“El liderazgo no se basa sólo en conocimiento técnico, sino en la capacidad de inspirar y guiar a otros.”
Ingeniero Químico, Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), México. Maestría en Ciencias de la Administración en Negocios Internacionales, Central Michigan University, USA. Diplomando en Dirección de Seguridad (DSE), Universidad Pontificia de Comillas, España.
Miembro fundador del Business Alliance for Secure Commerce (BASC), Capítulo Occidente, México (2004). Fundador y expresidente del Capítulo México Occidente de ASIS International. Miembro y Vicepresidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Estado de Jalisco, (1997-2020).
Posee una experiencia de más de 40 años en Seguridad Patrimonial, habiéndose desempeñado como Director, Auditor Corporativo y Consultor en empresas transnacionales, particularmente de México, Perú, Argentina, Brasil, Escocia y Estados Unidos.
Actualmente, se desempeña como Vicepresidente de Seguridad y Cibersecurity de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CANIETI), México (2023-actual) y como Director General en México de una importante firma de prevención de riesgos.
Mi viaje hacia el liderazgo comenzó con una evaluación negativa en liderazgo en una empresa internacional. Me di cuenta de que, a pesar de los buenos resultados en el trabajo, mis relaciones con el equipo eran frías, lo que generaba desconfianza. Aunque lograba exceder con los objetivos, estaba claro que mi enfoque en las personas era insuficiente.
Acepté que la responsabilidad del cambio recaía en mí. Comencé a estudiar literatura y artículos sobre liderazgo, y participé en todos los cursos que la empresa ofrecía. Aunque cometí errores en el camino, me comprometí a seguir adelante con esta transformación.
Después de 4 años tuve el primer logro importante en liderazgo, con un equipo de jóvenes comprometidos, logramos integrar un equipo autodirigido y de alto desempeño en manufactura, que logró resultados extraordinarios en calidad y productividad y en soluciones creativas.
Después obtuve otros logros internacionales en las áreas de Educación y Seguridad Patrimonial, en la misma Planta, con exportaciones de productos de alta tecnología de más de 3.5 billones de dólares anuales, y más de diez mil empleados, logramos ser la planta menos robada del mundo en este corporativo internacional.
Hoy, los/as colaboradores/as que tuve son una directora de Desarrollo de Ejecutivos y tres de Seguridad Patrimonial en América Latina, otros son Directores y Gerentes de Seguridad en México. En ese período fui evaluado de un grupo de 200 gerentes, entre el primer y el segundo lugar en liderazgo.
Durante 40 años de mi vida profesional en Seguridad Patrimonial en Europa, Latinoamérica y en varias ciudades de USA, he ido recopilando la información sobre liderazgo que más me ayudó en mi jornada, misma que les comparto y en algunos casos, aclaro que realicé adecuaciones a las teorías de los autores que las crearon y que me fueron útiles.
Según el Protection of Assets (POA), Protección de Activos 2021 de ASIS International, “los líderes son individuos que, a su manera inimitable, inspiran confianza, socavan la desesperación, luchan contra el miedo, inician acciones positivas y productivas, definen metas y pintan mejores mañanas.
El liderazgo puede ser una paradoja: es un arte y una ciencia, implica cambio y estabilidad, se basa en atributos personales y requiere relaciones interpersonales, establece visiones y resultados en acciones, honra el pasado y existe en el futuro, gestiona cosas y lidera a las personas, es transformacional y transaccional, sirve a empleados y clientes, requiere aprendizaje y desaprendizaje, se centra en valores y se ve en comportamientos.”
El liderazgo puede ser descrito y sus atributos analizados, pero es difícil encapsularlo en una definición breve y precisa.
El liderazgo en seguridad patrimonial no se basa únicamente en el conocimiento técnico, sino en la capacidad de inspirar y guiar a otros. Para un líder en este campo, es esencial comprender que su rol trasciende la simple implementación de medidas de seguridad. Un líder efectivo debe anticipar amenazas, tomar decisiones bajo presión y, sobre todo, comunicarse de manera clara y efectiva con su equipo.
La comunicación es un aspecto crucial en la gestión de equipos de seguridad. Un líder que comunica de manera clara y concisa previene malentendidos que, en situaciones críticas, pueden ser fatales. La claridad al transmitir órdenes y la habilidad de escuchar al equipo son esenciales. Además, un buen líder adapta su estilo de comunicación a las necesidades y habilidades de su equipo, garantizando que todos comprendan las instrucciones de manera uniforme.
