“Es en el hogar donde un individuo adquiere los valores y creencias que determinan la conducta.”
Licenciado en Administración de Empresas por el Centro Universitario de Tijuana. Diplomado en Seguridad Pública por el CETYS Universidad. Certificado como Profesional de Protección (CPP) por ASIS INTERNATIONAL, como Oficial de Protección (CPO) por IFPO Canadá y de Una Voz de Estrés por Baker System.
Ha tomado cursos en Seguridad Personal a Ejecutivos, Análisis, Perfilación y Selección de Personal, Derechos Humanos y Uso Racional de la Fuerza.
Fue Presidente de la Federación Panamericana de Seguridad Privada, Capítulo Península de Baja California. Miembro Fundador de ASIS Capítulo Noroeste, México. Miembro del Colegio Nacional de Administradores de Empresas y de la Asociación de Poligrafistas y Analistas de Estrés de Voz.
Referencias personales, laborales, vecinales y redes sociales. Cada una de estas referencias va a proporcionar información que permitirá confirmar la confiabilidad de la persona. Por lo tanto, es necesario obtener mínimo dos referencias de cada tipo, las cuales serán contactadas posteriormente, con el objetivo de cotejar todos los datos referidos por el candidato.
En las referencias personales se debe indagar desde el tipo de relación, tiempo y que tanto sabe del estilo de vida, empleos, vicios, cualidades del candidato. Este tipo de referencias puede ser muy enriquecedoras, ya que se está obteniendo información muy específica de la vida del candidato por personas cercanas a él.
Respecto a las referencias laborales, es importante verificar que la experiencia que presenta el candidato sea afín al puesto y que sus habilidades puedan apoyar en el aprendizaje óptimo. Se debe revisar a detalle su desempeño en empresas anteriores, su nivel de responsabilidad y compromiso con las empresas, así como los motivos de renuncia.
En cuanto a las referencias vecinales se está hablando del realizar una visita al ámbito natural del individuo, entrevistar personas que pueden tener mayor conocimiento del comportamiento diario y forma de reaccionar ante situaciones de estrés o riesgo, así como de conductas adquiridas y la facilidad de adaptación al cambio. Entre mayor conocimiento tengan estas personas del candidato, mayor será la integración activa que tenga en su comunidad.
Las redes sociales son una herramienta que todos o la mayoría de las personas utilizamos actualmente, así que no está de más aunar un poco en la vida social de nuestro candidato, es importante que esta herramienta no sea utilizada para discriminar en cuanto a edad, etnia o religión.
Cuando se revisan las redes sociales de posibles candidatos, normalmente se busca evidencia legítima para retirar o reconsiderar una oferta de trabajo, como referencias a drogas u otras actividades ilegales, comentarios discriminatorios o acosadores, o señales de que el candidato ha mentido sobre su historial laboral y sus destrezas. Cuestiones que posteriormente debemos ratificar con la entrevista presencial.
La Dinámica familiar y relaciones sociales. La estabilidad familiar es un componente fundamental en la vida del individuo, aquí adquiere sus valores y creencias que van a determinar o influir de alguna forma en su personalidad y, por lo tanto, en su conducta. La manera de desenvolverse en la familia, generalmente dice mucho de cómo vamos a desarrollados en la sociedad.
Es importante revisar con qué personas vive y a que se dedican. Indagar en sus puntos de apoyo ante situaciones difíciles, así como revisar la funcionalidad de esta dinámica, es decir que aquellas personas con la que vive no sean factores que puedan influir de manera negativa en el empleado, de igual forma revisar con qué tipo de personas se relaciona fuera de su familia, que hacen para convivir y que lugares frecuentan. En ocasiones las personas que se tiene alrededor pueden influir demasiado en la conducta del empleado.
Se deben considerar las relaciones sociales como una importante influencia en el comportamiento diario de una persona, ya que tendemos a repetir patrones de conductas y aunque consideremos que las conductas de nuestras amistades no influyen en nuestra forma de actuar o pensar, debemos considerarlas como posibles factores influyentes en la conducta diaria de las personas.
En cuanto a la dinámica familiar, indagar sobre la profesión u ocupación de la familia, los lazos que mantiene con cada uno de los miembros de la familia, para detectar posibles conflictos que pudieran afectar el desarrollo profesional del individuo.
Realizar un estudio socioeconómico que abarque a cada integrante de la familia para poder darnos una idea de la calidad de vida que llevan, la solvencia y capacidad de ahorro, esto con el fin de poder evitar riesgos. Contratar a una persona que no sea del todo clara, nos puede crear conflictos en nuestra organización.
