Violencia de género

La prevención debe ser integral
Natalia Cerutti

“Un mundo más seguro para las mujeres es un beneficio para toda la sociedad y su construcción es responsabilidad de todos y todas.”

Natalia Cerutti

Licenciada en Medicina Veterinaria y Zootecnia, Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Maestría en Ciencias, UANL-Universidad de Massachusetts. Diplomada en Gestión de la Seguridad y Prevención de Pérdidas, Universidad Pontificia de Comillas. Diplomada en Comunicación Corporativa, Tecnológico de Monterrey, México.

Ha recibido diversos entrenamientos en seguridad, destacando Gestión de Crisis, Protección Ejecutiva, Planes de Continuidad de Negocio, Certificaciones C-TPAT y OEA, Primer Respondiente en Secuestro, Manejo Evasivo y Defensivo.

Miembro de la Junta Directiva (2011-2016) y Líder de Grupo Mujeres en Seguridad, (2015-2016), ASIS International Capítulo México Norte. Certificada en Comunicación Corporativa Estratégica, Tecnológico de Monterrey.

Se ha desempeñado como Consultora en Seguridad y Líder de Proyectos, Gerente de Seguridad en Planta, Gerente de Seguridad Corporativa en empresas transnacionales del ramo de transporte de carga y pasajeros. Actualmente, se desempeña como Gerente Senior de Seguridad Global en una importante empresa de la industria automotriz.

La violencia de género en México es un problema significativo y profundamente arraigado, que se manifiesta de diversas formas, como el feminicidio, la violencia doméstica, la violencia sexual, la trata de personas y las desapariciones. Los feminicidios en todo el país han puesto de relieve la violencia extrema que enfrentan las mujeres debido a su género.

La violencia doméstica sigue siendo generalizada, a menudo exacerbada por normas culturales que priorizan la privacidad familiar y los roles tradicionales de género. La violencia sexual está muy extendida y muchos incidentes no se denuncian debido al estigma social y a la falta de confianza en el sistema de justicia.

Para combatir estos problemas, México ha implementado reformas legales y ha establecido mecanismos específicos como la "Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres" destinada a proteger a las mujeres en regiones con violencia severa. Sin embargo, los desafíos en la aplicación de la ley, la falta de recursos y la corrupción sistémica han obstaculizado un cambio efectivo, lo que ha llevado a casos no resueltos e impunidad para los perpetradores.

Abordar la violencia de género en México requiere un enfoque integral que incluya reformas legales, aplicación efectiva de las leyes, servicios de apoyo para las víctimas, educación y cambio social para desafiar y transformar las normas culturales profundamente arraigadas que permiten dicha violencia.

La violencia contra las mujeres en México es un problema que adopta muchas formas, reflejando una profunda crisis de derechos humanos en el país. A pesar de los esfuerzos legislativos y sociales, las mujeres mexicanas seguimos enfrentando altos niveles de violencia tanto en el ámbito privado como en el público. Las formas más comunes incluyen:

  • Violencia Doméstica: Esta es una de las formas más prevalentes y menos denunciadas de violencia. Incluye maltrato físico, emocional, sexual y económico perpetrado por parejas o familiares. La violencia doméstica a menudo permanece oculta debido al miedo, la vergüenza o la dependencia económica.

  • Violencia Sexual: Esta incluye actos que van desde el acoso sexual hasta la violación. Las mujeres pueden enfrentar violencia sexual tanto en espacios públicos como privados y a menudo por personas conocidas. Los “piropos” en la calle, por ejemplo, se siguen normalizando, pero son una agresión que genera malestar en las víctimas porque son acciones unidireccionales y no consentidas por la persona agredida.

  • Feminicidios: México enfrenta una crisis grave con respecto a los feminicidios (el asesinato de mujeres por razones de género) con cifras alarmantemente altas que siguen creciendo. La impunidad y la falta de investigaciones adecuadas son problemas persistentes.

