Guardaespaldas

Características de un buen guardaespalda
David Crol

"La vocación, la ética y la preparación, son los pilares del escolta profesional"

David Crol

Sargento del Primer Regimiento de Tropas Paracaidistas del Ejército de Francia, distinguido como mayor de su promoción en el Curso del Pelotón de Suboficiales y certificado como Suboficial Sargento Jefe de Grupo. Cinta Negra Segundo Dan. Dilpomado como intstructor B.E.E.S. 1er Grado de Karate. Egresado del Centro de Entrenamiento H.P. Formation, Henri Petry, exmiembro del Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional (GIGN) y del Grupo de Seguridad de la Presidencia de la República de Francia (GSPR), obteniendo certificados en seguridad privada, protección a personas y antiterrorismo, así como instructor de oficiales de protección cercana, de tiro e investigador privado.

Se desempeñó como escolta por más de una década, instructor de combate táctico y consultor en administración de crisis. Ocupó cargos ejecutivos y directivos en empresas internacionales de administración de riesgos y seguridad privada. Autor del libro “El Arte de la Protección”.

Actualmente, se desempeña como instructor de artes marciales y como consultor y asesor en seguridad.

En la cadena de las ciencias de la seguridad, la percepción común acerca de la protección ejecutiva, un eslabón que parecería ser hecho de bambú, mezclando rectitud y resistencia con flexibilidad y resiliencia, designa al personal que realiza la misión de cuidar físicamente a las personas.

Los choferes de seguridad y los guardaespaldas conforman el cuerpo escolta: la pieza central del sistema de protección ejecutiva. Identificados en la memoria colectiva como hombres (mujeres escasamente) de complexión atlética, porte erguido, vestidos con un traje obscuro, de talle grueso, que ocultan equipos y armamento, gafas negras que disimulan la mirada y una cara dura que tapa cualquier emoción.

Para muchos, es bastante común y preponderante que la complexión muy robusta de un agente sea el criterio principal que motiva su contratación. La integridad física del protegido no depende de ese arquetipo. El conocimiento de la logística adecuada de protección, el equipamiento, las técnicas y tácticas, así como el entrenamiento del guardaespaldas en artes marciales, producirá una destacada calidad de la seguridad y protección de su 'VIP'.

Cuando la autoridad muestra una ausencia obvia en materia de seguridad, sin cumplir con su genuino deber, y el crimen atenta, sin piedad, la integridad física de las personas que lucen un perfil socioeconómico alto -artistas, periodistas, mandatarios políticos, empresarios, altos ejecutivos, entre otros- la consideración de contratar los servicios de protección personal (choferes de seguridad y escoltas), se convierte en una necesidad real y una decisión inteligente.

Estamos frente a un principio de realidad donde el sector privado de la seguridad tuvo que desarrollarse, crecer y profesionalizar sus aéreas para prevenir los riesgos donde la seguridad pública no ha podido y continua débil; no convence. Aquí, las apariencias engañan al neófito, pero no al experto.

Para la mayoría de los ciudadanos de cuantiosos recursos económicos, la percepción subjetiva es una actitud común que condiciona sus acciones o reacciones frente a la inseguridad.

He escrito, y reafirmo, que el lector aprendiz deje a su conciencia abrirse a la cultura de la seguridad, busque integrarla en sus hábitos, en lugar de admirar o creer en el culto de la inseguridad.

Diagnosticar el grado o nivel de exposición a los riesgos: accidentes, delitos, crímenes o amenazas de la naturaleza, constituyen aspectos básicos a considerar para el Oficial de Protección Cercana, el Gerente de Seguridad, o cualquier responsable o coordinador de seguridad y protección ejecutiva.

No obstante, numerosas personas de las denominadas 'VIP' (Very Important Person /Persona muy importante) contratan a su personal escolta como una reacción a sus miedos, como el mimetismo y esnobismo social anclado en las costumbres locales. Sin embargo, su acción goza de un respaldado legal y universal, tal como lo especifica el Artículo 3º de la Declaración Universal de Derechos Humanos: «Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.»

Del ámbito privado, altos ejecutivos expatriados que dirigen filiales de multinacionales o empresarios locales que forman parte de las cúpulas empresariales, conforman el grupo de privilegiados que pueden requerir y gozar de un sistema de protección personal.