Entre más estable sea la vida de un candidato, se asume que menos conflictos causará a la empresa y, menos conflictos, representan una mayor productividad, fluidez y un agradable clima laboral.
El lugar de residencia debe considerarse para tener noción de la distancia que se tiene que recorrer del lugar de la vivienda al trabajo, así como los factores de riesgo preponderantes que pudieran influir en la conducta del individuo, en referencia al entorno social al que se debe enfrentar cotidianamente.
Asimismo, sirve de apoyo para ubicar al candidato dentro de una escala socioeconómica y determinar qué necesidades pudiera tener, que influirían en la participación de algún acto delictivo.
Las condiciones de la vivienda miden la estabilidad económica de un prospecto; es decir, una persona que tiene una familia, la cual depende económicamente de ella, o si la persona es la mayor fuente de ingresos, es menos probable que deje de laborar repentinamente o cambie de trabajo con frecuencia. En cambio, si es una persona que no tiene gastos fijos o dependientes económicos que demanden cierta atención, se considera un poco "volátil", lo cual implica un mayor riesgo de rotación en las empresas.
Cuando nos referimos a la afiliación religiosa no tiene que ver con un aspecto en particular, simplemente tomar en cuenta que existen religiones que no son compatibles en pensamiento o formas de actuar del empleador y, tratándose de empleados domésticos o que tengan relación directamente con la familia, pueden existir algunas particularidades que no encajen con el funcionamiento habitual de la misma, provocando problemas posteriores.
Para efectos de contratación de personas que sean muy devotos se debe revisar el tiempo y el motivo por el cual se encuentra participando activamente en dicha religión, ya que, en algunos casos, la religión tiende a ser un refugio o un método de freno social, después de haber presentado conductas antisociales.
El juicio social es la capacidad de una persona de entender y conformar con las reglas de la sociedad. Es un reflejo del entendimiento de la persona sobre cómo la sociedad funciona y medir las consecuencias de sus acciones. También es la capacidad de la persona de entender cómo sus acciones afectan a otras personas.
Es por eso por lo que necesitamos que nuestros colaboradores tengan un juicio social adecuado y una escala de valores correcta y basada en el funcionamiento de nuestra familia y nuestra comunidad. El juicio social se puede indagar analizando la postura del candidato al hacerle referencia de contextos que se encuentren fuera de las normas sociales, es decir, qué tanto puede justificar, minimizar o evadir dichas acciones. Entre más justifiqué estas acciones, más en riesgo será su apego a valores y por ende a reglas y normas.
Los valores, son formas de vivir y priorizar nuestras decisiones, opiniones y creencias, con los cuales vivimos el día a día, dándole sentido a nuestra vida y experiencias. Es importante la congruencia y el equilibrio entre lo que sentimos, lo que queremos, lo que hacemos y el tiempo que dedicamos a ello; es decir, si un candidato dice que tiene una escala de valores aceptable, pero en su historial encontramos que no es congruente su decir con su actuar, nos damos cuenta de que no es una persona confiable.
Estos puntos son totalmente personales y va a depender de la educación o experiencia de cada individuo, por lo tanto, es importante indagar que significado tiene para él y cuales son en específico los valores aprendidos, ya que pueden ser totalmente diferentes a los practicados por el empleador y en algún punto ocasionar roces por las diferencias conceptuales
Debemos tomar en cuenta que si una persona tiene averiguaciones previas o antecedentes penales, posiblemente estemos hablando de alguien que puede presentar problemas de adaptación social, poco control de sus emociones o muestre una escala de valores muy limitada. Ante ello se debe realizar un análisis de la situación, con el objetivo de identificar o descartar factores de riesgo en el candidato y su contexto.
Derivado del análisis realizado en cuanto al lugar de residencia, podemos darnos una idea del nivel delictivo que existe en la zona en que habita nuestro posible colaborador, de ahí el tipo de adaptación que presenta ante la situación y tratar de identificar si tiene algún nexo delictivo.
Respecto a las averiguaciones previas o antecedentes penales, nos sirven para investigar qué tipo de reacción tiene el individuo ante situaciones de estrés o conflicto. Debemos analizar el lugar donde puede desarrollarse adecuadamente y en que sitios no es saludable proporcionarle un empleo; todo depende del giro de la empresa o servicios ofrecidos.
No estamos negando la posibilidad a aquellas personas que tienen averiguaciones previas o antecedentes penales aspiren a reintegrarse a la sociedad, solo que hay ciertos giros vulnerables en los que, por razones de seguridad, es necesario establecer este tipo de filtros.