En seguridad patrimonial, la prevención es tan crucial como la reacción. Un líder debe ser proactivo, no solo reaccionando ante incidentes, sino también previniéndolos. Esto requiere evaluaciones de riesgo regulares y la implementación de medidas preventivas que mitiguen los riesgos antes de que escalen. Este enfoque no solo protege los activos de la empresa, sino que también fomenta un entorno laboral seguro y estable.
John Maxwell señala que los buenos líderes son aquellos que elevan el rendimiento de sus equipos a niveles superiores.
Raymond B. Cattell define al líder como alguien que transforma la dinámica grupal, generando cambios significativos en el rendimiento del equipo.
Un concepto propio es “Ser líder implica transformar lo inalcanzable en realidad, enfocándose en resultados superiores y soluciones innovadoras, con el apoyo y compromiso de un equipo que ve en cada desafío una oportunidad de crecimiento personal y profesional”.
El líder no necesariamente debe ser carismático, apoya con lo necesario, como es el cambio de actitudes, el trabajo en equipo, desarrollo de conocimientos y habilidades, técnicas, soluciones innovadoras de problemas, la mentalidad de la mejora continua, etc.
Ambas perspectivas tienen validez: algunos individuos muestran desde jóvenes una predisposición natural hacia el liderazgo, gracias a su elevada inteligencia emocional que facilita la interacción y la influencia sobre los demás.
Otros deben esforzarse intensamente para desarrollar habilidades de liderazgo, como ganarse la confianza de su equipo, fomentar un alto rendimiento, pensar estratégicamente, superar temores a objetivos aparentemente inalcanzables y romper paradigmas negativos. Este proceso gradual les permite eventualmente convertirse en líderes efectivos.
Los gerentes proporcionan estabilidad, orden y apego a la cultura organizacional, asegurando la calidad, productividad y eficiencia. En contraste, un líder, con una personalidad única e inimitable, inspira confianza y rompe las barreras de la rutina y el miedo al cambio. Un líder fomenta un compromiso genuino con una visión colectiva, motivando a su equipo a convertirla en realidad.
La región enfrenta desafíos significativos: inseguridad en aumento debido al crimen organizado, corrupción en niveles gubernamentales, riesgos financieros y crisis políticas.
Estos factores, junto con una intensa competencia empresarial y la percepción de que los gerentes de seguridad carecen de habilidades adecuadas, destacan la necesidad urgente de líderes de Seguridad competentes y visionarios.
Existe una notable deficiencia en la cultura de Seguridad Patrimonial empresarial, particularmente entre ejecutivos, y una urgente necesidad de equipos de alto desempeño.
En Latinoamérica, enfrentamos escasez de CSOs, (Chief Security Officers), un uso insuficiente de inteligencia artificial en seguridad, y un aumento en las amenazas como hackeos y protección inadecuada de la propiedad intelectual. Además, muchas empresas muestran una gestión de riesgos deficiente y carecen de planes robustos de continuidad del negocio, lo que se complica con problemas como extorsiones, contaminaciones con drogas y robos significativos en la cadena de suministro.
Abordar estos desafíos eficazmente demanda líderes visionarios y estratégicos, decididos a implementar innovaciones que mejoren la protección, el servicio y la rentabilidad. Es esencial fomentar la formación de profesionales de seguridad altamente competentes y comprometidos.
Es fundamental distinguir que un verdadero líder en seguridad se define no solo por su habilidad para dirigir, sino por sostener firmemente valores éticos, a diferencia de aquellos que manipulan o amenazan para lograr objetivos ilícitos.
Estoy convencido de que ningún libro o libros, curso, Coach o Asesor en liderazgo nos pueden convertir en líderes, si nosotros no partimos de una autoevaluación humilde y objetiva, un cambio profundo y decidido en nuestras oportunidades de desarrollo, valores, pensamientos, actitudes, conocimientos y habilidades que nos lleven al liderazgo, paso a paso, pero constante.
En mi camino hacia el liderazgo, me he apoyado en diversas teorías y prácticas que, con ajustes menores, resultaron efectivas. Aquí describo algunos métodos clave:
I. Los valores y el líder. Los valores son fundamentales para un líder, ya que definen sus acciones y cómo interactúa con los demás, siendo cruciales para ganar la confianza de sus colaboradores.
Ejemplos de valores esenciales incluyen la sinceridad, el amor (darnos), la empatía, el perdón, la humildad, la solidaridad, la honradez, la justicia, la responsabilidad, el respeto, la tolerancia, la valentía, la libertad, la confianza, la amistad, la imparcialidad, la integridad, la verdad, la lealtad, la excelencia, la adaptabilidad, la diligencia y la constancia.
