“La seguridad patrimonial requiere un enfoque estratégico que priorice la colaboración interdisciplinaria.”
Ingeniero Químico Industrial, Instituto Politécnico Nacional, México. Diplomado en Administración de Empresas, Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey. Diplomado en Sistema de Comando de Incidentes, DSCI, Centro de Estudios Superiores Navales, CESNAV, Secretaría de Marina. Entrenado por el U.S. Customs and Border Protection (CBP).
Como Gerente de Seguridad Corporativa en una empresa en una empresa de innovación y tecnología multinacional, donde colaboró durante tres décadas, diseñó, desarrolló e implementó su Programa de Seguridad Patrimonial para México, Centroamérica y Caribe y su Programa de Manejo de Crisis.
En una de las empresas multinacionales de bienes de consumo más grande del mundo, estructuró el departamento de seguridad patrimonial en todas las entidades del grupo, realizó la integración de sus almacenes a un Centro de Distribución Nacional, reduciendo el robo de transporte, en 4 años, en un 92%.
Actualmente, se desempeña como Consultor independiente, destacando su participación en la reestructura de seguridad corporativa, de una importante empresa pública mexicana del sector bancario.
Lo primero que se debe hacer es una evaluación de la organización y el tamaño de las operaciones de esta y se deberá plantear la realización, análisis de riesgos y necesidades de seguridad. Este paso implica identificar y evaluar los activos críticos de la organización, los riesgos asociados y las posibles vulnerabilidades que podrían afectar la seguridad patrimonial.
De lo que se deberá considerar:
Para evaluar la alineación con los sistemas de gestión existentes debe integrarse con los sistemas de gestión organizacionales para maximizar su eficacia y evitar duplicidades. Esto incluye:
La persona encargada del área de seguridad patrimonial debe tener conocimientos que le permitan desempeñarse como un puente entre su área y otros departamentos, promoviendo la integración y colaboración. Las siguientes características clave son esenciales:
Conocimientos técnicos y operativos
Habilidades de liderazgo y gestión
Enfoque estratégico e integrador
Habilidades de comunicación, interpersonales y colaborativas
Enfoque ético y cumplimiento
La evaluación y selección de los estándares es un proceso importante y debe ser estructurado y considerarlas necesidades, objetivos estratégicos para la organización con base en el entorno en el que opera. Los pasos clave incluyen:
Análisis de las necesidades y riesgos organizacionales
Investigación de estándares disponibles dentro de la organización
Esto es importante para así determinar si es factible de implementar estándares reconocidos a nivel internacional y regional y tenemos que ser conscientes que no todas las organizaciones les aplican todas porque esto depende la estructura organizacional y en torno del contexto interno es un factor de incertidumbre en el logro de los fines de la organización. Algunos ejemplos relevantes incluyen:
Evaluación de compatibilidad con la organización, recursos y capacidades
Consulta y benchmarking (esta parte es muy importante para medir la efectividad de los programas implementados).
Selección final y decisión estratégica
El rol que debe desempeñar del departamento de seguridad patrimonial es un papel clave en la creación y fortalecimiento de una cultura organizacional que fomente el cumplimiento de políticas y procedimientos de seguridad.
Este proceso requiere un enfoque estratégico y colaborativo que involucre a todos los niveles de la organización.
Roles principales del departamento de seguridad patrimonial:
Líder y promotor de la cultura de seguridad, capacitador, facilitador
Generador de confianza a la alta dirección y a la organización
Monitoreo y mejora continua
Promotor de la resiliencia organizacional
Un plan de seguridad patrimonial corporativa debe ser integral y efectivo, lo que implica incluir elementos clave que no solo protejan los activos de la organización y a los colaboradores, sino que también estén en consonancia con otros sistemas de gestión, como calidad, continuidad de negocio y manejo de crisis.
Deben considerarse el análisis de riesgo y vulnerabilidad, las políticas y procedimientos de la organización, los recursos humanos y tecnológicos y que la estructura organizacional tenga los roles claros y bien definidos, la integración adecuada de los equipos y la tecnología que se requiera y que se tenga una capacitación adecuada y permeada en toda la organización.
Asimismo un buen monitoreo de los sistemas con el establecimiento de los KPI’s, además de tener un proceso de auditoría interna y que también se considere que se puedan realizar de manera externa y que al término de esto se tenga una gestión adecuada, retroalimentación y seguimiento de los hallazgos.
Es importante el cumplimiento legal y regulatorio y esto no se puede realizar sin el respaldo de la alta dirección, con la asignación de los recursos necesarios para llevar a cabo las funciones del área de seguridad patrimonial.