  • Violencia Institucional: Esta forma de violencia ocurre cuando las mujeres enfrentan obstáculos y maltrato dentro de las instituciones gubernamentales, especialmente al buscar justicia para casos de violencia de género. Esto incluye la negligencia, revictimización y estigmatización por parte de autoridades.

  • Ciberacoso: Con el aumento del uso de Internet y las redes sociales, el acoso en línea se ha convertido en una forma significativa de violencia. Esto puede incluir amenazas, difusión de imágenes íntimas sin consentimiento y acoso sistemático.

  • Trata de Personas: México es tanto un origen como un destino para la trata de mujeres y niñas, principalmente para explotación sexual. La vulnerabilidad económica y social contribuye a este grave problema.

  • Violencia Laboral y Económica: Esto se refiere a la discriminación, acoso, y explotación en el espacio laboral, así como a prácticas que limitan el acceso de las mujeres a mayores recursos económicos y oportunidades laborales.

En Espacios Públicos

  • Confianza en la intuición: Si una situación o persona te hace sentir incómoda, confía en tu instinto; no ignores tu intuición sobre la seguridad.

  • Mantener un perfil bajo: Evitar el contacto visual prolongado o confrontaciones verbales con personas que parezcan amenazantes.

  • Usar la tecnología a tu favor: Comparte tu ubicación en tiempo real con amigos o familiares y considera llevar un dispositivo de seguridad personal, como alarmas sonoras o aplicaciones móviles de emergencia.

  • Buscar ayuda: Si te sientes amenazada o detectas algún riesgo, dirígete hacia lugares con mucha gente o busca a una autoridad. No dudes en gritar o hacer ruido para llamar la atención si te encuentras en una situación peligrosa.

En el Entorno Laboral:

  • Conocer las políticas de tu lugar de trabajo: Infórmate sobre las políticas contra el acoso en tu empresa y los procedimientos para reportar incidentes.

  • Documentar incidentes: Mantén un registro detallado de los eventos de acoso, incluyendo fechas, horas, lugares, lo que sucedió y cualquier testigo. Esta documentación será crucial si decides tomar acciones formales.

  • Buscar apoyo: Hablar con un supervisor de confianza, un representante de recursos humanos, o un representante sindical sobre la situación. Busca el apoyo de colegas en quienes confíes.

  • Considerar la asesoría legal: Si el acoso continúa o el ambiente laboral se vuelve hostil, podría ser necesario buscar asesoramiento legal para explorar tus opciones y derechos.


Reportando el Acoso:

  • Acciones inmediatas: Reporta el incidente lo antes posible a las autoridades pertinentes (policía, seguridad del lugar, o departamento de recursos humanos). Proporciona toda la documentación y testimonios que tengas.

  • Busca apoyo legal y psicológico si es necesario: Puede ser útil hablar con un abogado especializado en casos de acoso para conocer tus derechos y opciones legales. También, considera buscar apoyo psicológico para manejar el estrés y el trauma que pueden surgir después de experimentar acoso.

Para aumentar su seguridad personal en situaciones de riesgo, las mujeres pueden considerar llevar consigo una gama de dispositivos o herramientas diseñadas para disuadir a los agresores y pedir ayuda si es necesario. Aquí se detallan algunos ejemplos útiles:

Alarmas Personales: Estos dispositivos son pequeños y portátiles, a menudo diseñados como llaveros, y emiten un fuerte sonido de alarma cuando se activan. El ruido puede disuadir al agresor y atraer la atención de las personas cercanas.

Aplicaciones de Seguridad en el Teléfono: Existen diferentes aplicaciones móviles diseñadas para la seguridad personal, que permiten compartir tu ubicación en tiempo real con amigos o familiares, enviar alertas de emergencia con sólo pulsar un botón o incluso grabar audio y vídeo automáticamente en situaciones de riesgo.