Por otro lado, para las personas que evidencian una exposición mediática y un cierto reconocimiento público (figuras públicas), existe una verdadera necesidad de protegerse, en toda proporción, a la exposición; es el caso de los artistas, deportistas, gobernantes y periodistas, entre otros.

Sin embargo, la mejor manera de que un ciudadano pueda analizar su situación y la necesidad o no de contratar los servicios de escoltas profesionales, reside en la primera etapa del sistema integral, es decir, la evaluación.

¿Qué se evalúa?
Se evalúa, primero, el tipo de riesgos locales, por entidades federales y a nivel nacional. Luego se indagan y registran cuáles son las amenazas directas e indirectas y se califican. De ahí, se mide el grado de ocurrencia P (Probabilidad) x G (Gravedad) por cada amenaza.

A ello se deben sumar elementos racionales del diagnóstico de las vulnerabilidades, balanceado con los recursos de seguridad y prevención existentes (domicilio, oficina, otros sitios frecuentes, medios de desplazamiento, estancias, hábitos, entre otros).

El análisis nos muestra el índice de criticidad de la exposición del interesado en protegerse. Así, el resultado motivará la decisión de cuidarse o no con escoltas, o al menos un chofer de seguridad.

Roberto Saviano, periodista, escritor y divulgador italiano, perito en temas de mafia y narcotráfico, da un testimonio que su servidor aprecia y, por ser escasos los testimonios de agradecimientos que se pueden escuchar en los medios sobre el oficio de 'bodyguards/ guardaespaldas', hago énfasis en sus palabras que dan fuerza y nobleza al trabajo de los agentes profesionales escoltas.

Durante una entrevista en CNN, Saviano comentó:

«He dedicado el libro (Cero Cero Cero) a mis escoltas (carabineros), porque quise hacer un recuento de las horas que pasan conmigo y me di cuenta que pasan más horas conmigo que con sus familias y por eso se los dediqué. Ellos se volvieron como parte de mí; es difícil explicarlo porque a veces parece que tener escoltas es un privilegio, pero la escolta antimafia tiene otro significado.»

El testimonio de Saviano es elocuente. Subraya la relación de confianza con sus escoltas. Con sus intenciones y palabras, Saviano alega que su grupo de escoltas que lo protege, son guerreros que ejercen su vocación con gran apego a la ética. Si no fuera así, ya no hubiera sobrevivido a la mafia que denunció en su libro Gomorra (2006), bestseller internacional.

Cuando el hecho de solicitar la protección de escoltas se convierte en sólo un privilegio, es cuando el miedo también condiciona la decisión y la torpeza del 'VIP'. Los ejemplos no faltan para describirlo. En protección ejecutiva, el sistema de prevención y protección que representa, logra ser exitoso cuando el protegido se informa bien. Todavía es aún mejor cuando se capacite sobre el tema, de tal manera que sea actor de su propia seguridad junto con su escolta. En caso contrario, en un principio, durante el proceso de reclutamiento, el 'VIP' pasivo va a cometer errores que repercutirán sobre el desempeño de sus hombres.

El concepto muy propio a las ciencias de la seguridad, me refiero a la logística y planeación que representan el cimiento del sistema integral, inicia ahí, previo a la decisión de contratar los servicios de un guardaespaldas. En otras palabras, se adaptarán e integrarán los recursos de seguridad para llevar a cabo el plan de prevención, protección, intervención y evacuación con base al análisis y la evaluación de riesgos mencionada anteriormente.

Cuando la seguridad del 'VIP' encuentra fallos, existe el riesgo de ocurrencia delictiva en contra del protegido. Un ejemplo en ese sentido lo encontramos respecto de la protección de la periodista mexicana ganadora del Premio Nacional de Periodismo 2001, Anabel Hernández García, quien tras los acontecimientos de allanamiento en su domicilio, reportó:

«... que los hombres que irrumpieron a su hogar no se llevaron nada, sólo revisaron su equipo de cómputo, por lo que descarta como móvil el robo... a mi escolta se lo llevaron junto con otra persona y los golpearon, nada más falta que me maten.»