Los nexos delictivos son un poco más difíciles de identificar, por eso la importancia de indagar en el núcleo familiar del entrevistado, así como en el ambiente en que se desenvuelve.
El consumo de alcohol y otras drogas tiene una elevada prevalencia en la sociedad en general, y también entre la población trabajadora, repercutiendo sobre el medio laboral. Es un importante factor a considerar, ya que es un detonante que influye en el cambio del estado de ánimo del individuo; si bien el alcohol es legal, no es recomendable que se consuma en horarios laborales. Por eso la importancia de poder controlar o no ser un consumidor diario de esta bebida.
Se necesita interrogar al candidato sobre los periodos aproximados de consumo, su capacidad para controlarlo y problemas graves que se hayan presentado por dicho consumo, ya que este punto y el de averiguaciones previas, pueden estar íntimamente relacionados.
Estadísticamente, el mayor número de accidentes laborales suceden cuando las personas se encuentran bajo el influjo de algún tipo de sustancias, ya sean lícitas o ilícitas.
En cuanto al uso de drogas es necesario realizar exámenes antes de su contratación y de ser posible de forma periódica siempre que la persona esté de acuerdo, por lo menos en los primeros meses de servicio, ya que con esto crearemos la incertidumbre de que, en cualquier momento, se puede realizar uno. Se debe revisar si se encuentra en un ambiente de riesgo respecto a estos temas.
La consecuencia que el consumo de alcohol y/u otras drogas produce en el medio laboral es muy importante. Producen importantes daños a la empresa y a sus compañeros por el aumento de enfermedades, accidentes laborales, ausentismo e incapacidades laborales, junto con disminución de la productividad, y deterioro del ambiente laboral.
Por ello, son necesarios programas de prevención y apoyo en relación con el consumo de alcohol y otras drogas en cualquier empresa. Asimismo, establecer el compromiso de mantener informado a todo el personal sobre consecuencias laborales que derivan de este tipo de problemas.
Parece redundante, pero debemos insistir en el actuar del individuo y su desarrollo social, todo ello partiendo de la comunicación. Estamos en contra de las acciones deshonestas, pero de igual forma creemos que todos merecemos segundas oportunidades, por lo que le debemos transmitir a nuestro candidato nuestra preocupación por este tipo de acciones y también hacerle ver que, si esto ocurre, tendrá consecuencias.
Hablando de segundas oportunidades debe quedar claro que se le brindaría en determinadas situaciones, donde no se haya puesto en peligro la vida de algún individuo de manera intencionada. Es por eso que para tomar una decisión de esta índole, se debe realizar un análisis de la situación en la que se estuvo involucrado y a su vez los cambios que surgieron a partir de ese momento, para modificar su comportamiento de acuerdo a lo esperado en la sociedad.
Indagar profundamente sobre este tipo de acciones, cuáles fueron sus consecuencias y de ser necesario condicionar verbalmente el empleo, dejando claro los limites dentro de su empleo, ya que pueden variar de una empresa a otra.
Es necesario determinar el nivel de vulnerabilidad de la persona ante este tipo de situaciones, en caso de tener ya antecedentes pudiera ser propenso a cometerlos de nuevo si se le presenta la oportunidad o, si es sumamente influenciable, pudiera actuar bajo presiones externas sin poner resistencia alguna, ya sea por miedo o culpa.
Abordar este tema con la persona permite determinar qué tanto puede llegar a justificar y cuáles son aquellas que considera de gravedad.
Como empresa nos debemos proteger, ya que el mayor número de demandas laborales ocurren por empleados que recibieron algún tipo de soborno o que fueron deshonestos o desleales con su empleador. Debemos dejar claro que existe un código de ética a cumplir y, en caso de no cumplirse, las consecuencias pueden llegar a ocasionar el despido.
La evaluación psicológica como tal es un poco más compleja debido a que debemos acudir con un especialista para poder realizarla. Podemos, no obstante, empezar por valorar su sentido común y estabilidad personal para ir determinando su madurez psicológica, además, podemos realizar una exploración cognitiva con preguntas sencillas para determinar que la persona se encuentre ubicada en tiempo y espacio, esto sería preguntarle la fecha de día, en que ciudad o país se encuentra y cuál es el nombre del centro comercial que se encuentra en la esquina.
Esta exploración permite conocer que tan consciente es la persona de todo su entorno, es decir, cuál es su nivel de atención ante todo el contexto, si es minuciosa o fácilmente puede perderse entre detalles. Evaluar sus habilidades cognitivas nos da una idea de cómo será su rendimiento en el área laboral.
