
El concepto de seguridad basado en políticas y procedimientos, se refiere al establecimiento de un marco estructurado de normas y directrices para proteger un lugar determinado, abordando riesgos potenciales y adoptando medidas de seguridad adecuadas para garantizar un entorno seguro y protegido.
Esto implica desarrollar políticas de seguridad que establezcan las directrices generales y los objetivos de seguridad, así como los procedimientos detallados que deben seguirse para garantizar el cumplimiento de estas políticas.
Algunos elementos clave de este enfoque incluyen: evaluación de riesgos, políticas de seguridad, procedimientos de seguridad, capacitación y concientización, así como evaluación y mejora continua.