Cursó la Licenciatura en Economía en la UNAM. Diplomado en Alta Dirección en Seguridad Integral por la UVM. Certificado por la American Society for Industrial Security (ASIS) como profesional de protección CPP y maestro instructor, para el curso de preparación para el examen de certificación CPP de ASIS Capítulo México.
Socio fundador de la Asociación Mexicana de Ejecutivos en Seguridad Integral (AMEXSI) e integrante de la mesa directiva de ASIS International Capítulo México.
Con dos décadas dentro del área de la seguridad, ha laborado en empresas internacionales de primer nivel dentro de los sectores financiero, automotriz, farmacéutico e informático, donde ha desempeñado cargos de alta gerencia a nivel regional.
Actualmente, se desempeña como Director regional de Seguridad para un grupo empresarial de origen español.
Por ser el lugar donde las personas que trabajamos, pasamos la mayor parte de nuestro tiempo. Es en el lugar de trabajo, donde en muchas ocasiones generamos los lazos más estrechos, o donde tenemos los problemas más fuertes, como producto de la interacción que se genera con nuestros compañeros, jefes o subalternos y donde las consecuencias (baja productividad, estrés, mal humor) son críticas por su impacto en todos los aspectos de la vida de una persona.
Los principales problemas, y que muchas veces llegan a afectarnos, son: robo de valores personales, acoso y prácticas o conductas desleales. La cantidad y frecuencia de ocurrencias para cada uno de estos incidentes, depende del tipo de empresa donde se labore, dado que aquellas que buscan un clima laboral favorable implementarán diversas medidas para reducirlas al mínimo posible.
Las principales medidas son:
En general, el acoso en el lugar de trabajo (conocido como Mobbing) puede definirse como las acciones y actitudes (directas o indirectas) que se llevan a cabo por un acosador en contra de una víctima, y que tienen por objeto ejercer presión física o psicológica para obtener a cambio un beneficio (mejor empleo, placer sexual, incrementos de salario).
Existen diferentes formas de acoso que se pueden presentar en el lugar de trabajo, y que van desde el muy mencionado (aunque poco conocido) acoso sexual, hasta el acoso laboral.
Estas acciones o actitudes indebidas generalmente son incluidas como actividades indeseables en las normas y/o políticas internas de las empresas, pero dada la dificultad para atenderlas, generalmente son pasadas por alto y no se toman medidas correctivas al respecto.
Las principales acciones que debemos tomar para evitar ser víctimas de acoso en el lugar de trabajo son:
Informar al superior inmediato y al área de recursos humanos, de cualquier situación en el medio ambiente laboral, que genere incomodidad o malestar para cada uno de los empleados. En la mayoría de las empresas, Recursos Humanos tomará cartas en el asunto y hará una investigación que generalmente ofrece como resultado la exposición del acosador y algunas veces su baja.
Bajo determinados casos y situaciones, hay leyes que castigan este tipo de incidentes. Es conveniente que se asesore con su abogado de confianza, o acuda a las Comisiones de Derechos Humanos que le correspondan.
Toda situación que no cumpla con las leyes y/o con las normas internas puede causar a la empresa problemas, merma económica o incluso el cierre de la misma. Por ello, todos los empleados debemos ser parte de un sistema que alerte a la empresa de estas prácticas o conductas desleales.
La forma más sencilla de detectarlas, es conociendo bien las regulaciones externas e internas para las labores que desempeñamos. Toda solicitud de un jefe, un compañero o un subalterno para proceder de una forma diferente deben ser cuestionadas y reportadas a las instancias establecidas en la empresa para ello.
Ejemplos de prácticas y conductas desleales comunes son:
Muchas empresas expresan que su capital más importante es el humano. Deben actuar en consecuencia y cuidar estos aspectos que son tan influyentes en el clima laboral.
COMPARTE EN TUS REDES