Ante ello, es necesario preguntarse sobre el estado de la seguridad de la periodista. Pese a que se contrataron los servicios de protección ejecutiva, por las razones que cada cliente tendrá con total legitimidad, destaco tres ejes de trabajo para valorar el oficio y cómo administrarlo con excelencia, post-dictamen de la evaluación de riesgos: la vocación, la ética y la preparación.

«¡Vocación, ética y preparación son los fundamentos estructurales del profesional de la protección y gestión de crisis!»

La característica fundamental para que sea más probable que el personal cumpla con el perfil profesional referido, es la vocación para realizar este oficio. La innata capacidad de servir, asociado a un alto grado de empatía y valentía, permiten al elemento de protección personal ganar la confianza de su protegido y enfrentar la rudeza de su labor, cuando se suman largas horas de trabajo, donde existe una cierta austeridad con su propia vida personal y familiar y, sobre todo, cuando tiene la conciencia de que su vida puede salvar a otra.

La ética forma un pilar fundamental del perfil del agente escolta. Le diferenciará de un profesional inexperto. La ética lidera un código de valores que son reglas de vida genuinas al profesional, entre los que destacan:

  • Lealtad.
  • Respeto.
  • Honestidad.
  • Valentía.
  • Disciplina.
  • Abnegación.

Entender parte del origen que ha generado la necesidad de seguridad y el cumplimiento estricto de estos valores que encarnan los agentes de protección personal, es referirse a la corrupción y entender toda la magnitud de lo que implica.

¿Qué es la corrupción? El soborno es corrupción. Roberto Saviano lo adjetiva con sustantivos elocuentes: «... tufo, muerte, miseria, barbarie.»

¿Cuáles son las causas? La soberbia del hombre lo lleva fácilmente a ser corrompedor o corruptible. La corrupción nace de la pobreza y de la manipulación autoritaria por parte de una autoridad. Luego, una suma de carencias en materia educativa y la ausencia de valores y principios éticos, propicia la corrupción.

Por cierto, la corrupción figura como una acción alterada y negativa. Se define a través de un mecanismo que rompe las reglas (leyes, decretos, reglamentos) y los acuerdos civiles --en latín corruptío significa romper. Propiamente, el antónimo de ética es corrupción. En efecto, es un vicio, un virus sin antídoto, al parecer, un fenómeno socio-político-económico imperioso que gangrena violetamente el ideal democrático.

Insisto en dejar clara la necesidad de fiar en la ética y los valores subordinados.

«Una ley anticorrupción es un espejismo, cuando la corrupción, por definición, rompe con las reglas y los acuerdos.»

La ética, los valores subordinados a ella, no son opcionales. Los delitos y los crímenes cometidos contra las personas, los que la autoridad califica de "delitos de alto impacto", como es el secuestro, se apoyan, fomentan, fortalecen, crecen, gracias a la corrupción y la impunidad que gangrena las instituciones y las personas.

Más razón entonces para colocar este candado: la ética.

La cultura de la seguridad la requiere, es parte esencial del perfil de los agentes.

Con el afán de definir mejor aún las funciones del agente de protección ejecutiva (sea el escolta o el chofer ejecutivo de seguridad), apegado al esfuerzo constante y a la total responsabilidad de cumplir con los estándares de calidad de la empresa por la cual trabaja, la carta de reglas y preceptos fundamentales cumple con el objetivo de amparar la seguridad de sus clientes o del 'VIP' a quien cuida.

El desempeño requerido para alcanzar esa meta exige al agente aplicar los ocho preceptos fundamentales, éticos y tácticos que determinan: a) el nivel de calidad, b) el protocolo de confidencialidad y c) la total eficacia operativa.

Estos preceptos fundamentales son:

  1. La ética profesional, donde la vida privada del principal debe ser respetada por el servicio de seguridad y mantenida en secreto profesional.

  2. La adaptación a las exigencias y a las costumbres del principal mientras su seguridad no se debilite demasiado.

  3. Conservar la ventaja, ya que la protección absoluta (al 100%) es imposible; sin embargo, se debe actuar dejando un mínimo de posibilidades a los probables agresores.

  4. Flexibilidad, al aplicar una protección rígida, pero suficientemente flexible para permitir una repuesta instantánea a un ataque, se busca tener la iniciativa.

