“Es necesario adaptar programas de entrenamiento y protocolos de respuesta para una protección exitosa.”
Licenciada en Economía por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Maestra en Administración de Empresas (MBA) EGADE, ITESM, Monterrey.
Mas de 20 años de experiencia en seguridad y protección de personal e instalaciones, dentro de empresas trasnacionales y con el Gobierno de los Estados Unidos, con especialidad en protección de ejecutivos, seguridad de instalaciones, investigaciones, manejo de crisis, seguridad de la cadena de suministro, entrenamientos de seguridad, seguridad en viajes y evaluación de riesgos.
Fue Investigador Nacional del Servicio Exterior de los Estados Unidos, habiendo brindado servicios a 3 Consulados en México y 4 Oficinas Consulares durante 6 años consecutivos. En empresas trasnacionales se ha desempeñado como Jefe de Investigaciones, Gerente de Prevención, Gerente de Seguridad Corporativa y como Directora de Seguridad para América Latina.
La protección de los extranjeros en países con riesgos de seguridad altos o críticos representa un importante reto para el profesional de la seguridad. Para su protección, se deben establecer procedimientos específicos, programas de entrenamiento y protocolos de emergencia. Si bien en gran medida se puede trabajar con los recursos disponibles para la protección del personal local, es necesario adaptar los programas de entrenamiento y los protocolos de respuesta para atender de manera efectiva las necesidades de seguridad de este grupo de riesgo.
Los expatriados, y sus familias, están habituados en su lugar de origen a un estilo de vida, costumbres y rutinas que deberán modificar para prevenir ser víctimas de algún acto delictivo en el país que se van a establecer. Es importante que este proceso sea implementado de manera natural y gradual en los individuos y sus familias con la finalidad de internalizar el comportamiento de manera positiva y así evitar una reacción opuesta al objetivo del programa.
Por otro lado, los expatriados llegan con una función específica en la empresa y así como el ambiente y las condiciones de seguridad son nuevas, también lo es el ambiente laboral y cultural. Debido a esto, si no se enfatiza y se brinda la importancia necesaria para incluir los programas de seguridad en la inducción del expatriado, se puede omitir y, por lo tanto, exponer a este grupo de riesgo a situaciones que pudieran vulnerar la salud e integridad de los mismos.
Uno de los factores más importantes del éxito de un programa de protección a expatriados es el apoyo y respaldo del equipo directivo de la empresa. Para este efecto se deben presentar los programas al comité directivo para su aprobación y cada uno de los miembros, deberá estar enterado y actualizado en cuanto a los programas, procedimientos y protocolos, con la finalidad de que se dé seguimiento a la implementación de estos, sin excepción alguna. Del respaldo de la alta administración de la empresa dependerá en gran medida el éxito del programa.
I. Entrenamiento previo a la asignación:
Es importante que el primer entrenamiento de seguridad para los expatriados se lleve a cabo previo al viaje del expatriado a su país de asignación, incluso antes de la primera visita de reconocimiento con la finalidad de que se cuente con toda la información requerida para la selección de la vivienda, escuelas o instituciones educativas para los miembros de la familia que así lo requieran e instalaciones que brinden servicios para actividades recreativas y sociales.
El entrenamiento de seguridad debe incluir una parte teórica y casos prácticos que reflejen la situación de criminalidad a la que se enfrentará en el país de asignación. Para los casos prácticos es recomendable evitar usar material y ejemplos que muestren violencia gráfica, que pudiera tener el efecto de asustar en lugar de concientizar al participante, sin embargo, los casos deben ser tan realistas como sea posible sin infundir pánico. El instructor debe explicar en cada uno de los casos cuál debe ser la reacción recomendada para dicha situación, resolviendo las dudas de los participantes en cada uno de los escenarios.
II. Evaluación de seguridad residencial:
La seguridad en el hogar es tan importante como la seguridad en el lugar de trabajo, por lo cual la residencia deberá someterse a una evaluación de seguridad antes de que se haga el contrato de arrendamiento.
