, ¿en dónde quieres estar en 5 años, en 10, en 20? Decide donde quieres estar y ponte a trabajar para obtenerlo.

Las redes sociales, chats, blogs, email y mensajería instantánea son utilizados, en este aspecto, como medio de violencia psicológica, para insultar, calumniar, publicar e incitar conductas violentas que dañan la salud o generan desórdenes sociales.

Por otra parte, algunos adultos los utilizan, en una modalidad denominada "Grooming", para buscar víctimas en delitos relacionados con abuso sexual de menores, fingiendo una edad y ubicación que no es real para crear empatía con los menores y así abusar de los mismos, solicitándoles fotografías o videos personales o incluso buscando un contacto físico.

La mejor forma de prevención es contestar únicamente correos de personas conocidas, no participar o dar la menor información posible en las redes sociales, no dar información en las salas de conversación, nunca subir fotos a internet, no contestar a personas que participen en el chat y no sean conocidos, así como el establecer políticas y mantener un particular cuidado en el uso de las cámaras web por parte de los jóvenes.

Una buena comunicación entre padres e hijos es la mejor manera de prevención, ya que si un menor es contactado por alguien en la red y le comenta a sus padres, estos pueden estar presentes en las pláticas del chat y validar si la persona con la que platica su hijo realmente vive a 1,000 kilómetros de distancia y también es un menor de edad.

La comunicación entre padres e hijos o entre hermanos o amigos, muchas veces, es mejor que un sofisticado sistema de bloqueo de páginas.

El consumo de drogas y la comisión de delitos tienen una alta relación. De acuerdo a las estadísticas, la mayoría de los "primo" delincuentes están bajo el influjo de las drogas o el alcohol.

También, de acuerdo a las estadísticas, cada vez se prueban sustancias adictivas a una edad más temprana. A los doce años, los niños prueban su primer cigarro o toman su primera bebida alcohólica, a los trece tienen el primer contacto con las drogas.

Los padres deben evitar a toda costa ese primer contacto con las drogas, deben informar a sus hijos de las consecuencias de las drogas en su vida, pero también deben predicar con el ejemplo; está comprobado que los hijos de padres fumadores seguramente tendrán hijos fumadores a edad temprana y ahí se inicia el camino.

Los niños y jóvenes, cuando se inician en el consumo de las drogas o están a punto de probarlas, sobre todo para sentirse parte de un grupo o por evadir la realidad, muestran señales como cambios drásticos de comportamiento.

Para poder detectar un cambio en el comportamiento se debe estar familiarizado con el mismo, por lo tanto, debemos convivir y platicar en un ambiente armónico con los menores, apoyar sus actividades extracurriculares, siempre llevarlo y traerlo de cualquier lugar (escuela, casas de amigos, parques, cines, fiestas) o hacer alianzas con otros padres de confianza para turnarse en esta actividad.

La última modalidad a través de la cual los jóvenes están siendo víctimas se conoce como "Sexting", la cual consiste en el envío de fotografías y/o videos con imágenes sugestivas o francamente sexuales a través de los teléfonos celulares.

Inicialmente, intenta ser una forma de "ligue" o "muestra de amor", ya que las imágenes son de la misma persona propietaria del teléfono celular, quien se fotografía asimismo parcial o totalmente desnudo. Sin embargo, quien recibe la imagen la puede reenviar a otros, quienes como "broma" o "travesura", la montan a internet. Se han dado casos terribles de jóvenes que se han suicidado, al saberse exhibidos ante todos sus compañeros.

Además de ese tipo de situaciones que son humillantes para las personas, puede considerarse eventualmente como un acto delictivo al estarse produciendo, enviando o poseyendo pornografía o bien como perversión de menores, al ser el recipiente de dichas imágenes un menor de edad.

Ante ello, el diálogo de los padres con los hijos es fundamental, al igual que una supervisión en los mensajes enviados, así como de las fotografías e imágenes de video en los teléfonos de los jóvenes.

Los jóvenes buscan actividades que en la medida de lo posible sean "divertidas", de tal suerte, las propuestas laborales que suelen recibir con mayor entusiasmo son aquellas que les propongan buenas pagas, horarios abiertos y buena diversión. Así pues, trabajos como modelos, edecanes, promotores y demás trabajos que incluso los puedan promover aparentemente en el mundo de la farándula, son sus predilectos.

Básicamente, se tienen dos riesgos: el hecho que el contratante no sea una empresa legítima y pueda tratarse de una red de tráfico o esclavitud de personas (trata de blancas), o bien que dentro de la empresa, no se cuenten con las políticas y medidas que garanticen un ambiente laboral sano, en el cual pueden estar expuestos a un sin fin de peligros, tales como el acoso o perversión.

Ante ello, es importante alertar a los jóvenes de que "no todo lo que brilla es oro" y que existen este tipo de riesgos, por lo cual, es altamente recomendable que se discutan a nivel familiar este tipo de ofertas, se investigue la reputación y legitimidad de las empresas para que la experiencia que se busca sea realmente positiva en todos aspectos.

Manual de Seguridad - Emblema

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