Spray de Pimienta: Este es un dispositivo de defensa personal no letal que puede incapacitar temporalmente a un atacante, dándote tiempo para escapar. Es importante verificar la legalidad y restricciones de uso del spray de pimienta en tu ubicación, ya que su legalidad varía por estado.

Luz Estroboscópica o Linterna Táctica: Una luz estroboscópica potente o una linterna táctica puede desorientar a un atacante si se brilla directamente en sus ojos. Estos dispositivos son útiles tanto para desorientar como para iluminar áreas oscuras.

Llavero de Defensa Personal: Existen llaveros diseñados específicamente para la defensa personal que pueden usarse para golpear a un atacante en áreas sensibles. Son pequeños, discretos y fáciles de llevar.

Silbatos de Emergencia: Aunque más tradicionales, los silbatos pueden ser efectivos para atraer la atención y solicitar ayuda en situaciones peligrosas. Son simples, no requieren baterías y pueden ser muy ruidosos.

Aplicaciones de Rastreo GPS:Aunque técnicamente no es un dispositivo, la instalación de aplicaciones que permiten el rastreo GPS en tiempo real por personas de confianza puede ser vital en situaciones de emergencia, especialmente si se teme por secuestros o desapariciones.

Antes de adquirir o usar cualquiera de estos dispositivos, es importante familiarizarse con su funcionamiento y considerar recibir alguna forma de entrenamiento o asesoramiento, especialmente para herramientas como el spray de pimienta. Además, siempre es crucial conocer las leyes locales referentes al uso de dispositivos de autodefensa.

Lo más importante es la prevención y la conciencia situacional para evitar encontrarse en situaciones de riesgo tanto como sea posible.

  • Planifica tu ruta con antelación: Escoge rutas conocidas y transitadas, evitando calles oscuras, desoladas o con mala reputación. Si es posible, investiga el área antes de dirigirte a tu destino.

  • Mantén tu teléfono cargado y accesible: Lleva tu teléfono móvil cargado y en un lugar de fácil acceso en caso de emergencia. Considera configurar números de emergencia o aplicaciones de seguridad en marcación rápida.

  • Evita distracciones: Mantén los auriculares a un volumen bajo o, mejor aún, sin ellos mientras caminas sola, para estar más atenta a tu entorno.

  • Sé consciente de tu entorno: Observa a las personas y actividades a tu alrededor. Si sientes que algo o alguien te parece sospechoso, confía en tu instinto y cambia de dirección o busca un lugar seguro como una tienda o concurrido.

  • No lleves objetos de valor visibles: Mantén tus pertenencias, como joyas, dispositivos electrónicos y bolsos, fuera de la vista para no atraer atención no deseada.

  • Camina con confianza: Proyectar confianza a través de tu postura y paso rápido puede disuadir a potenciales agresores. Evita parecer confundida o perdida, incluso si lo estás.

  • Considera llevar dispositivos de seguridad: Lleva contigo algún tipo de dispositivo de seguridad personal, como alarmas personales, spray de pimienta o una linterna táctica.

  • Evita el contacto visual prolongado con extraños: Aunque es importante ser consciente de quién está a tu alrededor, evitar el contacto visual prolongado puede prevenir situaciones no deseadas.

  • Procura caminar en áreas iluminadas durante la noche: Evita parques, estacionamientos y calles poco iluminadas después del anochecer. Busca rutas que estén bien iluminadas y sean más transitadas.

  • Informa a alguien de tus planes: Siempre es una buena idea que alguien sepa tu ubicación y planes, especialmente si vas a pasar por áreas peligrosas o si estarás fuera hasta tarde. Comparte tu ubicación en tiempo real utilizando las funciones de tu smartphone o aplicaciones de seguridad.


Implementar estas medidas no garantiza una seguridad total, pero sí aumenta tus posibilidades de evitar situaciones peligrosas y saber cómo reaccionar en caso de encontrarte con una. La precaución y la preparación pueden ser tus mejores aliadas.