Un reporte deberá ser enviado al área responsable para que las mejoras de seguridad sean negociadas con el arrendatario y las medidas sean implementadas en su totalidad antes de que el ejecutivo y su familia ocupen la vivienda.
Una vez que las medidas sean implementadas se debe llevar a cabo una segunda inspección con la finalidad de verificar que las mejoras se hayan implementado de manera correcta.
III. Capacitación de llagada al país-ciudad de asignación.
A la llegada del expatriado deberá realizarse una capacitación de seguridad como parte de la inducción, regularmente se hace como parte del programa establecido por el área de Recursos humanos, pero puede hacerse como un programa de seguridad paralelo al mismo.
Es importante aprovechar este encuentro con el empleado para reforzar lo aprendido en el entrenamiento pre asignación, presentar al personal de seguridad encargado de dar el apoyo al grupo de expatriados y explicar a detalle las políticas de seguridad, procedimientos y protocolos de emergencia.
Debido al contenido de este se recomienda que el entrenamiento sea proporcionado por personal interno de la empresa.
IV. Reentrenamiento anual de seguridad.
No solamente en el programa de protección de expatriados, sino en cualquier programa de protección al personal, es importante que periódicamente se refuercen los conocimientos sobre la autoprotección y se fortalezca la concientización de medidas preventivas.
La frecuencia de los entrenamientos subsecuentes dependerá de los recursos disponibles para tal efecto, sin embargo, es importante que se realice al menos una vez al año, sobre todo en localidades con riesgo de seguridad alto o crítico.
A pesar de los riesgos asociados al nivel de criminalidad local, cada persona enfrenta riesgos diferentes asociados a su perfil. Haciendo una evaluación personalizada de riesgos es posible detectar vulnerabilidades y proceder a hacer un plan que reduzca e incluso minimice los riesgos. Algunos de los factores a considerar en el análisis personal de riesgos se encuentran:
La capacitación de seguridad previa a la asignación es el primer contacto con la situación de seguridad al que se enfrentara el expatriado, por lo cual, la información que se maneje debe ser clara y el instructor que imparta el entrenamiento deberá estar familiarizado en profundidad con el país y la región a la cual será asignado el expatriado para que sea capaz de responder las dudas que surjan de una manera precisa y verídica. Un formato que se puede seguir para esta capacitación es de dos etapas, una parte teórica en la cual se establezcan los puntos más relevantes relacionados con la concientización de seguridad y una parte práctica que ayude al ejecutivo a entender cómo opera la delincuencia y como se recomienda responder a los riesgos que se presentan.
La presentación teórica puede incluir, entre otros temas, los principales riesgos de seguridad en el país, estado y localidad en la cual estará viviendo durante su asignación. Presentar estadísticas de criminalidad, gráficas y mapas delictivos es muy útil para mostrar la situación actual, así como tendencias.
Otro punto dentro de la presentación es mostrar las diferentes modalidades en los delitos más comunes. Es importante que el expatriado conozca las formas de operar de los delincuentes en el lugar donde será asignado para que esta alerta y evite convertirse en una víctima más.
El énfasis principal del entrenamiento deberá estar basado en las medidas preventivas y deberá mostrarse al expatriado que este es el objetivo de su asistencia al entrenamiento; no obstante, el entrenamiento deberá incluir los procedimientos de respuesta en caso de emergencia.
La segunda fase del entrenamiento puede enfocarse en presentar casos específicos, analizarlos para detectar como pudieron evitarse y discutir la forma en la que se recomienda responder para resultar ilesos en la agresión.
Se pueden hacer simulaciones de diversos escenarios con el fin de ejemplificar más claramente las situaciones de riesgo.
Se recomienda que a este entrenamiento acuda la familia mayor de edad del expatriado y que se les concientice sobre las medidas de seguridad para los menores de la familia.