  5. Shizen-tai, (postura natural) el agente, -en su caso, el chofer de seguridad- no se transforma en un mensajero o sirviente (mozo); él debe tener las manos libres y no alejarse jamás para mantener siempre el contacto visual con el principal.

  6. El espíritu de equipo consolida los esfuerzos. Cada elemento trabaja siempre como miembro de un equipo (team) de protección, nunca como un elemento único. Cuando está solo, debe formar equipo con el principal.

  7. El entrenamiento permanente, es parte del control de calidad requerido para mantener al agente alerta. El nivel de la eficacia de un grupo, es igual al nivel profesional de su elemento más débil.

  8. Tener el sexto sentido 'afilado'. "Cuando hay duda, no hay duda", ello significa que cuando aparece la duda sobre un hecho, una persona, un recurso, una información, observados o reportados, se debe cambiar el plan para evitar que se corrobore aquella duda en el hecho de ser una amenaza real.

En ausencia de procedimientos previamente establecidos o un órgano de mayor importancia para acreditar la aplicación sutil del plan de seguridad integral, la línea de mando no siempre se identifica claramente. Sin embargo, existe y requiere atención.

La necesidad de mandar y supervisar con criterios adaptados, se relaciona con los preceptos descritos anteriormente. Quien está al mando, debe supervisar para dar crédito a su autoridad y forma parte de su responsabilidad el hacerlo. No obstante, la supervisión cuenta con sus propios niveles de control y una metodología que incorpora algunos procedimientos y soportes escritos.

Haré distinción de dos niveles de mandos, aunque conforme vaya creciendo el grupo, se debe subdividir la línea mandataria, creando más subordinados hacia la base.

  1. En punta, por inercia de las circunstancias, quien está naturalmente al mando para dirigir a los escoltas, es el propio protegido, el 'VIP', "quien paga manda".

    No obstante, existen aspectos que deben considerarse con tacto y sutileza. Sí, manda el 'VIP', pero ¿a quién y cómo? Su chofer, su escolta, sus hombres; un grupo inicia con un binomio para alcanzar cientos de elementos, formando grupos de máxima seguridad, por ejemplo de la seguridad de un presidente de Estado.

  2. El coordinador, que también llamamos jefe de grupo, será designado por el 'VIP' o por el directivo o gerente a cargo de la seguridad de la organización que representa el protegido.

    Este elemento será el principal e inmediato supervisor, que responderá por el grupo. Reportará al 'VIP' o al encargado de la seguridad, según el esquema existente.

  3. El 'VIP', manda pasando por su jefe de grupo y/o vía el gerente de seguridad, mismos que transmiten las órdenes o información a los demás elementos, conformando la unidad escolta. También, se debe respetar el canal inverso para reportar o informar.


Es posible hacer variaciones. La flexibilidad debe existir para prever alteraciones en el dispositivo implementado, algunas circunstancias o imprevistos, como la ausencia del jefe de grupo a lado del 'VIP' en un momento determinado, un fallo en los sistemas de comunicación o la activación de un plan B emergente, entre otras situaciones particulares.

Sin ciertos recursos materiales y equipos operativos, los escoltas no podrían optimizar su desempeño. Con la intención de ejecutar cualquier operación de protección o extracción de un VIP, se consideran varios parámetros con el lineamiento que dicta el plan del sistema de seguridad, tal como lo precisé anteriormente.

Primero, resulta fundamental el definir claramente la naturaleza del objetivo; segundo, contar con el personal asignado; tercero, estar enterados de los procedimientos; y, cuarto, contar con los recursos materiales adaptados a la operación.

Ese último punto reúne el equipamiento operativo, conformado por diversas herramientas, equipos, armas y atuendos que permiten optimizar la calidad del servicio, reforzar la seguridad de los agentes y del mismo dispositivo. Lo anterior aumenta la eficacia operativa y destaca los siguientes beneficios:

  • Mayor autonomía.
  • Protección individual.
  • Sobrevivencia en casos extremos.

Por lo tanto, la complementariedad entre los conocimientos y los equipos que poseen los agentes es esencial, va de la mano de la selección, que basamos en criterios de calidad (resistencia, garantías del fabricante, etc.), renombre de las marcas y adaptabilidad a las necesidades. Con criterios similares, cuidamos la selección de los modelos de unidades motorizadas empleadas.