  • Mantente alerta: Evita distracciones como el uso excesivo de dispositivos móviles o auriculares a volumen alto. Mantenerse consciente de tu entorno te permite detectar situaciones potencialmente peligrosas más rápidamente.

  • Escoge un asiento estratégico: Si es posible, elige un asiento cerca del conductor o en una ubicación que te permita una vista clara de las salidas. Evita asientos aislados o en áreas poco visibles.

  • Usa aplicaciones de seguimiento: Comparte tu ubicación en tiempo real con amigos o familiares mediante aplicaciones de seguimiento. Esto asegura que alguien conozca tu paradero y pueda alertar a las autoridades si algo sucede.

  • Lleva contigo dispositivos de seguridad personal: Considera llevar los objetos de defensa personal, que ya mencionamos.

  • Evita mostrar objetos de valor: Mantén tus pertenencias personales, como teléfonos y bolsos, cerca de tu cuerpo y fuera de la vista para evitar atraer la atención de posibles ladrones.

  • Proyecta confianza: Camina erguida y siéntate con confianza. Los agresores a menudo eligen a víctimas que parecen inseguras o distraídas.

  • Planea tu ruta y horario con anticipación: Conoce las horas de mayor y menor afluencia y planea tu viaje en consecuencia. En rutas menos transitadas, considera alternativas de transporte o viajar con compañía.

  • Mantente cerca de otros pasajeros: En la medida de lo posible, permanece en áreas del transporte público donde haya más gente.

  • Denuncia cualquier comportamiento sospechoso: Si te sientes insegura o notas comportamiento sospechoso, no dudes en denunciarlo al conductor, al personal de seguridad o a la policía.

  • Conoce tus derechos y los servicios disponibles: Familiarízate con los programas de seguridad y las opciones de soporte ofrecidos por el sistema de transporte público de tu ciudad, incluyendo líneas directas de emergencia y procedimientos para reportar incidentes.


Implementar estas estrategias puede ayudar a las mujeres a sentirse más seguras y protegidas al usar el transporte público, especialmente durante horas pico o en rutas menos transitadas. La precaución y la preparación son fundamentales para la autoprotección en estos entornos. Sin embargo, si ya te encuentras en un escenario de asalto, por ejemplo, siempre es mejor tratar de mostrar calma y cooperar.

Investiga previamente: Antes de acordar una cita, intenta verificar la identidad de la persona. Busca su nombre en internet y revisa sus redes sociales para obtener una mejor comprensión de quién es.

Reunión en un lugar público: Siempre elige un lugar público y concurrido para tu primera cita, como cafés, restaurantes o parques. Evita lugares privados o aislados.

Informa a amigos o familiares: Asegúrate de que alguien de confianza sepa a dónde vas, con quién te vas a encontrar y a qué hora esperas regresar. Considera compartir tu ubicación en tiempo real a través de tu teléfono.

Mantén tu transporte independiente: Para tu primera cita, planea cómo llegar y cómo regresar por tu cuenta. Evita subir al vehículo de la persona o permitirle que te recoja o te deje en tu casa.

Controla tu consumo de bebidas:Si decides consumir alcohol, hazlo con moderación para mantenerte alerta. Nunca dejes tu bebida desatendida para evitar el riesgo de que sea adulterada.

Mantén tu teléfono cargado y a mano: Asegúrate de que tu teléfono esté completamente cargado y fácilmente accesible, en caso de que necesites comunicarte rápidamente o utilizar una aplicación de emergencia.

Establece límites claros: No sientas la necesidad de cumplir con expectativas o presiones. Es importante establecer y comunicar tus límites claramente.

Escucha tu intuición: Si en algún momento te sientes incómoda, no dudes en finalizar la cita. Tu seguridad y bienestar son prioritarios.

Usa las funciones de seguridad de las aplicaciones: Muchas aplicaciones de citas tienen funciones de seguridad, como la verificación de foto y la posibilidad de reportar a usuarios por comportamiento inapropiado. Familiarízate con estas herramientas.