Se recomienda llevarlo a cabo dentro de la primera semana en el país de asignación o tan pronto sea posible. Se puede aprovechar este contacto para presentar la estructura del área de seguridad de la compañía en la región, la estrategia y los objetivos de esta.
En esta ocasión se presentan también las políticas de seguridad, los procedimientos locales más importantes de manera práctica y simplificada y los protocolos de emergencia.
Se actualiza al expatriado en cuanto a los riesgos de seguridad, detallando los principales delitos que se cometen. También debe usarse este contacto para presentar las medidas preventivas y como recomendaciones sobre cómo reaccionar.
La presentación también debe incluir una capacitación de las herramientas con las que cuenta la empresa para apoyar en la prevención de delitos. Estas herramientas pueden ir desde “security briefings” para viajes, botones de pánico, aplicaciones o llamadas para emergencias, etc.
Un punto que se debe incluir es la manera en la que deberá manejarse la relación con las autoridades en caso de que suceda algún accidente y aspectos legales en caso de que se llegue a ser víctima de algún delito. Se pueden utilizar durante este encuentro, folletos o material promocional que incluya números de contacto importantes en caso de incidentes.
Uno de los criterios para la selección de la vivienda debe ser la evaluación de seguridad residencial. Las empresas deben contar con estándares de seguridad física que serán aplicados a la seguridad residencial. Por lo tanto, antes de firmar el contrato de arrendamiento se debe tener el visto bueno del responsable de seguridad residencial en la empresa. Dicha evaluación debe cubrir los siguientes puntos como mínimo:
Evaluar los sistemas electrónicos de vigilancia, revisar el buen funcionamiento y mantenimiento y muy importante confirmar si se cuenta con grabación y por cuanto tiempo se mantiene disponible. Verificar que se cuenta con cobertura de seguridad pública y documentar los tiempos promedios de respuesta.
La correcta iluminación perimetral es otro punto que evaluar en este caso se puede hacerse una segunda visita nocturna para revisar que la iluminación con la que se cuenta sea la adecuada.
La evaluación deberá ser documentada en un formato especifico y estándar, y el reporte deberá ser entregado a los responsables de las áreas involucradas y al expatriado mismo para asegurar que existe conocimiento de las vulnerabilidades de la vivienda y se hace el compromiso de hacer los cambios necesarios para que sea segura de acuerdo con los estándares de seguridad establecidos por la empresa.
La correcta selección e investigación del personal doméstico es fundamental en la prevención de incidentes y delitos. El personal de limpieza, jardinería o conductores por lo general tendrán acceso a la vivienda y también a información sobre la familia como, por ejemplo: situación económica, horarios en los que la vivienda se encuentra vacía, actividades de los miembros de la familia, valores que se encuentran dentro de la vivienda, rutinas y actividades en general.
Debido a esto, es fundamental que el expatriado contrate personal en el que se pueda confiar. Para esto se recomienda que dichos empleados sean previamente investigados y avalados por alguna agencia especializada o el área de seguridad de la empresa.
El proceso deberá incluir como mínimo la siguiente documentación:
Otro punto importante en la prevención de delitos es el manejo de información con el personal de servicio y personas ajenas al círculo familiar. Se recomienda evitar hablar de cuestiones financieras y económicas, planes de viajes y cualquier asunto privado. Es mejor buscar algún sitio en la casa donde tratar estos asuntos y en el cual se restrinja el acceso a personal fuera de la familia.
Los documentos importantes, libros de cheques, tarjetas de crédito, joyas y artículos de valor también deberán estar guardados bajo llave en un lugar seguro y la llave estrictamente controlada.
En ocasiones debemos dar acceso al personal de servicio mientras no estamos en la vivienda, por lo cual es importante que se tenga mucho cuidado con el manejo de las llaves.
Nunca deberán dejarse bajo el tapete de la entrada o en alguna maceta, ya que puede ser usada indebidamente. La perdida de alguna llave deberá ser inmediatamente reportada para cambiar las combinaciones de las cerraduras y evitar una intrusión.