Es vital identificar y comprometerse con estos valores, pues aunque pueda incorporar nuevos, los valores fundamentales deben permanecer constantes en su vida.
II. Autoevaluación Personal. La autoevaluación es fundamental para cualquier líder, ya que proporciona un conocimiento profundo y objetivo de sí mismo.
Este proceso no solo implica reconocer sus fortalezas, sino también identificar y priorizar áreas de mejora. Esto incluye su manera de pensar, actitud, interacciones, la confianza que inspira en sus colaboradores, compañeros y superiores, su carácter, reacciones, habilidades comunicativas, visión estratégica, conocimiento organizacional, capacidad para resolver problemas, nivel de innovación, conciencia global, formación académica, competencias en seguridad patrimonial, habilidades de gestión y, su capacidad para interactuar con ejecutivos y ser visto como un profesional que aporta valor.
Una vez completado el análisis de autoevaluación, es crucial priorizar las áreas que requieren mejoras significativas. Este proceso de priorización debe guiar el desarrollo de un plan de acción claro y ejecutable.
Para navegar este proceso de cambio, es esencial apoyarse en recursos informativos y guías prácticas.
Es igualmente importante buscar retroalimentación de manera regular. Esta retroalimentación le permitirá evaluar su progreso y hacer ajustes en su enfoque según sea necesario. No subestime el valor de obtener perspectivas externas; estas pueden ofrecer puntos de vista valiosos que quizás pasen desapercibidos desde una visión interna.
III. Conozca a sus colaboradores. La confianza es fundamental para construir relaciones sólidas con sus colaboradores. Esta se gana no solo conociendo detalles básicos como fechas de cumpleaños o número de hijos.
Nuestros colaboradores sólo abrirán su corazón y confiarán en usted cuando les haya inspirado confianza, demostrado un interés genuino en sus experiencias, preocupaciones y alegrías. La confianza se fortalece a través de interacciones significativas y el respeto mutuo.
Ser líder no significa que debemos ser amigos de nuestros colaboradores; implica guiarlos a que alcancen su máximo potencial mientras mantiene una postura de autoridad y responsabilidad sobre su desempeño. Es esencial equilibrar la empatía y el respeto con la necesidad de mantener las expectativas y estándares profesionales.
IV. Conozca a sus superiores. Es fundamental desarrollar relaciones sólidas con sus superiores basadas en el respeto mutuo y el apoyo.
Comprender sus experiencias, desafíos laborales, preocupaciones y objetivos no solo le permite brindar apoyo efectivo, sino también fortalecer la colaboración. Al ofrecer apoyo sincero, sin expectativas de reciprocidad inmediata, establezca una base de confianza que puede conducir a un intercambio más abierto y fructífero de ideas y estrategias.
Esta comprensión profunda es crucial para alinear nuestros esfuerzos con los objetivos de la organización y para anticipar las necesidades del equipo ejecutivo.
V. Conozca a su empresa. Comprender a fondo su organización es fundamental para sentirse integrado y comprometido con ella. Esta comprensión va desde conocer los detalles operativos hasta fomentar un interés genuino en su éxito y crecimiento.
Aspectos Clave del Conocimiento Organizacional:
Si un análisis profundo revela que no se siente parte de la empresa, podría ser el momento de considerar otras oportunidades que estén más alineadas con sus valores y aspiraciones profesionales.
Sin embargo, un compromiso apasionado con el crecimiento y la rentabilidad de su empresa no solo beneficia a la organización, sino que también contribuye a su desarrollo profesional.
VI. Las tres palabras clave. Que salgan de su corazón las 3 palabras clave con todas las personas con las que interactúa, según sea el caso: “Por favor”, “gracias” y “perdón”, cuando se equivoque; estas palabras le abren corazones y puertas.
VII. Reconocimientos y reprimendas de un minuto (Kenneth Blanchard).
Reconocimientos a su personal:
Reprimendas a su personal:
VIII. Efecto Pigmalión. Lo que piensa de sus colaboradores influyen significativamente en cómo ellos actúan. Sus percepciones pueden tener un efecto poderoso en el ambiente laboral.
Pensamientos Negativos. Si usted ve principalmente aspectos negativos en sus colaboradores, es probable que esto fomente un comportamiento negativo, eso pueden desmotivar al equipo y disminuir la productividad.
