“Desarrollar una estrategia que integre procedimientos, elementos físicos, tecnológicos y humanos como línea de defensa.”
Licenciado en Administración de Empresas por la Universidad Anáhuac. Diplomado en Seguridad Pública y Seguridad Privada por la Universidad Nacional Autónoma de México.
Coordinador del Seminario de Seguridad Física para Instalaciones Estratégicas en ASIS International Capítulo México. Catedrático del Seminario de Seguridad Pública y Paz Social en la Universidad de las Américas, Puebla. Consejero de la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada.
Especializado en el diseño, instalación e implementación de sistemas de seguridad física en instalaciones estratégicas e infraestructura crítica para agencias del orden, fuerzas armadas y sectores productivos estratégicos.
La Protección Perimetral es un viejo concepto acuñado en el ámbito de la defensa para la seguridad nacional. En su origen etimológico, la palabra perímetro proviene del griego y está conformada por el prefijo peri (que significa “alrededor”) y el vocablo metrón (que refiere a “medida”).
La Protección Perimetral se ejerce desde la antigüedad y aún existen testimonios de imponentes murallas protegiendo castillos, fuertes, ciudades, prisiones y fronteras. Algunas construcciones icónicas de este tipo son la Ciudad de Tulum, al sur de México; el Gran Castillo de Salzburgo, en Austria; el Castillo de Himeji, en Japón; la Gran Muralla China, el Muro de Berlín y hasta los prototipos del muro que se pretende edificar en la frontera entre México y los Estados Unidos.
La concepción moderna de la Protección Perimetral refiere al desarrollo de una estrategia que integre —a partir de una adecuada planeación— procedimientos, elementos naturales, físicos, tecnológicos y humanos que constituyan la primera línea de defensa en la protección de un territorio determinado.
Algunos estudiosos del tema sugieren que la Protección Perimetral aplica solo para instalaciones o territorios especialmente sensibles, sin embargo, como lo sugiere el significado etimológico, es una estrategia “alrededor de”, que puede y debe aplicarse en cualquier tipo de instalación, entorno o infraestructura ya sea de carácter privado o gubernamental.
Para asegurar la protección de un perímetro determinado es importante conocer las distintas tecnologías, tácticas y técnicas que permitan desarrollar un modelo a la medida.
Pueden encontrarse modelos avanzados en el diseño de Protección Perimetral en instalaciones residenciales, comerciales, corporativas e industriales y otros más sofisticados en sectores como el de la energía eléctrica y eólica, en instalaciones nucleares y del petróleo; oficinas e industria privada, instalaciones hidráulicas, de infraestructura penitenciaria, de fuerzas del orden y defensa, centros de datos, comunicaciones y transportes, entre otras.
El enfoque de la Protección Perimetral es preventivo, por lo cual debemos considerar su aplicación cuando somos responsables del diseño, construcción u operación de una instalación; cuando vayamos a adquirir o mudarnos de oficina o casa, de manera que podamos desarrollar una estrategia de protección perimetral adecuada a nuestros niveles de riesgo.
En su sentido más simple, una estrategia comprende una serie de tácticas para conseguir uno o varios objetivos. En el caso de la Protección Perimetral moderna, las estrategias están orientadas por los siguientes principios:
Disuasión: generar en el adversario un efecto psicológico que lo desaliente de intentar cometer un agravio en contra nuestra.
Detección: tener conocimiento del momento y lugar exacto en el que se esté llevando a cabo un posible intento de intrusión.
Evaluación: tener la capacidad de conocer puntualmente qué está ocurriendo en el punto de detección y poder reaccionar con los recursos necesarios para evitar actuaciones exageradas que nos generen uso excesivo de recursos o actuaciones limitadas que pudieran arriesgar a nuestro personal de reacción.
Retraso: es el tiempo que nuestro sistema deberá contener al posible adversario una vez detectado, con la finalidad de que nuestras fuerzas de reacción acudan a neutralizar la amenaza antes de que logre penetrar. Este tiempo de contención se conoce como factor de retraso.
Reacción: acción que tiene como objetivo neutralizar cualquier amenaza.
Nuestra estrategia será un sistema integral desarrollado a través de los siguientes pasos:
Entre las opciones más comunes para la implementación de la estrategia podemos nombrar las técnicas de vigilancia, los sistemas de monitoreo, los sistemas de gestión de la información, los sistemas de iluminación, los sistemas de detección, las barreras físicas, el control de accesos, entre otros.
Algunos de los factores que debemos tomar en cuenta para el diseño de nuestro sistema de Protección Perimetral son:
Medio ambiente: debido a los factores degenerativos, es importante determinar si es un ambiente rural, urbano o industrial; qué tipo de flora y fauna existen, el tipo de suelo y las condiciones generales de la región; la frecuencia de lluvias, el grado de humedad y los índices de corrosión. También, si existen otros factores externos en el ambiente como, por ejemplo, la proximidad al mar, tormentas de arena o nevadas.