La integración de tecnología y sistemas de monitoreo en la infraestructura de seguridad patrimonial debe hacerse de manera planificada y estratégica, garantizando que complementen los sistemas operativos y tecnológicos existentes sin generar interferencias y debe realizarse la evaluación de necesidades y compatibilidad.
Resulta fundamental hacerlo en coordinación con el área de tecnología de la información y/o sistemas (IT por sus siglas en inglés), y que estas sean escalables y con plataformas que permitan gestionar diferentes sistemas (CCTV, control de accesos, alarmas) desde una única interfaz para evitar redundancias.
Deberá existir también un diseño de redes e infraestructura, bien segmentado y con ancho de banda adecuado para que no exista una interferencia con las otras áreas que transmiten datos importantes para la operación de la organización.
Es preciso considerar la redundancia y los respaldo adecuados (hoy en día se pide, por ejemplo, que los sistemas de CCTV tenga por lo menos 90 días de almacenamiento) y que se tenga sistemas de energía de respaldo como UPS y plantas de emergencia para no interrumpir la operación y espacio de operación alterno si no se pueden ingresar a las instalaciones.
Hoy con el avance tecnológico se esta muy expuesto a temas de ataques cibernéticos donde se deberá trabajar con el área de tecnología de la información con la adecuada definición de los accesos a los sistemas con claves de acceso seguras (password) y robustos con sistemas de autentificación y con cambios de las claves de acceso constantes.
Los sistemas deberán ser actualizados y verificados para prevenir vulnerabilidades, sin olvidar la capacitación a todo el personal y pruebas sorpresivas con ejercicios y simulaciones de ataques para que los empleados y el monitoreo y auditorias de los accesos a los sistemas de seguridad y a los sistemas que la organización utiliza.
Los proveedores son muy importantes en este para la integración tecnológica y estos deberán ser evaluados para determinar la experiencia, reputación y soporte técnico que debe ofrecer e inclusive considerar pruebas piloto. Además, asegurar el valor agregado para la organización.
Se debe estar consiente que el área de seguridad patrimonial debe contribuir a los objetivos estratégicos de la organización, mientras se mantiene un equilibrio entre seguridad y productividad, requiere un enfoque estratégico que priorice la colaboración interdisciplinaria, la gestión basada en riesgos y la implementación de medidas adaptadas a las necesidades del negocio.
Se debe entender la misión y visión de la organización y que respalden la continuidad operativa, la rentabilidad y la satisfacción del cliente, alineados con los resultados esperados de la organización, como reducir pérdidas, proteger la reputación, protección de la organización y los colaboradores y garantizar la conformidad legal.
Es importante que la alta dirección considere que el área de seguridad deberá participar en la planificación estratégica de alto nivel, para que sus prioridades se integren desde el principio en los planes empresariales y en los procesos operativos y de negocio, para así contribuir en la reducción de riesgos e impactos a la organización.
Deberá tener una buena comunicación y sensibilización de los temas de seguridad y que la capacitación sea adecuada y el diseño adecuado de políticas y procedimientos.
De igual forma tener la medición de desempeño de cada colaborador y del área de seguridad patrimonial con las métricas para evaluar el impacto de las estrategias de seguridad en la organización, como reducción de incidentes, tiempos de respuesta o satisfacción de los empleados y demostrar cómo las iniciativas de seguridad no solo protegen activos, sino que también generan ahorros operativos o evitan pérdidas significativas.
La participación en la toma de decisiones debe incluir al responsable de seguridad en comités estratégicos para que las iniciativas de protección se consideren en la planificación global.
Las auditorías de seguridad patrimonial desempeñan un papel fundamental en la evaluación continua de la efectividad del departamento de seguridad, de la organización en general y en su alineación con otros sistemas de gestión. Estas auditorías proporcionan una visión integral del desempeño, identifican áreas de mejora y aseguran la coherencia con los objetivos estratégicos y las normativas aplicables.
Las auditorias deben verifican si las políticas, procedimientos y controles implementados están siendo seguidos correctamente por el personal y debe identificar las brechas, vulnerabilidades, ineficiencias o desviaciones respecto a los estándares establecidos y además evalúan si el departamento cuenta con los recursos (humanos, tecnológicos, financieros) adecuados para cumplir sus objetivos.
Contribuyen a la mejora continua de la organización, identifican riesgos emergentes que pueden comprometer los activos de la organización y proveen sugerencias accionables para mejorar los procesos y fortalecer la seguridad de manera costoefectiva.
Facilitan, asimismo, la implementación de correcciones antes de que las vulnerabilidades se conviertan en problemas críticos y ayudan a garantizar la continuidad operativa mediante la revisión de planes de respuesta a emergencias y manejo de crisis.