Pensamientos Positivos. En cambio, si mantiene una percepción positiva de sus colaboradores, es más probable que esto incentive conductas positivas, que los motivará a mejorar su desempeño y fomentar un ambiente de trabajo colaborativo y optimista.
Todo lo anterior es consecuencia de sus pensamientos, no es necesario decir nada.
Tenga mucho cuidado con sus pensamientos, ya que influyen en el actuar de sus Colaboradores.
Importancia de la Conciencia: Es crucial ser consciente de cómo sus pensamientos y percepciones afectan directamente a su equipo. Mantener una actitud positiva y constructiva puede transformar las dinámicas de trabajo y propiciar un entorno más productivo y armonioso.
IX. Comunicación efectiva.
Escuchar antes de hablar: La naturaleza nos ha dotado de dos oídos y una boca, sugiriendo que deberíamos escuchar el doble de lo que hablamos. La escucha activa requiere interés, atención y paciencia, elementos claves para una comunicación efectiva. Evite interrumpir a su interlocutor, pues esto puede obstaculizar el entendimiento mutuo.
Responsabilidad en la Comunicación: Usted es el principal responsable de asegurarse de que su mensaje sea comprendido. Si hay confusiones, es su tarea clarificar y confirmar que la comunicación ha sido efectiva. Reconocer que la claridad del mensaje depende del emisor puede mejorar significativamente la calidad de sus interacciones.
Superar Barreras en la Comunicación: Existen barreras que pueden distorsionar o impedir la correcta recepción de un mensaje:
Confirmación de la Recepción del Mensaje: Si el mensaje que está transmitiendo es de suma importancia, solicite retroalimentación para confirmar que ha sido recibido y entendido correctamente. Esta práctica no solo asegura la claridad, sino que también refuerza la responsabilidad de ambas partes en la comunicación.
X. Aplicación de la Pirámide de las Necesidades (Maslow) en la gestión de colaboradores. Según Abraham Maslow, "para influir en una persona, se deben conocer sus necesidades y estas son cambiantes". En su conocida pirámide de necesidades, Maslow estructura estas necesidades en cinco niveles:
Al proyectar una visión compartida con sus colaboradores, es crucial que esta visión no solo sea alcanzable, sino que también proporcione un sentido de orgullo y realización personal. La satisfacción y el orgullo que los empleados obtienen al alcanzar estos objetivos no solo refuerza su compromiso con la organización, sino que también promueve su crecimiento personal y profesional.
Reconocimiento y Remuneración: Es esencial que la empresa reconozca los logros de sus empleados y que proporcione una remuneración que refleje el nivel de resultados alcanzados. Esto no sólo valida el esfuerzo del empleado, sino que también fortalece su lealtad y compromiso con los objetivos organizacionales.
XI. Teoría "X" y "Y" (Douglas McGregor).
Teoría "X": Esta teoría presupone que las personas son inherentemente perezosas, reacias al trabajo y evitan los desafíos siempre que sea posible. Según esta perspectiva, los líderes que adoptan la Teoría "X" tienden a adoptar un estilo de gestión autoritario, ejerciendo una supervisión rigurosa y creyendo que solo mediante la estricta imposición de reglas se pueden alcanzar resultados efectivos.
Teoría "Y": En contraste, la Teoría "Y" sostiene que a las personas generalmente les gusta trabajar, se sienten motivadas por los desafíos y aspiran a lograr resultados superiores. Los líderes que se identifican con esta teoría fomentan un entorno basado en la confianza, implican a sus empleados en la toma de decisiones y colaboran para establecer metas desafiantes y visiones compartidas, reconociendo que sus colaboradores valoran y se esfuerzan por un trabajo de alta calidad.
Estas teorías subrayan la importancia de la percepción del líder sobre la naturaleza humana, ya que esta percepción moldea significativamente el estilo de gestión y el ambiente laboral, influyendo directamente en la eficacia organizacional y la satisfacción del personal.
XII. Teoría de la Motivación en el Trabajo (F. Herzberg). La teoría del Dr. Frederick Herzberg sostiene que la verdadera motivación proviene directamente del trabajo en sí, más que de factores externos como el salario o la seguridad laboral. Según esta perspectiva, cuanto más desafiantes y enriquecedores sean los objetivos y la visión que se comparten con el equipo, mayor será la satisfacción que los empleados encontrarán al alcanzar estos logros.
Este enfoque presupone que el líder ha logrado ganarse la confianza de su equipo, conectando tanto con sus emociones como con su racionalidad, lo que facilita un compromiso más profundo y una mayor motivación hacia los objetivos comunes.