En la fase de planificación de la misión, el "PAVRACVB" representa un acrónimo que utilizamos para realizar el checklist (lista de verificación) de los recursos que requiere el grupo para la misión, y corresponde a las letras iniciales de los siguientes elementos: 1- Personal, 2- Armas, 3- Vestimenta, 4- Radios, 5- Alimentos, 6- Consignas, 7- Vehículos, 8- Briefing (informe o instructivo, que se realiza antes del comienzo de una misión).

A continuación defino una lista que forma la primera categoría de equipos (PAVR); los cuales son los personales (esta lista de equipos operativos no es exhaustiva), a diferencia de los equipamientos operativos de uso compartido.

  • Bolígrafo.
  • Libreta de bolsillo, no obstante que se cuente con un teléfono inteligente.
  • Teléfono celular con carga de tiempo aire.
  • Tarjeta telefónica.
  • Dinero en efectivo, billetes y monedas.
  • Reloj con cronómetro.
  • Linterna.
  • Navaja y herramienta multiuso.
  • Monocular o binoculares.
  • Guantes tácticos negros.
  • Bastón Táctico Retráctil (BTR), es la única arma blanca de defensa multiuso y de porte discreto; es altamente recomendada. Preferentemente, el modelo de 21 pulgadas, ya que es la medida ideal cuando el bastón está desplegado.
  • Chaleco multibolsillos; se recomienda uno de color beige y otro negro.
  • Mapas en papel, tipo Guía Roji de ciudades y carreteras.
  • Particularidades de la vestimenta: zapatos cómodos (con hebillas puede ser una opción más práctica y segura), corbata, aconsejo el modelo con clip, cinturón de cuero, robusto.

El tema de la observación, parte central del rubro de las técnicas y tácticas empleadas por los elementos de protección ejecutiva, merece ser inducida mediante algunas referencias. Existe una leyenda del Japón del siglo XVII: el mentor espiritual de numerosos artistas marcialistas y empresarios, el famoso rónin, maestro o Sensei Miyamoto Musashi, en su obra maestra titulada Gorin-no-sho (Tratado de los cinco rollos), en el epígrafe "El rollo del agua", distingue entre ver y mirar en la estrategia del combate.

Precisa que se debe mirar con fuerza y ver con suavidad: "Mirar lo que está lejos como algo que está cerca y lo que está cerca como lo que está situado lejos".

En la estrategia del combate, también comenta que observar al adversario (ver y mirar) debe hacerse sin mover el ojo. Estos preceptos son parte esencial de la estrategia que el guerrero debe cultivar de manera permanente, entrenándose para lograrlo.

Desde un ángulo sicológico, Joseph Cohen define la observación con precisión semiótica (teoría general de los signos). Cito un extracto de su ensayo "Sensación y percepción visuales": «... se define la percepción como la interpretación significativa de las sensaciones en cuanto representantes de los objetos externos; la percepción es el conocimiento aparente de lo que está ahí afuera».

Respecto de la inducción a la técnica y el objetivo táctico de la observación, gracias al fruto de mis años de atención y análisis con una sólida y comprobada metodología, haré mención aquí de la parte introductoria a la metodología de la observación.

En materia de protección y seguridad personal, es necesario recordar que observar es el comienzo del trabajo preventivo, tal como la cámara o el radar que captan imágenes para que luego el operador, o el software, las procese y analice.

Con el tiempo, he optimizado la observación vía el ojo humano (el sentido de la vista), desatando dos mecanismos de observación visual que son esenciales para lograr ser precisos en la detección y el análisis de lo observado. Esta metodología procura mantener la discreción requerida. Los dos mecanismos a que me refiero, como punto de partida a la metodología de la observación, se distinguen por la manera en que se observa (activa o pasiva).

  • La observación activa.
    Mayormente utilizada, es la del cazador en movimiento y en oposición. Cualquiera que desee observar intentará hacerlo de este modo.

  • La observación pasiva.
    Es la del francotirador en posición, inmóvil, esperando a que pase y aparezca el blanco en su mira. Aquí, el cómo observar y detectar, constituyen la novedad, es decir, lo que distingue al profesional del amateur. Se trata de una técnica que requiere para su desarrollo, mucho trabajo.