El estilo de vida de cada puede ser un factor que determine las aspiraciones que desarrollamos en la vida. A su vez, estas aspiraciones van forzando al sujeto a proponerse metas cada vez más altas. En este punto es importante que estas metas no sean tan elevadas que terminen estando fuera de las posibilidades de la persona, ya que puede llevarlo a conductas inadecuadas.
Se debe considerar que todos buscamos mantener un buen nivel de vida o mejorar la condición en la que nos encontramos, pero esto depende de nuestras cualidades y destrezas, ya que el sueldo solicitado debe ser proporcional al trabajo realizado y, sobre todo, debe cubrir las necesidades según el estilo de vida habitual.
En ciertos casos, para poder mantener un estilo de vida que no concuerda con el salario percibido, derivan problemas con nexos delictivos o actividades ilegales. Por ello, es preciso indagar en el aspecto económico, es decir, en la administración de sus recursos.
El tema de deudas y el control de los pagos, solicitud de créditos nos habla de su adecuada planeación, control de impulsos y sentido de responsabilidad que se pueden orientar hacia otras actividades de su vida diaria.
Medir al personal respecto a la confianza que se puede depositar en él, debe ser un factor clave al contratar. Es necesario tener conocimiento si ha estado involucrado en diversas actividades delictivas, que, aunque pudieran ser fuera de su trayectoria laboral, son delitos y pudieran ser de gravedad. Revisar si ha estado detenido y cuáles han sido los motivos para determinar que tan propenso pueden ser a realizarlos de nuevo.
Se debe revisar que tan responsable es en cuanto al manejo de información, para saber hasta qué punto se puede tener la confianza de brindarle datos más confidenciales, que puedan poner en riesgo la seguridad o integridad de los empleadores.
Se requiere hacer un claro énfasis en propuestas o invitaciones de amigos o compañeros de trabajo a realizar delitos, o propiciar fuga de información en sus antiguos trabajos y cómo lo manejó en su momento.
Se debe indagar en amenazas para participar en dichas acciones. En esta pregunta debemos estar alerta al lenguaje corporal para descifrar lo que realmente nos quiere decir el entrevistado, y ligar la información con lo obtenido durante la etapa de juicio social y valores.
Con base en esta información se pueden establecer qué actividades serán su responsabilidad, hasta que punto tendrá libertad en su área de trabajo y qué tanta información se le podrá proporcionar en cuanto a las rutinas de los empleadores.
Se debe dejar en claro que, al indagar en dicho tema, el objetivo en general no es rechazar al candidato por sus antecedentes. Sin duda alguna hay personas que pueden tener dichos antecedentes, no obstante, haber aprendido de ellos, presentando en la actualidad una conducta aceptada.
Debemos conocer, sin embargo, las causas que lo llevaron a realizar dichas actividades para conocer aquellas situaciones que pudiera ser focos rojos e intervenir en su momento para poder apoyarlo.
Al contratar a una persona, para cualquier trabajo, revisar su estado de salud debe ser requisito, sin importar si sus actividades requieren de mayor esfuerzo físico o no. Conocer si el candidato presenta alguna condición, nos ayuda a definir qué actividades logrará desenvolver con mayor facilidad y cuáles le pueden resultar más complicadas.
Revisar su historial de salud permite saber que tan propenso es a algunas enfermedades y qué tanto pueden afectar su desempeño laboral debido a faltas o incapacidades recurrentes. Si sufre de alguna enfermedad, debemos tener información para saber qué síntomas puede presentar y saber cómo actuar en su momento; además de tener el dato del control que lleva, es decir, si lleva un tratamiento, medicamentos, terapias etc., si requiere de tiempo para asistir al médico o si es probable que los síntomas aparezcan de manera inesperada.
Debemos elaborar un historial clínico criminológico para tener acceso a toda la información que pueda ser requerida durante una emergencia; los datos de las principales enfermedades o padecimientos que pudieran presentarse en horas laborales.
Tener contacto en caso de emergencia, preferentemente debe ser un familiar de primer grado (madre, padre, cónyuge o hijos), de no contar con ninguna de estas personas, se puede considerar un amigo o vecino, siempre y cuando la persona esté de acuerdo en que se compartan sus datos con la empresa.
Tener conocimiento de esta información permite al empleado sentirse apoyado por el empleador, generando mayor compromiso y confianza en la relación y, por tanto, se disminuye el riesgo de que se presenten acciones deshonestas dentro del ambiente laboral.
El interés hacia los empleados, siempre ayuda en el desarrollo de la lealtad hacia su trabajo y hacia las personas que les brindaron la oportunidad y los contrataron para el puesto.
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