Detectan redundancias o inconsistencias entre los sistemas de seguridad y otros sistemas de gestión, fomentando la integración y la eficiencia y aseguran que las estrategias de seguridad estén alineadas con los objetivos generales de la organización y los otros departamentos. Esto ayuda a que se mejore en la comunicación interdepartamental, donde es necesaria una mayor colaboración entre seguridad, operaciones, TI y recursos humanos.
Garantizan el cumplimiento normativo y reputación empresarial con el cumplimiento de las leyes y regulaciones locales, nacionales e internacionales y pueden mitigar los riesgos por incumplimientos que podrían derivar en sanciones legales o pérdida de licencias.
No hay que perder de vista que fortalecen la confianza de los inversionistas y/o stakeholders.
El Proceso de auditoría debe ser efectiva con una definición de los objetivos, las áreas a auditar y los estándares contra los cuales se medirá el desempeño, el proceso de recolección de datos la revisar documental, las entrevistas del personal clave y la realización inspecciones físicas y tecnológicas.
Con esto debe tener un buen análisis de hallazgos para comparar las observaciones con los estándares y políticas establecidas para identificar brechas y fortalezas y la emisión de los informes y recomendaciones, conclusiones y un plan de acción priorizado y con un seguimiento adecuado con fechas de seguimiento y conclusión de estos hallazgos.
Medir los indicadores clave de rendimiento (KPIs) del departamento de seguridad patrimonial de manera efectiva es fundamental para garantizar que las actividades y resultados del área estén alineados con los objetivos generales de la organización.
Este proceso implica seleccionar métricas relevantes, establecer criterios de evaluación claros y vincular los resultados a los objetivos estratégicos del negocio y debe tener una conexión con metas de la organización para evaluar si se puede tener reducción de costos, mejora de la continuidad operativa, cumplimiento normativo y protección de activos.
Ejemplo:
Si el objetivo es reducir costos operativos, un KPI podría ser el porcentaje de pérdidas evitadas debido a robos o fraudes.
Objetivos claros, reducir incidentes en un 15% anual o mejorar el tiempo de respuesta a emergencias en un 20%.
La selección de KPIs deben ser específicos, medibles, alcanzables, relevantes y temporales (SMART). Ejemplos de KPIs comunes incluyen:
Los métodos para recopilar y analizar datos son importantes porque se pueden utilizar sistemas automatizados con herramientas tecnológicas para recopilar datos en tiempo real (p. ej., software de gestión de incidentes, sistemas de control de acceso, CCTV). Con informes periódicos a través de registros internos, reportes de incidentes y análisis post-mortem de eventos.
También es importante tener encuestas y entrevistas con empleados, directores, ejecutivos e inversionistas y stakeholders sobre las políticas y prácticas de seguridad.
Hay que considerar también los datos históricos para poder comparar los resultados actuales con datos previos y así ver tendencias y como realizar las mejoras necesarias y es muy importante considerar un Benchmarks del sector porque esto nos ayudara a comparar el desempeño del departamento con estándares de la industria para identificar fortalezas y áreas de mejora.
Pero nada puede ser efectivo si no se tiene una evaluación continua por lo que es importante implementar Tableros de control (dashboards) con herramientas visuales para monitorear KPIs en tiempo real y facilitar la toma de decisiones, con revisión periódica del desempeño de los KPIs en reuniones trimestrales o anuales, ajustando estrategias según los resultados y esto puede ayudarnos a tener alertas tempranas de desviaciones significativas en los indicadores clave y así poder hacer las correcciones necesarias.
También es importante la alineación con otros departamentos y sistemas y así tener una colaboración interdisciplinaria con departamentos como recursos humanos, TI y operaciones para obtener datos relevantes y asegurar una integración fluida con otros sistemas de gestión y así medir cómo las iniciativas de seguridad contribuyen a áreas como la productividad, el clima laboral o la satisfacción del cliente.
Con los resultados se pueden tomar de decisiones de Análisis costo-beneficio entre la inversión en seguridad y los resultados obtenidos en términos de prevención y mitigación de riesgos y así tener los elementos para demostrar cómo el departamento de seguridad agrega valor a la organización.
Los desafíos relacionados con la integración organizacional, la gestión de recursos, la adopción de tecnologías y la alineación con los sistemas de gestión corporativa. Identificar y abordar estos obstáculos de manera estratégica es crucial para asegurar que el departamento sea eficaz y contribuya al éxito de la organización. Los siguientes son algunos ejemplos de los desafíos dentro de una organización:
Falta de alineación estratégica
Resistencia al cambio
Falta de recursos suficientes
Desafíos tecnológicos
Falta de integración con otros sistemas de gestión
Dificultades en la medición del desempeño
Desafíos regulatorios y normativos
Comunicación insuficiente
Gestión inadecuada del talento
Falta de supervisión y mejora continua
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