Arquitectura y diseño: buscar el equilibrio estético, así como la eficiencia funcional y operativa en una primera etapa de diseño nos puede ahorrar grandes dolores de cabeza. No es lo mismo diseñar un sistema para una prisión que para una casa, por lo que es importante considerar: imagen, altura, color, dimensiones y operación de puertas o portones, tipo de cámaras, sensores de detección, etc. El objetivo es conseguir un equilibrio estético entre el entorno y nuestro sistema.
Entorno político y social: las condiciones políticas, sociales y económicas del entorno también son determinantes en el diseño de un sistema. Es posible que la localización del inmueble y sus límites estén expuestos a zonas con altos índices de criminalidad u otros fenómenos sociales que incrementen considerablemente el riesgo perimetral y la posible toma de las instalaciones.
Percepción: la seguridad está determinada en gran medida por la percepción. Bajo esa premisa, la Protección Perimetral, al ser la primera línea visual, ofrece muchos beneficios y oportunidades para potencializar la estrategia global de seguridad al mejorar la percepción. Lamentablemente, son muchos los casos donde las cercas, bardas y accesos perimetrales lucen desatendidos y generan un efecto negativo.
Costo: para costear un proyecto de Protección Perimetral de manera profesional se deben considerar aspectos como la inversión en el diseño, la ingeniería, los sistemas tecnológicos y físicos a utilizar; la instalación, los gastos de operación, conservación y mantenimiento, así como las posibles actualizaciones tecnológicas.
Hacer una selección de proveedores y/o tecnologías a partir de factores como la credibilidad de la marca, los avances tecnológicos, la resistencia, el desempeño, la calidad, la garantía ofrecida y que los sistemas cumplan estándares específicos; evidentemente son factores que se verán reflejados en el costo, pero también dará mayores garantías en lo que se refiere a la vida útil y eficiencia de nuestro proyecto.
Desempeño de las tecnologías: es importante desarrollar o, al menos, conocer los procesos de evaluación a los que se han sometido los posibles sistemas que usaremos para proteger nuestro perímetro. Intercambiar experiencias y verificar que las tecnologías a utilizar cumplan con estándares, lineamientos y regulaciones específicas nos garantizará un mejor desempeño de los mismos.
En el caso de los dispositivos tecnológicos, debemos considerar que existen innovaciones y avances tecnológicos constantes, muchas veces en un lapso menor a los 12 meses. Esto nos obliga a contemplar una estrategia periódica de renovación y a considerar que nuestro proveedor y la marca o marcas seleccionadas cuenten con un alto nivel de servicio y refacciones disponibles en nuestra región.
Son todos aquellos elementos que se instalan para proteger nuestro perímetro, pero que permanecen inactivos en el mismo. Se dice que son esos elementos que no generan ninguna acción o dato adicional, aunque su mera presencia dota de seguridad al entorno. Dependiendo el tipo de instalación a proteger existirán distintos elementos pasivos, por ejemplo:
Medios pasivos de Protección Perimetral para instalaciones sensibles: barreras naturales, landscaping, iluminación, bardas, materiales balísticos, enrejados, obstáculos de cuchillas, puertas, portones, señalización, barreras vehiculares.
Medios pasivos de Protección Perimetral para instalaciones residenciales o comerciales: landscaping, iluminación, bardas, enrejados, obstáculos de cuchillas, puertas, portones, señalización, protección en ventanas, entre otros.
Son todos aquellos elementos tecnológicos que se instalan para proteger nuestro perímetro, cuyo objetivo es generar una determinada acción, como puede ser arrojar un dato o emitir una alarma.
Conforme avanza la tecnología, cada vez son más los elementos susceptibles de integrar un componente tecnológico para generar una acción determinada al detectar alguna anomalía en nuestro perímetro y hoy podemos ver enrejados, luminarias y hasta obstáculos de cuchillas que incorporan sensores para detectar alguna amenaza. Algunos ejemplos de medios activos, de acuerdo al tipo de instalación a proteger, son los siguientes:
Medios activos de Protección Perimetral para instalaciones sensibles: sensores montados en cercas o muros, sensores enterrados, sensores en accesos, barreras sensorizadas, radares, drones, CCTV con analíticos, etc.
Medios activos de Protección Perimetral para instalaciones residenciales o comerciales: CCTV con analíticos, cercas electrificadas, interfonos, sensores de exterior, etc.
De acuerdo con la naturaleza de nuestra instalación, es importante tener muy claro los activos estratégicos a proteger y distinguir, bajo ese criterio, la importancia o sensibilidad de las áreas que tenemos para determinar el nivel de seguridad adecuado a cada una de ellas.