Programa una "llamada de seguridad": Arregla para que un amigo te llame o te envíe un mensaje durante la cita para verificar que estás bien. Esto también puede darte una excusa para terminar la cita prematuramente si te sientes incómoda.

Estas medidas de seguridad no solo ayudan a protegerte, sino que también pueden hacer que te sientas más cómoda y confiada al conocer a alguien nuevo a través de aplicaciones de citas. La precaución es vital en el mundo del dating online.

Proteger la privacidad y seguridad en línea es fundamental, especialmente en un entorno donde el acoso y las amenazas digitales son preocupaciones crecientes. Las mujeres, en particular, pueden ser objetivo de formas específicas de acoso. Aquí algunas recomendaciones para salvaguardar la seguridad en línea:

Configura la privacidad de tus cuentas: Asegúrate de revisar y ajustar regularmente la configuración de privacidad en todas tus redes sociales y cuentas en línea para controlar quién ve tu información y publicaciones. Limita la cantidad de información personal visible públicamente.

Sé consciente de lo que compartes: Piensa dos veces antes de compartir información personal, fotos o ubicaciones que podrían usarse en tu contra o para localizarte físicamente. Recuerda que lo que se publica en línea puede permanecer indefinidamente y ser difícil de eliminar.

Usa contraseñas fuertes y únicas: Para cada cuenta en línea, utiliza contraseñas que sean difíciles de adivinar y no las reutilices en múltiples sitios. Considera usar un administrador de contraseñas para mantenerlas organizadas y seguras.

Habilita la autenticación de dos factores (2FA): Esta es una capa adicional de seguridad que requiere no solo tu contraseña, sino también un segundo método de verificación para acceder a tus cuentas, como un código enviado a tu teléfono.

Sé prudente con las solicitudes de amistad: No aceptes solicitudes de amistad o seguidores de personas que no conoces en la vida real. Los acosadores a menudo crean perfiles falsos para obtener acceso a tu información personal.

Utiliza software de seguridad: Instala y actualiza regularmente software antivirus y antimalware en todos tus dispositivos. Esto te ayudará a protegerte contra programas maliciosos que podrían usarse para obtener acceso a tu información privada.

Denuncia el acoso: Si experimentas acoso o amenazas en línea, no dudes en bloquear a los usuarios hostiles y denunciarlos a la plataforma o servicio correspondiente. Considera también guardar evidencia del acoso en caso de que necesites acudir a las autoridades.

Cuida tu presencia en línea: Googlea tu nombre regularmente para ver qué información sobre ti está disponible públicamente. Si encuentras información personal en sitios que no controlas, solicita su eliminación.

Mantén actualizados tus dispositivos y aplicaciones: Las actualizaciones suelen incluir parches de seguridad que protegen contra vulnerabilidades recién descubiertas. Asegúrate de instalarlas tan pronto como estén disponibles.

Considera usar servicios de navegación segura: Cuando sea posible, utiliza redes privadas virtuales (VPN) para cifrar tu actividad en línea, especialmente si usas redes Wifi-públicas, lo que puede ayudar a proteger tu información de miradas indiscretas.

Proteger tu privacidad y seguridad en línea es un proceso continuo y evolutivo. Estar informada y ser proactiva respecto a las mejores prácticas de seguridad puede ayudarte a navegar el espacio digital de manera más segura.

En caso de que seas víctima, considera que México existe la Ley Olimpia, que es un conjunto de reformas a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y al Código Penal Federal, que buscan reconocer la violencia digital y sancionar los delitos que violen la intimidad sexual

Infórmate sobre el evento: Conoce detalles como el lugar, los organizadores y los participantes. Si el evento es público, investiga si ha habido problemas de seguridad en ediciones anteriores.