Por supuesto que un reconocimiento del líder al trabajo realizado en excelencia, reforzará el compromiso de los Colaboradores.
XIII. Liderazgo Servicial (K. Blanchard). El liderazgo servicial se estructura en dos dimensiones fundamentales: una visionaria o estratégica y otra enfocada en los resultados a través del servicio suministrado.
Desarrollo de Colaboradores: Es crucial definir estrategias que promuevan el desarrollo de competencias en sus colaboradores, permitiéndoles ejecutar tareas con excelencia y alcanzar altos estándares de servicio. Esto implica una inversión continua en su crecimiento profesional y personal.
Estratégia de Servicio: Una estrategia de Servicio convincente debe estar sustentada en valores sólidos, que orienten su conducta y decisiones en sus relaciones interpersonales cotidianas, conocedores de que a través del servicio hará realidad sus objetivos y contribución a la organización. Una estrategia de Servicio, es imprescindible en nuestras estrategias.
Enfoque en el Servicio: El objetivo principal debe ser satisfacer las necesidades de todos los Clientes Internos y Externos, incluidos accionistas, ejecutivos, colaboradores, contratistas, visitantes, proveedores y clientes. Este enfoque universal en el servicio garantiza que todas las interacciones y operaciones se manejen con el mayor nivel de calidad y consideración, sin importar el nivel jerárquico de los involucrados.
XIV. El líder SIRVE (Robert K. Greenleaf). El concepto de liderazgo servicial se basa en la idea de que el líder debe actuar de manera que respalde y promueva el bienestar de sus colaboradores y la organización en general.
Este enfoque se desglosa en un acrónimo que describe las prácticas esenciales del líder servicial:
S (Strategic Visionary): Ser visionario, con la capacidad de anticipar el futuro y planificar estratégicamente.
I (Involve): Involucrar y comprometer a los colaboradores, fomentando su desarrollo y crecimiento personal y profesional.
R (Reinvent): Reinventar continuamente los procesos y enfoques, promoviendo la innovación y la creatividad.
V (Value Outcomes and Relationships): Valorar tanto los resultados obtenidos como las relaciones construidas, dentro y fuera de la organización.
E (Embody Values): Encarnar los valores de la organización y personales en todas las acciones y decisiones diarias.
Este enfoque no solo mejora la efectividad organizacional, sino que también crea un ambiente donde los colaboradores se sienten valorados y motivados para contribuir al éxito común.
XV. Liderazgo Situacional (P. Hersey y K. Blanchard). El liderazgo situacional se centra en la adaptación del estilo de liderazgo del líder según el nivel de desempeño y necesidades de desarrollo de cada colaborador.
Este enfoque dinámico incluye cuatro estilos de liderazgo:
En caso de que un colaborador disminuya su desempeño, el líder debe evaluar la situación y dialogar para entender las causas, ofreciendo el apoyo necesario para recuperar y mantener el nivel de desempeño esperado, adaptando su estilo de liderazgo según sea necesario.
XVI. Estudio McKinsey, Enero 2015.
"Un estudio sobre liderazgo que incluyó a 189,000 ejecutivos de todo el mundo clasificó a las empresas participantes según su desempeño. Se identificaron cuatro cualidades de liderazgo que distinguen el desempeño sobresaliente del deficiente:
Este estudio proporciona una guía sobre las características esenciales de un líder destacado."
Los beneficios de un liderazgo efectivo en seguridad patrimonial incluyen entre otros:
Este liderazgo no solo eleva el estándar de seguridad, sino que también enriquece la cultura organizacional y fortalece las relaciones internas.
En resumen, sus responsabilidades clave deben ser:
Aproveche las consultorías especializadas ofrecidas por su organización y por su cuenta recurra a artículos y libros para aprender de líderes reconocidos, a la retroinformación de líderes y de colaboradores. Lo esencial es practicar y avanzar día a día, paso a paso.
El camino hacia el liderazgo es un proceso continuo, donde es fundamental mantener la humildad para reconocer y corregir errores, y el compromiso de mejorar constantemente. Con perseverancia, es posible alcanzar una verdadera excelencia en liderazgo.
Las teorías discutidas han permitido al autor y a sus equipos alcanzar resultados de clase mundial y obtener reconocimientos significativos. Espero que logren resultados aún mejores y que enriquezcan su propia jornada hacia el liderazgo con nuevas teorías y prácticas que encuentren útiles y relevantes.
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