Con el afán de cumplir el mandato, los escoltas profesionales están conscientes de los ejes que lo constituyen. La preparación de los agentes se refiere a la formación y el entrenamiento continuo para su correcto desempeño, no obstante, ello no basta; debe incluir el factor de integralidad (sistema integral de protección), donde la planificación incorpora las características de los perfiles y sus habilidades, los ocho preceptos mencionados anteriormente; todos los conocimientos técnicos y tácticos, los recursos materiales y logísticos, así como la información (análisis de riesgos, contra vigilancia e inteligencia).

Dicho sistema cumplirá, entonces, con altos estándares de eficiencia y ejecutará el mandato de la misión conforme a los siguientes cuatro ejes:

  • Prevenir los riesgos generales y las amenazas identificadas. Junto con la medición de los riesgos, con habilidad, entrenado en ello, el profesional implementa una serie de herramientas para recolectar información, analizarla, clasificarla y archivarla.

    A nivel personal, el agente sabe que la observación es preponderante en la materia, ya que a través del campo visual, se capta la mayoría de la información cognitiva e informativa.

  • Proteger permanentemente al 'principal': índole de la misión que se cumple bajo las reglas que forman la estrategia, sea durante los desplazamientos (traslados) o en situaciones de actividades estáticas 'stand by' (ej.: una comida en el restaurante).

  • Intervenir en justa medida, en cualquier momento -si se requiere-. Insisto en el apego al marco legal de la legítima defensa (uso controlada de la fuerza) y de los derechos humanos.

    Los agentes escoltas actúan bajo el mismo marco legal que cualquier otro ciudadano.

  • Extraer al protegido del peligro. Acción que puede ir a la par, o como consecuencia de la intervención defensiva que consta de la capacidad de neutralizar la fuente de la agresión.

    Esta operación tiene varios niveles de gravedad y peligro que la califica naturalmente como crisis.

    El manejo de crisis, se gestiona de conformidad a un procedimiento específico previamente implantado por la jerarquía. El propio plan de acciones considera varios factores de alteración u origen de la activación de dicho plan de extracción del 'VIP'.

    Comprende opciones múltiples (flexibilidad justificada) en cuanto a salidas, desplazamiento, transporte, rastreo, escondites, apoyos, códigos, etc.

Al preguntarse dónde o cómo contratar tales profesionales, la respuesta variará según quién se formula la interrogación: el 'VIP', el gerente de seguridad o el jefe de grupo para crear o agrandar su grupo.

En primera instancia, recomiendo documentarse o realizar verificaciones del prestador de servicios ante las autoridades correspondientes y de competencia en la materia, en el caso de México, en la Comisión Nacional de Seguridad para empresas con operación en los diferentes Estados y en la Secretaria de Seguridad Pública del Distrito Federal.

Existen cinco modalidades de diferentes servicios de seguridad. La modalidad correspondiente para ejercer la prestación de servicio de seguridad y protección personal, es la Modalidad 1 "seguridad y protección personal". La vigencia de dichas autorizaciones es de un año.

A nivel federal, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), proporciona la información relacionada con las empresas prestatarias de servicios de seguridad privada. Gestionan permisos propios que se pueden extender en dos o más entidades federativas, de conformidad a la información proporcionada en su sitio web: http://siesp.ssp.gob.mx/Transparencia/wMenu.aspx (última consulta realizada el 19 de marzo del 2014)

Permiso o licencia expedida por la Secretaria de Seguridad Pública del Distrito Federal: http://www.ssp.df.gob.mx/SegPrivada/Pages/Modalidad-I.aspx (última consulta realizada el 19 de marzo del 2014)

Si decide contratar directamente un chofer de seguridad o más elementos para formar un grupo escolta, el 'VIP' debe ser muy consciente de los riesgos e implicaciones que ello conlleva. En todo caso, es recomendable ser aconsejado por un especialista en seguridad, idealmente certificado, y ser capacitado en el ámbito para tener claro los criterios entorno al contexto local y legal, tal como lo expongo parcialmente en el presente escrito, y detalladamente en mi libro "El arte de la protección".

Manual de Seguridad - Emblema

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