Recordemos que la Protección Perimetral se logra a través del uso de procedimientos, personal, estrategias y dispositivos tecnológicos. Un catálogo o clasificación de áreas nos ayuda a determinar quién debe estar y en dónde, así como a administrar correctamente los recursos disponibles.
Se recomiendan los siguientes criterios para la clasificación de áreas en el marco de una estrategia de Protección Perimetral:
Área controlada: Se refiere al límite de nuestra instalación, las colindancias del exterior y la zona donde inicia nuestro territorio.
Área restringida: Se sugiere no permitir el libre tránsito al interior de nuestras instalaciones a personas ajenas a nuestra operación. Por tal motivo se propone tener áreas donde solo pueda entrar o circular personal auditado y/o custodiado.
Área excluida: Estas son las áreas más sensibles de nuestras instalaciones. Aquí los accesos deben manejarse de manera exclusiva y generalmente debe estar prohibida la circulación de personas ajenas al sitio. Como ejemplo de este tipo de áreas están: oficinas, áreas que contengan información estratégica, valores y producción.
Entender la instalación
Antes de seleccionar cualquier opción de Protección Perimetral es importante comprender la naturaleza de la instalación y su contexto. Para ello recomendamos:
Verificar fuentes internas y documentos como planos, reportes de seguridad, reportes de impacto ambiental y/o meteorológicos para conocer factores como la humedad, los cambios de temperatura, la corrosión, etc. Hacer recorridos a pie y levantamientos físicos, entrevistas con funcionarios responsables de la seguridad y/o la operación, entre otros.
Estudiar si existen regulaciones y normas locales e internacionales propias de cada industria, corporativas o gubernamentales.
Realizar entrevistas con los vecinos o gente de la localidad que puedan ofrecer datos contundentes que lo ayuden a tomar una decisión.
Definir riesgos y posibles amenazas
Una vez que conocemos las características geográficas, climatológicas y de operación, se requiere definir contra qué nos vamos a proteger. Para la definición de riesgos y posibles amenazas se recomienda analizar lo siguiente:
Bajo el contexto anterior cabe recordar las palabras del General Sun Tzu: “Conoce al enemigo y conócete a ti mismo y en cien batallas jamás estarás en peligro”.
Definición de objetivos
Es importante identificar con claridad aquello que vamos a proteger. Es posible que nuestro perímetro sea muy extenso, pero los activos más importantes estén concentrados en áreas independientes. El darle prioridad a los activos principales es la práctica más inteligente y la que genera mayores ahorros.
Bajo esta lógica, la pregunta primordial que debemos hacernos es: ¿cuál sería el impacto económico, político, social, operacional o de imagen si le pasara algo a nuestra instalación o a los posibles activos estratégicos? Entendamos como activos estratégicos a la gente, la maquinaria, los valores, la información, los procesos, los armamentos, etc.
Al conocer la información anterior sabremos el nivel de seguridad que se requiere establecer en cada uno de los perímetros que componen nuestra instalación. Como recomendaciones generales se sugiere tener el menor número de accesos, una correcta iluminación, enrejados electrosoldados del tipo inescalable con una altura superior a los 3 m y remate de un obstáculo de cuchillas adecuado, contar con señalización perimetral y la posibilidad de integración con un sistema de CCTV y sensores.
También se recomienda contemplar el uso de un sistema de integración y gestión de la información que sea intuitivo, en nuestro idioma y fácil de usar; programar rondines periódicos y contemplar una póliza de mantenimiento y conservación que cubra la vida útil del sistema.
La primera recomendación es iniciar por un análisis de riesgo, si no tenemos el conocimiento suficiente para desarrollarlo es importante, al menos, conocer el contexto del territorio donde se encuentra nuestra casa u oficina.
Preguntas sencillas como: ¿quiénes son nuestros vecinos?, ¿hay suficiente luz en nuestro entorno?, ¿contamos con vigilancia externa?, ¿cuál es el nivel de respuesta de los cuerpos de emergencia?, ¿hay presencia de grupos delictivos en la zona? Nos permiten determinar el nivel de protección que necesitamos.
Independientemente de lo anterior siempre es recomendable:
Existen profesionales que pueden ayudarnos a desarrollar una estrategia de protección perimetral. En México, se recomienda buscar una empresa certificada y autorizada por la Secretaría de Gobernación (SEGOB) y que adicionalmente cuente con experiencia probada y personal con una certificación en PSP (Physical Security Professional).
Asimismo, es importante verificar que nuestro proveedor nos pueda garantizar un buen acompañamiento en las etapas de análisis de riesgo, diseño, instalación, integración, puesta en marcha y conservación de nuestro sistema.
COMPARTE EN TUS REDES