Planea tu transporte: Decide cómo llegarás y te irás del evento de manera segura. Evita caminar sola a tu auto o transporte público en áreas aisladas y poco iluminadas. Considera utilizar aplicaciones de transporte compartido o ir acompañada.

Mantén tu bebida contigo: Para evitar el riesgo de que alguien adultere tu bebida, nunca la dejes desatendida. Acepta bebidas solo si las ves servir o abrir directamente.

Establece puntos de encuentro: Si asistes con amigos, elige un lugar de encuentro en caso de que se separen. Acuerda revisar periódicamente cómo están todos, especialmente si alguien decide irse antes.

Usa la funcionalidad de «compartir ubicación».

Escucha a tu intuición.

Configura un sistema de código con amigos: Tengan señales o palabras clave que indiquen si alguien está incómodo o necesita ayuda para alejarse de una situación.

Limita el consumo de alcohol: Mantener un nivel bajo de alcohol ayuda a mantenerte alerta y consciente de tu entorno, permitiéndote tomar decisiones más seguras.

Aprende técnicas básicas de autodefensa: Conocer algunos movimientos básicos de defensa personal puede ser útil en situaciones de riesgo.

No compartas información personal: Sé cautelosa al compartir detalles como tu dirección o planes futuros con personas que acabas de conocer.

Denuncia comportamientos inapropiados: Si experimentas o presencias acoso o cualquier forma de violencia, repórtalo al anfitrión(a), al personal del evento o a las autoridades si es necesario.

Acompaña a otras mujeres: Si ves a otra mujer en una situación incómoda o peligrosa, ofrécele tu ayuda o compañía.

Adoptar estas medidas no solo aumenta tu seguridad personal, sino que también contribuye a crear ambientes más seguros y respetuosos para todos los presentes. La prevención y la solidaridad son clave para disfrutar los eventos sociales de manera segura.

La educación en la prevención de la violencia y el acoso hacia las mujeres no solo se enmarca en proporcionar recursos y conocimientos a las mujeres para lidiar con estas situaciones, sino también en una profunda restructuración social y cultural que erradique las raíces del patriarcado, el machismo, y la desigualdad de género.

Cambiando Narrativas Sociales

Desmantelando el patriarcado: La educación en nuestros países latinoamericanos, debiera buscar, cuestionar y desmantelar las estructuras de poder patriarcales que sostienen la desigualdad de géneros y normalizan la violencia contra las mujeres. Esto implica revisar críticamente las tradiciones, leyes, creencias religiosas y estructuras sociales que perpetúan la desigualdad y favorecen el silencio en torno al abuso.

Reeducación de género: La importancia de una educación de género inclusiva y crítica desde una edad temprana es clave. Esto implica enseñar a niños y niñas sobre igualdad, consentimiento y empatía, así como fomentar la deconstrucción de roles de género rígidos que limitan tanto a mujeres como a hombres.

Promoción de la igualdad en todos los espacios: La educación debe trascender las aulas e infiltrarse en todos los aspectos de la sociedad, incluyendo el ámbito laboral, el hogar, los medios de comunicación y el entretenimiento. La lucha es por una representación y voz equitativa en todos estos espacios.

Promoción de modelos masculinos positivos: Resaltar y promover ejemplos de masculinidades no tóxicas que rechacen la violencia y el machismo y que fomenten el respeto y la igualdad.


Empoderamiento a través de la Solidaridad

Redes de apoyo y solidaridad colectiva: El fortalecimiento de redes de mujeres y la solidaridad femenina son cruciales. Crear espacios seguros donde las mujeres puedan compartir experiencias, aprender unas de otras y apoyarse mutuamente, facilita no solo el enfrentamiento del acoso y la violencia, sino también la construcción de estrategias colectivas para la acción y cambio social.

Derechos y políticas: El conocimiento sobre los derechos de las mujeres, las estructuras legales existentes, y los mecanismos de incidencia política son esenciales para desafiar y cambiar políticas y normativas que perpetúan la violencia y la discriminación.