Se debe prestar especial importancia a la seguridad durante los viajes, ya que el expatriado se expone a un entorno que no conoce y, por lo tanto, es más vulnerable. Se recomienda optar por viajes vía aérea sobre todo para trayectos largos, pero en algunas ocasiones solo existe la opción de viajar por tierra.
Durante los trayectos por carretera se deben de cumplir ciertas medidas de seguridad básicas como por ejemplo viajar durante el día, evitar viajar solo, llevar un medio de comunicación con suficiente carga para no quedar incomunicado, evitar parar en el camino a menos de que sea necesario y de hacerlo buscar un lugar que cuente con seguridad, evitando sitios desolados.
Para los viajes de trabajo es primordial tener un sistema de notificación de viajes ligado a la agencia corporativa, para que cada reservación sea del conocimiento del área de seguridad y en caso de que haya alguna emergencia que atender se cuente con la información requerida. Mediante este sistema se puede manejar enviar al viajero las recomendaciones de seguridad y alertas para el destino del viaje.
Es indispensable que los traslados durante los viajes sean arreglados con antelación con una compañía de transporte segura, en ningún momento deberán ser usados taxis que no estén previamente aprobados por el área de seguridad de la empresa. Durante los traslados deberán llevar resguardados los objetos de valor, no deberá estar a la vista las laptops, celulares o cualquier equipo costoso.
Durante los viajes se recomienda mantener un perfil bajo, evitando utilizar joyas, ropa o bolsos llamativos y costosos, ya que atraen la atención del delincuente. Es importante que la vestimenta sea adecuada para el lugar que se visita para que no sobresalga del resto de las personas, por lo tanto, es importante consultar previamente con algún local, cuál es la vestimenta que se debe usar.
El hospedaje también deberá ser reservado con anticipación, en hoteles también previamente evaluados en cuanto a seguridad, se hará saber al expatriado que no se deberán dejar objetos de valor en la habitación mientras se encuentran ausentes. No deberán recibir desconocidos en la habitación y si reciben alguna llamada que represente un intento de extorsión deberán reportarla inmediatamente tanto a la administración del hotel como al área de seguridad.
Las empresas ofrecen recursos para apoyar a los empleados expatriados y sus familias en casos de emergencia. El recurso más básico es un número de emergencia al que el empleado puede llamar para reportar algún incidente y recibir apoyo para afrontar la situación que se le presenta. Algunas empresas cuentan con un Centro de Control de Seguridad que tiene personal capacitado para responder a diferentes situaciones bajo protocolos ya establecidos operando 24/7.
Las emergencias pueden ir desde accidentes de tráfico o desperfectos en los vehículos que los ponen en riesgo al estar en la calle, asaltos, intentos de extorsión o alguna situación más compleja.
Existen herramientas como aplicaciones y dispositivos especiales que en caso de ser necesario permiten rastrear y localizar a los expatriados para brindar la ayuda que requieran. En caso de que la empresa no cuente con recursos propios, hay una amplia variedad de proveedores que pueden desarrollar este programa de acuerdo con las necesidades de la empresa, del número de expatriados, del riesgo que enfrentan y al nivel de privacidad que se desee.
En este caso hay que tomar en consideración lo siguiente:
Los reentrenamientos de seguridad son indispensables no solo para los expatriados sino para cualquier grupo de riesgo en las empresas. Se recomienda que sea llevado a cabo al menos una vez al año, ya que las condiciones de seguridad son variables y el empleado debe estar actualizado en modus operandi y medidas de seguridad.
Como el empleado ya ha sido entrenado el curso deberá ser más avanzado, buscando utilizar diferentes herramientas didácticas como videos o simulaciones, el nivel de creatividad y variedad dependerá del capacitador.
Otra opción es buscar un capacitador externo para llevar a cabo este entrenamiento, ya que ofrecerá a los participantes información nueva y variada para mantener el interés en el tema.
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