Autocuidado y bienestar emocional: La educación también debiera recalcar la importancia del autocuidado y la salud mental, reconociendo el impacto emocional y psicológico del acoso y la violencia. Promoviendo también prácticas de bienestar que fortalezcan la resiliencia y la recuperación de las mujeres.


Desafío a los Medios y la Cultura Popular

Crítica a la representación mediática: Los medios de comunicación y la cultura popular a menudo refuerzan estereotipos de género y normalizan la cosificación y la violencia contra las mujeres. Una perspectiva de equidad de género impulsa la crítica activa de estos contenidos y promueve la creación de alternativas que ofrezcan representaciones diversificadas, respetuosas y empoderadoras de las mujeres.

Educación sexual integral: La necesidad de una educación sexual amplia que aborde el placer, el consentimiento, la diversidad sexual y de género y las relaciones basadas en el respeto mutuo es fundamental. Esto contrarresta la educación sexual tradicional que a menudo perpetúa tabúes, estigmas y desinformación.

La educación debe empezar a ser vista como una herramienta radical de transformación social. No se trata únicamente de equipar a las mujeres con los medios para defenderse, sino de cambiar las dinámicas y estructuras de poder de forma que la violencia y el acoso se vuelvan inaceptables en todas las formas y contextos. Esto implica un compromiso colectivo y una acción continua hacia una sociedad igualitaria, donde las relaciones de poder se basen en el respeto, la igualdad, y la dignidad para todos.

Para mejorar la seguridad de las mujeres en diferentes contextos de su vida diaria, es esencial adoptar un enfoque integral que abarque desde medidas personales de seguridad hasta cambios estructurales en la sociedad.


En el Hogar

Educación sobre igualdad para todos los miembros de la familia: Fomentar un ambiente donde prevalezca el respeto y la igualdad de género, enseñando y modelando relaciones saludables y comunicación efectiva.

Planes de seguridad: En situaciones de violencia doméstica, es importante tener un plan de seguridad que incluya números de emergencia, un bolso de emergencia con documentos y necesidades básicas y un lugar seguro adónde ir, establecidos de antemano.

Privacidad en línea: Reforzar la seguridad de las redes sociales y servicios en línea para evitar el ciberacoso o el seguimiento por parte de parejas o exparejas abusivas.


En el Trabajo

Políticas claras contra el acoso: Las organizaciones deben tener políticas explícitas contra el acoso sexual y laboral, acompañadas de procedimientos claros para denunciar y manejar estas situaciones.

Capacitación sobre diversidad y acoso: Realizar formaciones regulares sobre diversidad, inclusión, y prevención del acoso para todos los empleados, incluyendo la alta dirección.

Ambientes de trabajo seguros: Diseñar espacios de trabajo que promuevan la seguridad, por ejemplo, con iluminación adecuada en áreas comunes y estacionamientos.


En la Vida Social

Conciencia y prevención en espacios de ocio: Optar por espacios reconocidos por su seguridad y buena gestión de situaciones de acoso o agresión. Educar a los responsables de estos lugares sobre la importancia de mantener un ambiente seguro.

Apoyo mutuo entre mujeres: Establecer un sistema de apoyo y acompañamiento entre amigas cuando salen juntas, incluyendo acuerdos sobre no dejar a nadie sola, compartir información de la persona con la que saldrán en cita, etc.

Cursos de autodefensa: Participar en cursos de autodefensa no solo prepara físicamente a las mujeres para enfrentarse a situaciones de riesgo, sino que también porque mejora la confianza en nosotras mismas.

La seguridad de las mujeres en su vida diaria es un tema multifacético que requiere un enfoque holístico, incorporando medidas de protección individual, ajustes en los entornos inmediatos y cambios en las estructuras sociales subyacentes. Un mundo más seguro para las mujeres es un beneficio para toda la sociedad y su construcción es responsabilidad de todos y todas.

Manual de Seguridad - Emblema

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